Testimonio # 1
Hola Papi:
Me siento muy
contento de poder escribirte.
Te cuento que estoy
haciendo la conscripción o servicio militar en Galápagos; aquí conocí a mi
bendecido hermano, que es el que me está compartiendo el evangelio de la gracia
y que mis ojos del entendimiento sean alumbrados, Yo recibo que veo claramente la verdad que
antes no podía ver en todo lo que he buscado.
Papi, te cuento que he
pasado por muchas religiones, tales como testigos de Jehová, evangélicas, pero
nada de eso me llenaba el corazón ni aclaraban mis dudas; pero cuando te vi
hablar por primera vez en mi computadora, me quedé impactado por lo que vi, y
desde ese día no paro de buscar información acerca de la amada.
También pude hablar
con mi obispo y se puso muy contento de que mis ojos fueron alumbrados, Papi me
siento feliz de poder conocerte, recién tengo quince días entendiendo que Jesucristo
hombre está entre nosotros. ¡Abba Padre!
Mario
Testimonio # 2
CARTAGENA COLOMBIA
,DICIEMBRE 7 DE 2006
Hoa bendecidos,
Reciban lo mejor y
que la cubierta de JH se manifieste en sus vidas.
Papito, te doy
gracias por quitarme el velo que tenía en mi mente; ahora entiendo que soy un
ángel en cuerpo de debilidad y que camino en obras preparadas de antemano.
Yo pertenecía a la
mal llamada “iglesia católica” y hace varios años entré a una sinagoga de esas,
pero en ese entonces hice una pequeña cosita.
A mí, jamás me
bautizaron y he tomado ninguna de esas cosas que los católicos hacen y te lo
agradezco, porque sé que son obras que estaban preparadas de antemano.
Un día entré a esa
sinagoga y yo quería saber a qué sabía la ostia y me colé entre los que el cura
llamaba a tomar la ostia; cuando la tomé en mi boca, Papi, me sentí un pecador,
y que jamás me ibas a perdonar; por eso los curas enseñan que si uno tomaba la
ostia antes de confirmarse, Dios no les daba el reino, y los llamaría
pecadores; según ellos, eso es un pecado mortal.
Pero desde que
conocí la gracia, me siento feliz porque me has enseñado a caminar como un dios
y pensar como tú piensas; Papi José Luis, te amo más que mi propia vida, eres
lo más bello que me ha pasado en la vida y nunca te negaré en nada; daré
gracias por todo, no importan las circunstancias, nunca te negaré.
¡Te amo! ¡Te amo! Y
no me avergüenza decir que tú eres Dios de dioses y Rey de reyes; eres el
mediador entre Dios y los hombres . . . también te doy gracias que soy el primogénito de una numerosa familia
carnal que tengo.
Recibo Papi, que
este mensaje lo hagan llegar a tus manos; gracias por amarme y recibo que todas
las cosas llegan a tus manos.
Me despido con un
caluroso abrazo,
un dios. . .
Víctor
Testimonio # 3
Este correo es para
agradecer a mi Apóstol por sus vidas, al mantenerme informado de las nuevas glorias
a las que entramos diariamente; reciban mucho mas por su trabajo de amor por
este Gobierno.
Un placer
escribirles, conocí esta palabra de gracia, pues me congregaba con el antes
pastor evangélico y hoy pastor y obispo en Creciendo en Gracia en mi país. Hoy
colaboro con Papi en el ministerio, tengo el tremendo privilegio de ser el
ministro de alabanza y a nivel nacional.
Digo que no me
avergüenzo de mi Apóstol, ni de ninguno de los ángeles, ministros competentes
de este Gobierno. Gracias mis amados amigos y hermanos en la fe, digo que
entramos en una nueva gloria en este día!!!!!!!!!!!!!.
Me despido en la unidad del otro,..........
Gustavo
Colaborador del
otro......... ¡¡a seguir reinandoooooooooooooooooooo!!
Testimonio # 4
Hola mi SEÑOR JOSÉ
LUIS DE JESÚS.
