“CONTAMINACIONES”
¿Sabía usted que si se contamina de carne y de espíritu se priva de congregarse y de sembrar dentro del reino?
En 2da., a los Corintios 7: 1, Pablo dejó escrito que tenemos “tales promesas”, por eso debemos limpiarnos de toda contaminación de carne y de espíritu.
La pregunta es: ¿Cuáles son esas promesas? Una de ellas es que Dios será nuestro Padre y nosotros sus hijos e hijas, además andaría en medio de su pueblo (2da., Corintios 6: 16 y 18). Para disfrutar de esas promesas debemos saber que hay contaminaciones individuales y en toda la congregación. El libro de Hebreos (12: 15) dice: “…no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios, (…) brotando alguna raíz de amargura, (…) muchos sean contaminados;…” Aun en la congregación de los santos hay contaminaciones de carne que afectan al espíritu, por eso muchos se congregan sólo cuando Jesucristo hombre llega a los países. Entonces, si no se congregan, no sólo se afectan ellos, sino a la congregación, porque al no hacerlo el Gobierno Espiritual de una nación está limitado a un grupo de personas.
Por eso Pablo fue claro en 2da., a los Corintios 7: 2: “…a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.” Como quien dice: Límpiense de toda contaminación de carne y de espíritu. En todo caso, sino se congregan no es porque Jesucristo hombre los ha engañado, o haya corrompido a alguien; podría ser que el proceder de los Obispos y de los colaboradores sea tan malo que buscan lo suyo propio, engañan, lastiman, buscan sus comodidades personales o familiares, y eso molesta a la amada porque perjudican este reino tan precioso, y al no congregarse, entran menos finanzas y la palabra no corre. Además los Obispos y los colaboradores deben apoyar a los dones locales como la alabanza, así no se les priva de colaborar y los dones florecen. Entonces el mandado es: No dejar de congregarnos, como algunos tienen por costumbre (Hebreos 10: 25).
Reiteramos, si no lo hacen perjudican el grupo de los elegidos que tienen que venir; por ende atrasan hasta la transformación de nuestros cuerpos porque no están alimentándose y no están llegando a la estatura de un varón perfecto. Quizás algunos se privan de ese mandato porque tienen la comodidad del Internet y no desean gastar, pero hay que sembrar, sino lo hacen, eso NO ES DIGNO DE ALABANZA. Hay un potencial en cada bendecido y está en la mente, por eso hay que transformarnos por medio de la renovación del entendimiento así nos limpiamos de toda contaminación de carne y de espíritu, aunque el espíritu no se contamina, pero una carne contaminada con aptitudes incorrectas, afecta lo espiritual.
Además esta es una exhortación mundial para apreciar los constantes viajes de Jesucristo hombre a las naciones por sembrar esta maravillosa palabra de gracia.
Recibimos que desde hoy usted se limpia de toda contaminación así puede disfrutar de los beneficios del pacto de la gracia y la palabra corre.
Apreciado Lector: Aunque nuestra ciudadanía es celestial, hoy vivimos en un cuerpo de muerte que puede ser contaminado, pero pronto será transformado. .
Bendecido.