TRES FORMAS DE NO PODER ALCANZAR
LA GRACIA DE DIOS
¿Sabía que si usted se justifica por la ley, no se acerca al trono de la gracia y posee una raíz de amargura está caído de la gracia?
Los escogidos somos salvos siempre salvos, y nuestros nombres fueron escritos antes de la fundación del mundo.
Además, nadie nos puede separar del amor de Cristo. Pero hay TRES formas de no alcanzar la gracia. No la salvación, sino de la gracia (del diario vivir). La PRIMERA: Gálatas 5: 4. Dice: “…los que por la LEY os justificáis; de la GRACIA habéis caído”. Todas las “iglesias” del mundo están caídas de la gracia, Creciendo en Gracia es la única que está en la verdad, ya que las demás mezclan los dos evangelios y exigen OBRAS.
Si usted obra está caído de la gracia, con ellas no podemos justificarnos. Pablo dijo que somos justificados sin las OBRAS de la ley. (Romanos 3: 24). Somos JUSTIFICADOS gratis (Romanos 3: 24- 27). Dios pasó por alto los “pecados pasados”. Por eso no hay “jactancia”, queda excluida por la ley de la FE. La fe es una ley y tiene diferentes manifestaciones. La FE es una ciencia que Dios utiliza para vernos sin pecados. La religión no entiende eso, ellos creen que podemos “pecar”. Pero hay una ley de la siembra y la cosecha; si usted siembra mal, cosecha eso.
La SEGUNDA: Hebreos 4: 16, hay que acercarse confiadamente sino caemos de la gracia. En Hebreos 5: 1, 6 narra que en el viejo pacto los sacerdotes ofrecían por los “pecados”; pero en el nuevo pacto, Cristo se ofreció una sola vez y los quitó. Hay que acercarnos al trono de la gracia porque tenemos situaciones en la carne. Nos acercamos con la MENTE, confesando la palabra.
La TERCERA: Hebreos 12: 15, dice que si brota una RAÍZ de amargura, dejamos de alcanzar la gracia, porque somos contaminados. Hay que bendecir y no maldecir (Romanos 12: 14 al 21). Esa es la receta. Hay que gozarnos sin tener celos; asociándonos con los humildes, sin ser sabios en nuestra propia opinión. Hay que estar en paz con todos los hombres. Hay que vencer el mal con el bien, así nos depuramos.
Proverbios 20: 18, 19 dice que los pensamientos se ordenan con el consejo (la palabra, el evangelio). No conviene el “chismoso”. Hebreos 12: 16, 17 dice que esa RAÍZ de amargura tiene un contexto, y es con la primogenitura.
Génesis 25: 29 al 34 narra que Esaú vendió su primogenitura a Jacob porque la tomó en poco. Y Hebreos 12: 22 al 28 dice que somos la congregación de los “primogénitos”.
Por eso hemos sido alumbrados ya que somos los primeros y honramos eso.
Amado lector: Los primogénitos no tenemos temor y portamos con orgullo el 666 que es el número del nombre de Jesucristo hombre: José Luis De Jesús Miranda.
Bendecidos.