LA LEY Y LOS GENTILES
¿Sabía usted que
los apóstoles judíos ensuciaron la conciencia a los
gentiles con un falso evangelio?
La
carta de Pablo a los Gálatas capítulo 3: 10- 13
dice que los que dependen de las OBRAS de la ley
están bajo MALDICIÓN.
Además dice que Cristo me redimió de la maldición
de la ley… y para referencia de esto, Pablo dice
en Romanos 10.14: “…que el fin de la ley es
Cristo”. Por lo tanto Cristo nos
redimió de la maldición de la ley.
En
Romanos 2: 14 dice que los gentiles hacen por
naturaleza lo que es de la LEY, aunque no estén
en ley. Pero en Gálatas 3: 13 dice que Cristo
nos redimió de la ley, y el verso 14 específica:
“…para que la bendición de
Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe
recibiésemos la promesa del Espíritu”.
Pablo dice categóricamente que los gentiles NO
tienen ley (Romanos 2: 14). Y hay otro verso que
dice que “nos redimió de la ley”. Entonces,
¿por
qué hemos confesado que Cristo nos redimió de la
maldición de la ley, cuando el evangelio presenta que
los gentiles no tenemos ley? Hay que ANULAR
eso porque a los gentiles, Cristo, no nos redimió de la
ley, usted y yo nacimos sin ley. Entonces, si nacimos
sin ley nacimos sin pecado porque donde no hay ley no se
puede inculpar de pecado.
La
FALSA información de que nosotros los gentiles somos
pecadores, sin haber nacido sin ley, viene de los
hombres malos y perversos que por dos mil años nos
engañaron, así lo declara Jesucristo hombre. Estos son
los falsos apóstoles que el Señor les dijo que no fueran
por camino de gentiles, pero lo hicieron (Gálatas 2:
11- 14). Para el caso, Antioquia era comunidad
gentil pero Pedro los obligaba a guardar la ley,
llamándoles pecadores como que si hubiesen nacido bajo
la maldición de la ley.
El
gentil nació perfecto, completo, sin pecado pero estos
falsos apóstoles les mancharon la limpia conciencia. De
allí Roma, y los evangélicos hoy sacan ganancias
deshonestas. ¡Basta ya de
mentiras! ¡Basta ya de engaños! Jesucristo
hombre ya está en la tierra expresando que el evangelio
no es para librarnos del pecado, sino para hacernos
reinar sin pecado.
Efesios 2: 11 al 16
dice
que con la sangre de Cristo, (los gentiles)
nacimos siendo cercanos.
Nos
acercó, nacimos siendo ya miembros en plena comunión del
cuerpo. Colosenses 1: 26 dice que a los gentiles
se les dio a conocer el misterio que es Cristo “EN”
nosotros. O sea, nacimos con Cristo.
Gálatas 4: 1 al 7
dice
que redimió a los que estaban bajo la ley (eso no
aplica a nosotros), habla de Pablo ya que él nació
bajo la ley igual que los judíos. Los gentiles somos
herederos.
Apreciable lector: Declaramos que hoy ha sido
alumbrado y sabe que nacimos sin pecado, sin ley, sin
maldición y sin inmundicia. Estamos
completos en él.
¡Bendecido!