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ROMA DESGRACIADA
Eres, Roma desgraciada,
la matriz infectada de letal patología,
el origen inclemente,
del SIDA de las mentes,
contagiadas en tus orgías;
y denominar precisamente, sin alegorías,
tu vulgar e infernal hipocresía, (V. I. H.) 1
tus violaciones infantiles homicidas, (V. I. H.) 2
por cobardía, por falta de hombría,
como Síndrome de Inmundicia Doctrinal Abusiva,
SIDA, para algunos con ira,
será por causa de su vanidad herida,
aborrecida y perseguida;
para la Amada es admiradamente acogida,
por ser espiritualmente entendida y crecida.
Es la verdad, al catolicismo claramente alusiva,
declarada con firme severidad,
con autoridad,
con alta sabiduría;
y no solo una descripción escrita y leída,
como sencillas palabras,
con certera y perfecta analogía,
sino como implacable e irrefutable denuncia,
con imponente y poderosa osadía,
de la soberana jerarquía,
Denuncia contra ritos,
carnales rudimentos y homilías,
contra Roma, y su falsa cofradía,
contra su maldad, juzgada y desnudada,
por Papá y su Amada en unidad,
la multitudinaria mayoría.
Por su pueblo, su celestial oligarquía,
quienes revelamos, y exclamamos su derrota,
no con alegría, sino con angelicales gritos de gozo,
sin algarabía.
Roma,
ya se está cumpliendo la profecía;
llegó El Deseado,
La gloriosa Supremacía;
ya comenzó lo propicio,
el inicio del gran final;
el fin de lo mortal,
el final de la romanía.
Roma,
letal, inicua, e infernal,
llegó tu final,
en un día.
Yesenia Elizabeth Deluque
Colombia - Mayo 2007
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