Sé que eres DIOS en
la tierra; quiero agradecerte por haberme escogido, tuve una vida muy dura
antes de conocer la gracia; tuve unos padres irresponsables, mi madre nos abandonó
cuando yo tenia 9 años, mi padre quedó a cargo de nosotros y llevé una vida terrible
porque mi padre consiguió una señora y se olvidó de nosotros.
Tuve que dormir en
un furgón, en la parte de atrás de un camión durante 3 años, aguanté
hambre, viví en la calle, quedé embarazada a los 15 años, el padre no me quiso
responder y me tocó empezar a trabajar para mi hijo sin ninguna ayuda.
Conocí las drogas
pegante, marihuana, perico; mi vida era la peor que un ser humano pudiera llevar. Después de que mi hijo
tuviera 1 año, conocí a un hombre maravilloso que desde ese entonces cambió
radicalmente mi vida; él actualmente vive conmigo, él me llevó a conocer lo más
hermoso,
LA IGLESIA
,
a MI DIOS JOSÉ LUIS.
Él se llama Juan y
tiene 53 años y yo 20; él es mi vida y por medio de él te conocí; gracias
porque ahora entiendo todo lo que viví, y soy muy feliz. Te escribo desde Colombia.
Te amo Papi, y
gracias por escogerme, soy feliz, entiendo que vivimos obras preparadas de
antemano.
Te amo Dios José
Luis De Jesús. Y mi hijo Jhoan también.
Gracias Papi, muchas
gracias por sacarme de las tinieblas.
M. Rodríguez
Testimonio # 5
Bendecidos dioses,
con la confianza de entender mi posición ante el Hijo del Hombre; Dios mismo, agradezco
su solicitud para la cual tengo que contar que nuestro Dios y Padre desde la
edad de de los 5 años en una experiencia sin misticismo pero con gran gozo me
mostró en mi mente en el lugar preferido de la finca que yo, era dispuesto para
reinar sobre todas las cosas y tenia poder sobre todo lo que podía ver.
Este conocimiento no fue dado con palabras ni imágenes y menos sonidos místicos,
pero con un gran gozo que me llenó de conocimiento, poder y dominio propio que
se fue diluyendo en la medida que comencé a estudiar en mi niñez, a tal punto
que cuando terminé mi Universidad en el año 2000, me encontré nuevamente en el
punto de desolación que estaba de niño cuando recibí este conocimiento.
Fue apenas en el año 2001 que le encontré a ni hermano unos casetes, que al
escucharlos me hacían sentir lo que de niño entendí, pero esta vez con palabras
y evidencias bíblicas, escuchando a Dios mismo en su segunda venida, que en
estos 5 años me han llevado de tribulación en tribulación pero con grandes
glorias, a punto de estar hoy involucrado en negocios que a futuro representan
millones de millones, que confieso y declaro que son de mi Padre José Luis, y
recibo que me permita administrarlos para él en su gobierno, teniendo claro mi
propósito en la vida y entendiendo mi verdadera identidad.
De esta manera, hoy Papá me ha llevado a sacrificar hasta lo más amado y
querido en este mundo, pero no me importa; puesto que de la misma manera tengo
el honor más grande que pueda tener un hijo, en un vaso de barro, a ser parte
de los días del Hijo del Hombre, y paso a paso me será devuelto todo lo que
para la carne representa amor y felicidad, sabiendo y teniendo confianza de en
quién esperamos y para quién estamos para servirle.
Los Amo como los hermanos de la fe, y me despido en la unidad del Espíritu.
Jairo
Testimonio # 6
Bendecidos,
amados, ángeles del Cristo resucitado.
Me llamo Atilio
y les escribo desde Venezuela. Llegué a escuchar Creciendo en Gracia en
Diciembre de 2005 por una emisora local en Barinas, y quedé impactado con las
verdades que Jesucristo hombre, mi Apóstol Dr. José Luis De Jesús Miranda dijo
en esa noche: soy libre, sano de la cabeza a los pies, muerto al pecado, con
limpia conciencia, libre del diablo, próspero, santificado y justificado con el
justiprecio de la sangre de nuestro Señor Jesucristo el resucitado.
