EL DÍA QUE LA MUERTE MURIÓ
¿Sabía usted que por estos dos mil años, ROMA, ocultó que ya estamos muertos al pecado porque ya fue destruido el imperio de la muerte?
Proféticamente la Escritura dice en Oseas 13: 14: “…los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción,…”
La buena noticia es que la MUERTE se murió. Se profetizó que lo que separaba al hombre de la gloria de Dios (el acta de los decretos) iba a llegar un momento en la historia que iba a morir, ya que había una SENTENCIA sobre esa acta. La quitaría de en medio (Colosenses 2: 14 y 15). Oseas profetizó que Dios mismo nos libraría de la MUERTE en la cruz. Pero ¿de qué muerte está hablando aquí?, porque hoy en día todavía la gente sigue muriendo.
Hay una muerte física y una muerte espiritual. Oseas hablaba de la muerte espiritual (la que nos separaba a nosotros de la gloria de Dios). Esa muerte era el ACTA de los decretos que nos destituía (Romanos 3: 23). Aquí Pablo no está poniendo en vigencia que la muerte está en pie,como hace la religión con este verso por eso hacen llamados al arrepentimiento. El contexto de esta cita habla de la comparación de la ley al resultado de la justificación, ya que somos JUSTIFICADOS gratuitamente (verso 24).
La religión al no entender esto está embrutecida, es necia porque ya no estamos en pecado. Pablo aquí le está dando sentido al acto de la cruz del calvario. El pecado REINÓ (pasado); ahora reina la GRACIA (Romanos 5: 21). Ya estamos MUERTOS al pecado (Romanos 6: 2 y 3). Lo que Oseas dijo de “aquel día” se ejecutó en la cruz del calvario y Pablo lo ratifica: Hemos sido “bautizados en su muerte”, o sea, con la MUERTE de Cristo, le dio muerte a la muerte, por lo tanto no hay pecado (no hay muerte).
También Isaías lo profetizó (Isaías 25: 8 y 9): “Destruiré a la muerte para siempre”. Allí dice que “Jehová” lo hará, pero “Jehová” no le dio muerte a la muerte, sino el velo de Jesús de Nazaret. Además, el que hemos esperado no era Jesús, sino Dios mismo en el velo de Jesucristo hombre, ya que es el mismo Espíritu, de AYER, de HOY, y por los siglos (Hebreos 13: 8). En posición esa muerte ocurrió; pero no lo sabíamos, y vivíamos como pecadores, o muertos, ignorando que Dios participó de carne y sangre, destruyendo así el imperio de la MUERTE (Hebreos 2: 14).
El mensaje de Jesucristo hombre a Roma y es que es una “cuidad perecedera” porque ocultó la verdad de que ya estamos libres de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8: 2), ya no hay más imperio de la muerte, ni diablo.
Amigo lector: El Doctor José Luis De Jesús Miranda (Jesucristo hombre) declara que Babilonia (Roma) ya cayó en nuestras mentes, y pronto caerá físicamente.
Bendecidos.