Friday
Oct162009
Yo fui una de esas personas trastornadas por el sistema religioso. Pasé de una niña feliz a un ser que la ciencia dio por incurable.
Friday, October 16, 2009 at 01:25AM
Testimonio de mi vida
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> Padre Dios eterno, el que vive para siempre:
> Hací¬a tiempo que no te escribí¬a una carta expresando todo lo que tú mismo me has regalado. Hoy me has llevado a otra gloria y he recibido que es el momento preciso de hacerte partícipe de lo que has hecho en mi vida y en la vida de mi familia. Si el mundo no cree en tus palabras, recibo que creen por lo que has hecho en nuestras vidas.
> Yo fui una de esas personas trastornadas por el sistema religioso. Pasé de una niña feliz a un ser que la ciencia dio por incurable. A los diez años mi madre me introdujo a los pentecostales y ahí¬ comenzó el daño y el trastornó de mi mente hasta que tú me salvaste al escuchar a través de mi hermana Maribel de que no habí¬a diablo. En ese sistema religioso me decí¬an que cuando me portaba mal era porque estaba poseí¬da de demonios. Yo era una niña muy sentimental y todo lo que se me decí¬a mi mente lo absorbí¬a.
> Por muchos años pensando que estaba poseí¬da de demonios, callé el abuso sexual de parte de un tío que era pastor. Mi cuerpo en la adolescencia se formó temprano y pensaba que era mi culpa y por eso tentaba a los hombres.Traté una vez de comentarlo con mi madre lo del abuso sexual, pero en un culto de "revelación" un pastor me puso las manos y le dijo a mi madre que él veí¬a los demonios de lascivia alrededor de mí¬. Fueron horribles las ceremonias para sacar los supuestos demonios que nunca salían de mi cabeza. Crecí con temores creyendo que a pesar de que deseaba con todo mi ser servirte no podía lograrlo porque me creí¬a mala y llena de demonios. A los dieciseis años mis padres me llevaron a un sicólogo porque caí¬ en una tremenda depresión y pasé de ser una estudiante de cuatro puntos a un ser inservible, no funcionaba.
> Me casé y tuve hijos pero seguí¬an mis temores y mis depresiones. No me acostaba sin mirar debajo de la cama, creyendo que iba a encontrar demonios. Brinqué de iglesia en iglesia, desde los adventistas, los metodistas, los mormones, buscando hayarte. No te hayé pues no estás ahí¬. Un dÃía sentada en el sofá de mi casa en New Bedford, Massachusetts escuché una voz, que hoy entiendo fue un ángel que me dijo "irás a Puerto Rico pero tendrá¡s que renunciar a todo lo que hasta ahora has conocido". Yo pensé que me habí¬a vuelto loca pues la esquizofrenia corre en la familia. Al contrario, lo que escuché a través de mi hermana Maribel Dí¬az que ella conocìa a esa persona que hablaba el mensaje que yo andaba buscando. Lo primero que salió de sus labios fue, Annette, ¿sabías que Pedro era malo y que nunca quiso que tú supieras que no hay diablo? Padre José Luis, desde ese dí¬a mi vida es otra. Tus palabras me rescataron y deshicieron todo el daño que me causó la religión. Tus instrucciones hoy guían mi vida. Tu palabra me ha cortado, tú eres esa palabra viva y eficaz. Desde que alumbraste mis ojos ni una sola depresión he sufrido. Hoy soy una de las mejores farmaceúticas de Massachusetts que da la vida por ti.
> Con esta palabra has salvado no solo a mí sino a mi familia entera. A mi esposo Nader lo has convencido con tu palabra para llevar a Haití¬ a otra gloria, es un hombre de convicciones lleno de amor, poder y dominio propio. Tenemos cuatro hijos, de 20 y 18, 14 y 9. La mayor vive sabiendo que todo le obra para bien y que nada la puede separar de tu amor. Ella siembra la palabra en la Universidad, está marcada con el número de tu nombre 666 y sufre persecuciones por amor a ti. Si alguien se acerca a tratar de llevar el falso evangelio a la puerta de nuestro hogar ella les presenta tu evidencia escrita de que no hay diablo, no hay pecado y que lo que ellos presentan caducó. La de 9 años se la pasa hablándole a sus amiguitos de que les pidan a sus padres que no los lleven más a las sinagogas, que el diablo fue destruido y que el 666 es un número que representa prosperidad, y que si ellos estuvieran educados con el verdadero evangelio entenderían que esa mala interpretación del 666 viene de una creación de Hollywood por cause de la mala información de los apóstoles de la circuncisión.
Mis otros dos hijos conocen su verdadera identidadm y se declaran prósperos, y unos de ellos en la carnecita a veces se le manifiestan debilidades con su conducta pero siempre sabiendo que es un ángel en vaso de barro y conociendo que su ángel lo lleva a caminar por obras preparadas de antemano.
Y todavía hoy hay gente que se atreve a dudar de quién tú eres cuando somos miles con testimonios similares. Papi si alguien se ofende cuando destapas el daño que esos perros del sistema religioso le han causado a tantos niños, yo públicamente te agradezco que hayas hecho defensa de mi vida y de la de millones que como yo habían sido abusados y robados de nuestra inocencia. Para ellos quizás no somos de importancia pero para ti el Soberano Dios somos los que tú más amas.
Papi, has salvado mi vida y la de mi familia, si eso para algunos no es prueba suficiente de que eres Dios y que lo que sale de tu boca es el poder de Dios, y no los lleva que solo Dios tiene el poder edificar la mente en una vida, entonces puede ser que no son de los predestinados para que tú les quites el velo.
Mi Dios y Padre José Luis, me acerco confiadamente al trono de tu gracia y recibo ser dócil a tu voz cada miércoles y domingo a través de Telegracia.