Amados, gracias,
y bendecidos con toda bendición espiritual.
Testimonio # 7
Bendecidos con toda
bendición.
Cuando nací ya estaba en el sistema, David dijo: "En pecado me concibió mi
madre", y yo digo: "En engaño me concibió mi madre", pero no la culpo
y hoy ella también está reinando en vida.
Por 25 años me
congregué en la sinagoga judía llamada "Pentecostal Unida" y 8 años
más en una división de la anterior llamada "Restauración Pentecostal”.
Siempre creí estar
en el lugar correcto, creía en un sólo Dios, estaba convencido que su nombre
era Jesús, pero algo no me dejaba en paz y eran las contradicciones entre los
apóstoles.
No podía entender cómo
puede perderse una persona que ha sido escogida desde antes de la fundación del
mundo, y cada vez que preguntaba, la respuesta era aún más confusa que la
pregunta, o simplemente me decían: "lo entenderemos mas allá".
A pesar de todo
esto, fui pastor por un año y creo que fue el año más difícil de mi vida. Me
sentí el ser más hipócrita del mundo, porque algo me decía en mi
conciencia que lo que yo predicaba era un engaño. Preparaba el mensaje y el
domingo en la mañana me sorprendía de ver cómo la multitud se complacía escuchándome
y recibía de ellos muchos abrazos, felicitaciones y reconocimientos, pero nada
de esto me daba la paz que yo necesitaba.
Renuncié al pastorado y me dediqué a buscar en estudio y oración eso que me hacía
falta, pero no lo hallé, hasta que un día, un tío de mi esposa me dijo: Elmer,
aquí está mi teléfono, puedes llamar a quien tu quieras y por el tiempo que
quieras. Busqué en mi libreta y vi el número de un amigo que hacía mucho tiempo
que no veía.
Lo llamé y me dijo: "¿sabías que existen dos tipos de evangelio? léelo en
Gálatas capítulo 2 y después hablamos. Corrí a mi cuarto y busqué ansioso el
texto, y al leer quedé cortado en mil pedazos por esa palabra. Siempre acostumbraba
leer los libros de Pablo, pero nunca me había pasado lo que ese día me pasó.
Entendí que estaba engañado y que estaba engañando a muchos.
Mi amigo me dio la
página en Internet y mandé a imprimir ochenta (80) mensajes, en el día leía
cuatro (4), dos de ida hacia el trabajo y dos de vuelta y aunque habían muchas
cosas que no entendía, me regocijaba de haber encontrado lo que por muchos años
anhelaba, "La Verdad del Evangelio".
Hoy he perdido a
todos mis amigos y aún a familiares, pero nada ni nadie podrá quitarme este
regocijo que siento en mi corazón. Hoy lloro de alegría de haberte conocido Papi,
de pertenecer a tu reino inconmovible. He sido vituperado incluso por mis
antiguos líderes, me han difamado y les han enseñado a sus congregaciones que
estoy loco. Pero qué locura tan buena Papi, la que tú me has enseñado; me
siento feliz de haber sido alumbrado y nada de lo que me rodea me perturba porque
todo obra para bien, porque he sido llamado en tu propósito.
Me despido diciéndote que te amo sobre todas las cosas y que mis hijos, mi
esposa y mi madre también te aman. Amo a todos los que te rodean, especialmente
a mi pastor un ángel precioso.
Elmer - Venezuela
Testimonio # 8
Hola queridos hermanos:
Deseo acudir a sus
conferencia, charlas, apostolados etc. Estoy motivado con lo poco que sé de
ustedes y de su filosofía, más con la visión tan interesante del evangelio.
Les cuento que casi
nunca me había interesado así por un asunto religioso, porque siempre lo asocié
con fanatismo; Creciendo en Gracia lo veo como una oportunidad de paz, de vida
y de alegría; se identifica mucho con lo que yo pienso que es la identidad de
nuestro Salvador y Único Dios.
