LA JUSTICIA DE DIOS
¿Sabía que su salvación espiritual no se pierde?
Hoy Jesucristo hombre nos explica que hay tres aspectos o tiempos de salvación.
La primera es la SALVACIÓN espiritual manifestada en la CRUZ del calvario hace dos mil años ya que con una sola ofrenda nos hizo perfectos para siempre. El segundo aspecto viene como producto de conocer el evangelio de la incircuncisión (la gracia) y funciona con las “experiencias ALMÁTICAS”; con nuestro cuerpo, con lo terrenal.
Y la tercera salvación es la que va a ser coronada con la TRANSFORMACIÓN. Entonces, en Romanos 10: 1- 4 habla de una “salvación”; pero ¿de qué salvación está hablando Pablo? Habla de la segunda salvación, ya que la primera ya fue manifestada. Dice que Israel tenía CELO, pero no conforme a ciencia. Ellos establecieron su propia “JUSTICIA” con la ley, ese evangelio (circuncisión) fue para la carne, ya que Dios nunca pretendió que el hombre se salvara así mismo. Pero el pueblo de Israel, al no entender la ciencia de Dios, procuró establecer su propia justicia.
La ley se dio como un medio de conducta para establecer un orden en el pueblo, NO como un medio de justificación o de salvación, pero Israel ignoró la justicia de Dios. Igual, la incircuncisión (la gracia), venía a salvar a nuestra mente, y la carne. Por eso el pueblo gentil, tampoco entendió el propósito de Dios por medio del evangelio. Ambos pueblos no entendieron. Por eso los evangélicos piensan que pueden perderse, porque aplican el evangelio para la salvación de su espíritu, cuando ya somos salvos. ¿Por qué ignoran la justicia de Dios?
Romanos 3: 21 dice que “aparte de la ley”, se manifiesta la JUSTICIA de Dios. O sea, la salvación no estaba en la ley. Pablo concluye: Somos justificados sin las obras de la LEY (Romanos 3: 28). Además, ahora, Dios nos atribuye justicia sin OBRAS (Romanos 4: 6- 8). La religión ignora la justicia de Dios, mezclando la ley y las obras como un medio para salvación cuando ya Dios estableció su justicia GRATIS.
Esta ignorancia es producto de la falsa ciencia (la ley) que desvía de la fe, de la justicia de Dios (1ra., a Timoteo 6: 20, 21). No hay conocimiento.
Ese velo (la ley) solo por Cristo (Jesucristo hombre) es quitado (2da., a los Corintios 3: 14). Ambos pueblos erraron al blanco, los animales saben más que ellos (Isaías 1: 3). No disciernen la justicia de Dios.
Amado lector: Ambos pactos fueron para la carne, por eso, solo el Ministerio Creciendo en Gracia ha entendido la JUSTICIA de Dios porque tiene conocimiento.
Bendecido.