LA MISIÓN DE LA
IGLESIA
¿Sabía
usted que la MISIÓN de la iglesia es dar a conocer el
misterio del evangelio de la gracia que presenta a todo
hombre perfecto?
En
1ª
a los Corintios 2: 6
dice que la misión de la iglesia es hablar sabiduría
entre los que han alcanzado MADUREZ.
Con Pablo nadie alcanzó madurez, todos le abandonaron (2ª
a Timoteo 1: 15), porque
el Dios de este siglo, Moisés, segó el
entendimiento de ellos (2ª a los Corintios 4: 4).
Igual sucede hoy, ya que el pensamiento de Moisés y de
la ley, impactan a la gente.
No se puede hablar sabiduría predestinada con la
religión ni con la prensa porque no entienden, no son
MADUROS, son niños en Cristo. Esta sabiduría no es
de este siglo. ¿De qué sabiduría habla Pablo?
En 1ª a los Corintios 1: 21, habla que esa sabiduría
es la locura de la predicación. Para la gente es locura,
para Dios es la sabiduría oculta predestinada. El mundo
no pudo conocer a Dios con la sabiduría de Moisés,
solo con la de Pablo.
Pablo al predicar esa locura, los apóstoles lo vieron en
contra de Jesús de Nazaret, por eso, Juan, le llamó
El Anticristo. En la sabiduría (de Pablo) el
666 trae prosperidad. En esa sabiduría
predestinada no decimos “Dios le bendiga”,
decimos Bendecido; no decimos “aleluya”,
decimos Abba Padre.
Por eso en Hebreos 5: 11 al 14 dice que tenemos
mucho que decir y difícil de explicar porque son tardos
para oír; nos critican, tienen el entendimiento
embotado. Son enemigos de la gracia. Ellos tienen
necesidad de enseñarles cuáles son las primeras palabras
de Dios (no mates, no robes) cuando eso ya se
sabe.
Necesitan leche (la ley), y no de alimento sólido
(la gracia). Son INEXPERTOS en la palabra
de justicia, no son cristianos porque no conocen su
posición espiritual. El alimento sólido es para los que
han alcanzado madurez (Hebreos 5: 14). Los que
ejercitan sus sentidos en el bien (la gracia) y
en el mal (la ley), porque están llenos del
conocimiento del evangelio de la gracia (Colosenses
1: 9 al 13), que es la sabiduría predestinada, por
eso andamos como es digno del Señor, con paciencia,
longanimidad y con gozo.
¿Para quiénes es esta sabiduría? Para los
gentiles, no para los judíos (Colosenses 1: 26 al 28).
A ese pueblo, Dios, le llamaría su Amada (Romanos
9: 25). Esa sabiduría que es la verdad presenta a
todo hombre perfecto (Colosenses 1: 28). Por eso
nos persiguen, pero sabemos
en quién hemos creído, en el misterio del evangelio (Efesios
6: 19); la gran perla, el tesoro escondido.
Apreciable lector: Declaramos sus
ojos alumbrados para saber que el único que predica el
misterio del evangelio es Jesucristo hombre, Dr. José
Luis De Jesús Miranda.
¡Bendecidos!