LA FE CONFIRMA LA LEY
¿Sabía
usted que el fin de la ley fue Cristo, y que si usted
entra por fe cumple completamente esa ley?
Pablo escribió en Romanos
3: 31: “¿Luego
por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino
que confirmamos la ley”.
Aquí habla de la LEY
de Moisés, la que nadie pudo cumplir.
Esa ley fue un ministerio de muerte, de maldición y de
condenación (2ª a los Corintios 3: 7-9,
Gálatas 3:13). Ahora, por la FE en Jesucristo
sí creemos en ese sacrificio, confirmamos y cumplimos
la LEY. Hoy muchos tratan de cumplirla, cuando
con solo creer ese sacrificio, se nos imputa
gratuitamente a nuestra cuenta. No se no logra por
OBRAS, sino por FE, ya que todos morimos con
él (2ª a los Corintios 5: 14).
Era difícil cumplir la ley, Santiago decía: “...cualquiera
que guardaré toda la LEY, pero ofendiere en un punto, se
hace culpable de todos”. (Santiago 2: 10).
Ahora, si usted se mete por fe, CONFIRMA la LEY.
¿Por qué? Porque Romanos 7: 17- 25 dice
que. “De manera que ya no soy yo quien hace
aquello, sino el PECADO que mora en mi ¨. Además
dice que el mal que no queremos, eso hacemos; hay una
ley en nosotros que se revela contra nuestra mente.
Pero, ahora servimos con la mente a la ley de Dios”,
pero con la carne le servimos a la ley del pecado.
La religión nos critica cuando decimos que no hay
PECADO, porque ellos le sirven a Dios con la
CARNE. Y con la carne ellos ven pecado. Ahora, con
la MENTE servimos a Dios y honramos lo que
CRISTO dice: No hay pecado. ¿Por qué confirmamos
la LEY de Moisés? Porque los elegidos, internamente
no queremos hacer lo malo (Éxodo 20: 12- 17).
En nuestra mente queremos cumplir eso, si nosotros
erramos, no queremos hacerlo; y aunque lo
cometamos, Dios, no nos ve fallándole a la ley; el
hombre sí lo ve, para Dios estamos muertos al pecado (Romanos
7: 6). En el interior nos deleitamos en la ley de
Dios (la fe). Ahí está la provisión. En gracia el
pecado no puede enseñorearse, aunque fallemos (Romanos
6: 14). Ya estamos completos.
Lo que usted necesita es la luz del evangelio, ya que de
ahí saldrá la TRANSFORMACIÓN del cuerpo. No
andamos en la carne (la ley), andamos en el
espíritu (la gracia), Romanos 8: 1 al 3.
Ya se condenó al pecado en la carne. Está preso. Estamos
vacunados contra él, estamos bajo cobertura. La justicia
de Dios es aparte de la ley (Romanos 3: 21, 22),
y es por fe, ya que el fin de la ley es Cristo (Romanos
10: 1- 5).
Apreciable lector: Declaramos sus
ojos alumbrados para que sepa que
Jesús dijo “consumado es”.
Ahora la fe confirma la ley.
¡Bendecidos!