“UN CORAZÓN SINCERO”
¿Sabía usted que Jesús de Nazaret fue a la cruz y resucitó, pero primero tuvo que aprender obediencia?
En Hebreos 5: 8 dice que aunque era Hijo (Jesús de Nazaret), aprendió obediencia. Ese VELO tuvo que educarse primero.
Igual nosotros, somos dioses, somos un TESORO en un vaso de barro pero tenemos que aprender OBEDIENCIA, y se aprende con los golpes de la vida diaria. El verso 9 dice que ese velo tuvo que ser perfeccionado. Romanos 5: 1 al 5 dice que somos justificados por la fe por eso tenemos PAZ para con Dios, pero hay un “también”, y es que tenemos entrada “a esta GRACIA”, eso significa que a nuestro velo le darán un tratamiento.
La religión solo tiene paz para con Dios y están convertidos “falsamente”, pero no han entrado más allá, a esta gracia. Romanos 5: 3- 5 dice que nos gloriamos en las “tribulaciones” ya que producen paciencia. Jesús de Nazaret, al poseer carne, tuvo que ser perfeccionado pasando pruebas y el discípulo no es mejor que su maestro, por eso hoy nosotros pasamos lo mismo ya que eso trae madurez y templanza. Cuando tenemos entrada a esta gracia somos llenos de su voluntad en toda SABIDURÍA e inteligencia espiritual (Colosenses 1: 9 al 14), cosa que la RELIGIÓN no tiene, ya que ignoran el pacto. En gracia ya no somos tímidos, porque sino, no participamos de la HERENCIA (versos 10- 12). Ya somos aptos y esa aptitud es la que ve el ángel.
En gracia, aunque nuestros familiares se burlen de la palabra, ellos nos necesitan y desean escucharnos porque somos la LUZ del mundo, somos un espectáculo porque ya estamos en el REINO y heredamos promesas, ya que nos hemos acercado a Dios sin mala conciencia (Hebreos 10: 22 y 25). Si tenemos mala conciencia no heredamos, hay que abrir la boca y confesar el pacto para eso hay que congregarnos y así llevar fruto, además el congregarnos juega un papel en la VIDA de nuestro HERMANO.
Pablo oraba para que Dios diera a los efesios espíritu de SABIDURÍA y de REVELACIÓN en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de su entendimiento (Efesios 1: 15 al 20).
Además dice que ese conocimiento, ese PODER, resucitó a Jesús de entre los muertos (ya que él se adaptó a su madre y hermanos) y cuando supo que iba a morir padeció, pero el conocimiento que tenía le hizo saber que él iba a resucitar. Entonces, ese PODER nos capacita para saber que la TRANSFORMACIÓN va a llegar a través del CONOCIMIENTO, ya que esa SABIDURÍA transformará el cuerpo.
Recibimos que desde hoy usted comienza a aprender la obediencia al evangelio para que pueda reinar en vida y los ángeles le sirvan.
Apreciado Lector: Jesucristo hombre, es el único que explica claramente sobre la transformación de nuestros cuerpos, acerquémonos pues con un corazón sincero.
Bendecido.