Wednesday
Dec082010
Ya no había nada que hacer por que por mi edad no me podían operar; que solo un milagro podía salvarme
Wednesday, December 8, 2010 at 04:36PM
Mi nombre es Leticia Botero de los Ríos, tengo 80 años de edad, vivo en una vereda a una hora de Mistrato, Risaralda, Colombia. Tengo que salir a caballo para poder congregarme. Hace un mes tuve un accidente y me dio un infarto y una hemorragia cerebral. Los médicos dijeron que ya no había nada que hacer por que por mi edad no me podían operar; que solo un milagro podía salvarme. La hemorragia iba aumentando haciendo presión en mi cabeza y los médicos decían que iba a quedar con muerte cerebral. Pero, aunque no reconocía a mis hijos ni a mi familia, en mi mente estaba intacta la confesión. Aun inconsciente, en todo momento confesaba tu pacto, declarando que estaba sana de la cabeza a los pies. Los médicos y enfermeras preguntaban que quien era ese señor tan buen mozo, que si era mi esposo ó que si era mi papa, por lo que oían confesar de mis labios. No se que vieron los médicos pero en la historia clínica colocaron que era algo histórico, por que los neurólogos veían una cosa y según los exámenes ya la hemorragia había parado. Siempre confesé no pasar a la nube sino esperar tu transformación en cuerpo. Papito en medio de mi inconsciencia te vi y tocaba tu rostro y pude decirte frente a frente cuanto te amo; te decía papito ¿que hago? Y me contestabas “confiesa”.
Tu hija y primicia, Leticia Botero de los Ríos
Tu hija y primicia, Leticia Botero de los Ríos

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