Te amo con el amor que has depositado en mí,
Annette
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> Padre Dios eterno, el que vive para siempre:
> Hací¬a tiempo que no te escribí¬a una carta expresando todo lo que tú mismo me has regalado. Hoy me has llevado a otra gloria y he recibido que es el momento preciso de hacerte partícipe de lo que has hecho en mi vida y en la vida de mi familia. Si el mundo no cree en tus palabras, recibo que creen por lo que has hecho en nuestras vidas.
> Yo fui una de esas personas trastornadas por el sistema religioso. Pasé de una niña feliz a un ser que la ciencia dio por incurable. A los diez años mi madre me introdujo a los pentecostales y ahí¬ comenzó el daño y el trastornó de mi mente hasta que tú me salvaste al escuchar a través de mi hermana Maribel de que no habí¬a diablo. En ese sistema religioso me decí¬an que cuando me portaba mal era porque estaba poseí¬da de demonios. Yo era una niña muy sentimental y todo lo que se me decí¬a mi mente lo absorbí¬a.
> Por muchos años pensando que estaba poseí¬da de demonios, callé el abuso sexual de parte de un tío que era pastor. Mi cuerpo en la adolescencia se formó temprano y pensaba que era mi culpa y por eso tentaba a los hombres.Traté una vez de comentarlo con mi madre lo del abuso sexual, pero en un culto de "revelación" un pastor me puso las manos y le dijo a mi madre que él veí¬a los demonios de lascivia alrededor de mí¬. Fueron horribles las ceremonias para sacar los supuestos demonios que nunca salían de mi cabeza. Crecí con temores creyendo que a pesar de que deseaba con todo mi ser servirte no podía lograrlo porque me creí¬a mala y llena de demonios. A los dieciseis años mis padres me llevaron a un sicólogo porque caí¬ en una tremenda depresión y pasé de ser una estudiante de cuatro puntos a un ser inservible, no funcionaba.
> Me casé y tuve hijos pero seguí¬an mis temores y mis depresiones. No me acostaba sin mirar debajo de la cama, creyendo que iba a encontrar demonios. Brinqué de iglesia en iglesia, desde los adventistas, los metodistas, los mormones, buscando hayarte. No te hayé pues no estás ahí¬. Un dÃía sentada en el sofá de mi casa en New Bedford, Massachusetts escuché una voz, que hoy entiendo fue un ángel que me dijo "irás a Puerto Rico pero tendrá¡s que renunciar a todo lo que hasta ahora has conocido". Yo pensé que me habí¬a vuelto loca pues la esquizofrenia corre en la familia. Al contrario, lo que escuché a través de mi hermana Maribel Dí¬az que ella conocìa a esa persona que hablaba el mensaje que yo andaba buscando. Lo primero que salió de sus labios fue, Annette, ¿sabías que Pedro era malo y que nunca quiso que tú supieras que no hay diablo? Padre José Luis, desde ese dí¬a mi vida es otra. Tus palabras me rescataron y deshicieron todo el daño que me causó la religión. Tus instrucciones hoy guían mi vida. Tu palabra me ha cortado, tú eres esa palabra viva y eficaz. Desde que alumbraste mis ojos ni una sola depresión he sufrido. Hoy soy una de las mejores farmaceúticas de Massachusetts que da la vida por ti.
> Con esta palabra has salvado no solo a mí sino a mi familia entera. A mi esposo Nader lo has convencido con tu palabra para llevar a Haití¬ a otra gloria, es un hombre de convicciones lleno de amor, poder y dominio propio. Tenemos cuatro hijos, de 20 y 18, 14 y 9. La mayor vive sabiendo que todo le obra para bien y que nada la puede separar de tu amor. Ella siembra la palabra en la Universidad, está marcada con el número de tu nombre 666 y sufre persecuciones por amor a ti. Si alguien se acerca a tratar de llevar el falso evangelio a la puerta de nuestro hogar ella les presenta tu evidencia escrita de que no hay diablo, no hay pecado y que lo que ellos presentan caducó. La de 9 años se la pasa hablándole a sus amiguitos de que les pidan a sus padres que no los lleven más a las sinagogas, que el diablo fue destruido y que el 666 es un número que representa prosperidad, y que si ellos estuvieran educados con el verdadero evangelio entenderían que esa mala interpretación del 666 viene de una creación de Hollywood por cause de la mala información de los apóstoles de la circuncisión.
Mis otros dos hijos conocen su verdadera identidadm y se declaran prósperos, y unos de ellos en la carnecita a veces se le manifiestan debilidades con su conducta pero siempre sabiendo que es un ángel en vaso de barro y conociendo que su ángel lo lleva a caminar por obras preparadas de antemano.
Y todavía hoy hay gente que se atreve a dudar de quién tú eres cuando somos miles con testimonios similares. Papi si alguien se ofende cuando destapas el daño que esos perros del sistema religioso le han causado a tantos niños, yo públicamente te agradezco que hayas hecho defensa de mi vida y de la de millones que como yo habían sido abusados y robados de nuestra inocencia. Para ellos quizás no somos de importancia pero para ti el Soberano Dios somos los que tú más amas.
Papi, has salvado mi vida y la de mi familia, si eso para algunos no es prueba suficiente de que eres Dios y que lo que sale de tu boca es el poder de Dios, y no los lleva que solo Dios tiene el poder edificar la mente en una vida, entonces puede ser que no son de los predestinados para que tú les quites el velo.
Mi Dios y Padre José Luis, me acerco confiadamente al trono de tu gracia y recibo ser dócil a tu voz cada miércoles y domingo a través de Telegracia.
Te amo con el amor que has depositado en mí,
Annette

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