TRES MEDIDAS ESPIRITUALES
¿Sabía
que si usted está en ayunos, santa cena o bautismos está
es madera, heno y hojarasca y no en oro, plata o piedras
preciosas?
Estas medidas están dentro de la iglesia de Dios. En
Mateo 13: 1 al 9
dice que Jesús habló en parábolas.
Dice: “… el sembrador salió a sembrar”. Y
esa semilla cayó parte junto al camino, en pedregales,
entre espinos y parte cayó en BUENA tierra, y “…dio
fruto, cuál a ciento, cuál sesenta, y cuál a treinta por
uno”.
Jesucristo hombre explica que aquí está hablando de
personas que tienen un estado emocional y los compara
con ESPINOS, con PEDREGALES y los que
están JUNTO al CAMINO, y
cuando llega la palabra NO puede penetrar porque
no dan fruto. Pero Jesús hablaba en parábolas y ellas
nunca llevaron fruto en nadie. No estaba hablando de ese
tiempo, hablaba del evangelio de la incircuncisión que
iba a ser predicado. Esa parábola NUNCA se
cumplió.
Eso NUNCA sucedió en los tiempos de Pablo porque
nadie llevó fruto, todos lo abandonaron (2ª
los
a Timoteo 1: 15).
Después de su partida se acabó la gracia (Hechos 20:
29, 30). Jesús habló en parábolas para que no le
entendieran (Mateo 13: 13). Esa parábola se
cumple en el tiempo de Jesucristo hombre cuando él
comenzó el Ministerio Creciendo en Gracia y dio
fruto a ciento, a sesenta y al treinta por uno.
Para eso tenemos que ser probados (el horno),
escuchando el evangelio de la gracia. La palabra nos
desnuda ante las situaciones de la vida. Saca la
intención del corazón (Hebreos 4: 12).
Lo más BELLO del mundo es sacar la MEDIDA
de su espíritu, su verdadera identidad. Pablo habla de
esas tres medidas en 1ª
a los
Corintios 3: 10 al 15.
Aquí Pablo puso el fundamento y otro (Jesucristo
hombre) es el único que edifica (interpreta).
Por eso hoy hay mucha “diversidad religiosa”
porque todo el mundo interpreta. En el verso 12
están las tres medidas: Oro (medida 30).
La plata (medida 60). Piedras preciosas (medida
de 100). Los que están en un falso evangelio (la
ley), están en obras. Eso se llama “madera, heno
y hojarasca”. No se pueden meter al horno porque se
queman. Pero son salvos.
Ahora, el oro, la plata y las piedras preciosas si se
meten en fuego se purifican.
Juan presenta las medidas así (Juan 15: 1 al 5):
Fruto, mucho fruto y más fruto. Esto NUNCA
se había cumplido, hoy se cumple delante de nuestros
ojos.
Para eso hay que andar en el Espíritu (en la medida)
según Gálatas 5: 16- 18, ya que la carne va
contra el Espíritu.
Apreciable lector: Declaramos sus
ojos alumbrados y entiende que todo el sistema religioso
está en ley y no en gracia, porque no tiene MEDIDA.
¡Bendecido!.