“LA FIDELIDAD QUE EXIGE UN PACTO”
¿Sabía que si usted fallaba en ley moría, pero ahora en gracia si falla doctrinalmente queda excluido de sus beneficios?
Jesucristo hombre nos explica que hay que mirar bien, no sea que alguno deje alcanzar la gracia de Dios por alguna raíz de amargura y ser contaminados (Hebreos 12: 12 al 15).
Como el caso de Esaú que vendió su primogenitura (perdió el privilegio) y queriendo heredar bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para arrepentirse aun con muchas lágrimas (versos 16, 17). Hoy sabemos que no nos hemos acercado al MONTE que se podía palpar, sino al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo a la Jerusalén la celestial (versos 18- 22). Nos hemos acercado a una congregación espiritual. Por eso Esaú no pudo regresar. Hoy, en la congregación de los santos hay casos en que podemos alejarnos de la gracia, como Bernabé, que fue arrastrado por la hipocresía de los apóstoles; como Himeneo que naufragó en la fe. O como el caso de Alejandro que causó muchos males a Pablo (2da., a Timoteo 4: 14). O Demás que se fue por vientre, amó más las cosas de este mundo (2da., a Timoteo 4: 9, 10). Por eso, si usted se conforma a este siglo esconde el 666.
En la ley era fácil, Moisés mataba al que infringía la ley; pero en el pacto de la gracia es más exigente: El que viola la doctrina de la gracia queda fuera. Los que se van de aquí no regresan si el espíritu no se los permite, por eso no podemos amar más que Dios, aunque sea un hijo amado, ya que el que no esté de acuerdo con la palabra puede irse. Aquí no valen los sentimientos humanos. En la gracia su carne puede fallar pero si falla doctrinalmente ya no hay regreso.
Pablo dijo: -Cuanto mayor castigo merecerá el que pisoteare la sangre del pacto, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia. Ese Espíritu es la persona de Dios mismo en nuestra vida, no podemos hacerle afrenta a eso…Es como la contradicción de Coré en el antiguo pacto, se levantaron contra Moisés 250 príncipes, varones de renombre (Números 16: 1, 2); alegaban sobre su bienestar en Egipto, pero Moisés que amada a Coré, en su humildad se postró y luego habló con él (versos 3, 7). Enseguida murieron 14 mil, se los tragó la tierra. Hoy en día con la segunda venida del Señor no podemos estar con dudas ya que ahora vivimos los mejores momentos de la historia pero seremos probados porque se aproxima el proyecto de la transformación.
Pablo decía que para algunos su dios es su vientre, piensan en lo terrenal, hoy Jesucristo hombre requiere de Obispos y colaboradores que se interesen en la amada, no en el dinero (Filipenses 2: 20). Hay que guardarnos de los perros, de los malos obreros, de los mutiladores del cuerpo (los que andan en ley), según Filipenses 3: 2. Guardémonos aun de los que hablen el pacto de la gracia, ya que hay gente mala.
Recibimos que sus ojos son alumbrados para que se fije en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina (Romanos 16: 17, 18 y 19).
Apreciado Lector: Sólo en Creciendo en Gracia se nos enseña a jugar limpio, a sufrir el agravio y a no maquinar porque lo que sembramos cosechamos.
Bendecido.