LA FALSA CIENCIA VS LA VERDADERA
¿Sabía usted que la ley de Moisés es la falsa ciencia,
y la gracia, la verdadera?
Jesucristo hombre nos enseña que antes de la cruz hubo una “FALSA CIENCIA” que no pudo ayudar al ser humano.
Pero después de la cruz, existe una ciencia que es la VERDADERA, y es la ciencia de la fe. 1ra., a Timoteo 6: 20 y 21 detalla que la “falsa ciencia” desvía de la fe. Solo el Ministerio Creciendo en Gracia es el único ministerio en el mundo que oye la verdadera ciencia, y quien la oye es un científico.
Romanos 8: 3, 4 dice que con la ley, es “IMPOSIBLE vivir, porque era débil por la carne; solo se logra vivir conforme al Espíritu (la verdadera ciencia). El mundo fue engañado por Pedro, el primer Papa, ya que el Vaticano ocultó la verdadera ciencia. ¡Fue un tremendo crimen! Por dos mil años nos engañaron con una falsa ciencia por eso hay terremotos, maremotos y huracanes. Hoy la religión se opone a la gracia, tienen celo pero no es conforme a ciencia (Romanos 10: 2), y eso no trabaja, sino la gracia de Dios.
Ellos no entienden esta ciencia del evangelio de la gracia que es doctrinal, no es algo físico (carne). Pablo escribió que la falsa ciencia se ACABARÍA (1ra., a los Corintios 13: 8). Incluso las “lenguas”, porque cuando llega la verdadera ciencia es más profunda, en ella estamos completos en Cristo quien nos ordenando los pensamientos. Nos hace pensadores, porque hablamos sabiduría en misterio (1ra., a los Corintios 2: 6, 7). Hasta 1973 cuando apareció Jesucristo hombre comenzó la verdadera ciencia (la sabiduría oculta).
Ese misterio (la ciencia) había estado oculta (Colosenses 1: 26 al 29), pero AHORA ha sido manifestada a nosotros los “santos”. Esta gloria es para los gentiles; ya que los judíos fracasaron. Romanos 2: 17 al 24 dice que los que viven bajo la ley “aprueban lo mejor” (son legalistas); tienen a la ley como la “ciencia y la verdad”; pero infringen la ley, deshonrando a Dios.
El hombre en su carne es una BESTIA (Eclesiastés 3: 18 y 19), y la ley, esa ciencia, no le ayudaba a su carne porque era imposible. Pero vendría el consolador, Jesucristo hombre con la verdadera ciencia. Pero hay un dilema para el que no alcanza la gracia que aunque quisiéramos hacer el bien, el mal está en nosotros y nos lleva cautivos (Romanos 7: 21 al 25).
La clave es que ahora le servimos a Dios con la MENTE.
Esa ley de Dios es una ciencia que nos despega del cuerpo aunque seguimos con él, pero nos libra del cuerpo de muerte.
Amado lector: Efesios 5: 14 dice que hay que despertar para que nos alumbre Cristo, Jesucristo hombre, que es el único que predica la gracia.
Bendecidos.