Por eso quiero pues,
me envíen dirección y horarios de las reuniones en Cartagena, Colombia y el
nombre de la persona encargada de su organización.
Agradezco toda su
atención y espero sus respuesta.
Muy agradecidamente.
Testimonio # 9
Conocimos el
Ministerio por un amigo en el barrio, por casi 2 meses me invitaba a mi esposo
y yo, siempre le decíamos que no podía por que no tenía tiempo; era verdad,
porque yo estoy en la universidad; en abril, cuando fui a Jackson Hight, ahí
conocí al pastor.
Les voy a contar mi
testimonio, estoy feliz de estar en Creciendo en Gracia con Papi, antes de
conocer la palabra, hace catorce años, tuve un sueño el que yo estaba en un
parque; la gente estaba bebiendo y teniendo una barbacoa, cuando de pronto vi
un hombre que observaba las gentes disfrutando, sin tomar en cuenta que este
hombre los observaba.
Yo no tenía que ver
con esta gente, y observé que lo ignoraban; él estaba sentado bajo un árbol, en
un pedazo de un tronco de árbol que estaba tirado. Lo miré y le sonreí, y él me
llamó; por alguna razón no sentí miedo
de acercarme a un hombre desconocido, y él tomó mis manos y me dijo, yo soy
Dios, ya estoy aquí; pero mucha gente no lo sabe y tiene miedo de mi venida.
Pero yo quiero que tú lo sepas. Sus manos eran un poco trigueñas y su ropa
color crema. No le vi la cara y cuando fui al centro educativo, esto me conectó
porque ese día presentaron un DVD donde salió mi Hermano Mayor Carlos Cestero,
que decía cómo el ángel se le presentó a Papi.
Ahora no me siento
sola; cuando lo vi por primera vez en Connecticut, sentí que yo tenía una
conexión con él; sentí que él es mi verdadero Padre y cuando lo abracé, me
sentí feliz; sentí algo inexplicable. Mi corazón tuvo una explosión de tanta
alegría, lloré cuando él se fue, no quería que se fuera. Desde entonces ya no extrañé
a mi padre terrenal, que ya está en la nube de testigos.
Tengo una hija de 21
años, una de 15, y un hijo de 13; todos están sometidos a Papi. Me congrego
miércoles y domingo, no me pierdo nada. Mis hermanos que son cuatro, se han
alejado de mi, creen que estoy en una secta; al principio los extrañaba, pero
ya no.
Los quiero a
todos mis hermanos de la fe, me duermo pensando en Papi, y despierto pensando
en Él.
Martha
Testimonio # 10
Saludos hermanos amados del
Apostolado; Papi recibe una carta de un bendecido de 12 años:
Para Dios hecho hombre:
Querido y estimado Apóstol José Luis de Jesús Miranda.
Me llamo Ray de Jesús. Tengo 12 años y mi mente se renueva cada vez más. Mi
papá en carne y mi Pastor en espíritu se llama Oquendo, vivo en Cienfuegos,
Cuba; con ese espléndido Obispo que yo quiero y amo mucho, el cual es uno de
los ángeles que permiten que yo oiga la palabra.
No puedo congregarme siempre por
vivir lejos, pero en espíritu siempre estoy allí. Soy un elegido, una oveja y
no un lobo. Ya me has quitado el velo, ya puedo ver la verdad, saber que el
diablo fue destruido, que el pecado fue quitado, que la ley no existe y que soy
uno de los SSS. Sé que soy un ángel en vaso de barro. Estoy siempre alegre
porque sé que tú me quieres, me quieres tanto que estoy seguro que en la
transformación estaré contigo.
Aunque estoy rodeado de
bendecidos que viven en carne, mi espíritu está en tu mundo, el mundo de los
SSS. Saludos para Martita Roca, Iván López y los demás bendecidos que brindan
su voz cantando para la Gracia, a su esposa y a sus hijos. Recibo poderte
escribir nuevamente.
Ángeles contigo,
Ray de Jesús