EL ESPÍRITU DEL MUNDO VS
EL ESPÍRITU DE DIOS
¿Sabía que si usted está en el espíritu del mundo, que
es la ley de Moisés, nunca sabrá lo que Dios le ha
concedido?
Jesucristo hombre enseña que hay dos espíritus: El
espíritu del mundo y el Espíritu de Dios.
La PALABRA, el evangelio de gracia,
es quien dice si usted está en el espíritu del mundo o
en el Espíritu de Dios, no las opiniones personales.
Jesucristo mismo estableció el evangelio en la MENTE
de Pablo, ya que cuando él apareciera por segunda vez,
se sujetaría a ese fundamento. Hoy nosotros le servimos
a Dios con la MENTE (Romanos 7: 25).
1ª a los Corintios 2: 12
dice que nosotros no hemos recibido el espíritu del
mundo, sino el Espíritu de Dios con el propósito de que
sepamos lo que Dios nos ha concedido. El propósito no es
hablar en lenguas, danzar o revolcarse por el piso.
El espíritu del mundo no es andar en fiestas o beber,
sino que el contexto lo dice (1ª a los Corintios 1:
21); es la ley de Moisés, la circuncisión, la
SABIDURÍA de Dios con la que el mundo no conoció a
Dios. Nadie la pudo cumplir, era una falsa ciencia donde
hay prohibiciones y se nos llama pecadores, creen en el
diablo y siguen a Jesús de Nazaret. Eso, no deja saber
lo que Dios nos ha concedido.
Entonces ¿cómo saber lo que Dios nos ha concedido?
Conociendo el pacto, él nos dice que estamos perfectos (Hebreos
10: 14). Además nos libró del diablo (Hebreos 2:
14), ya no es por obras (Efesios 2: 8-9).
Quitó la muerte porque viene la transformación (1ª a
Tesalonicenses 4: 14), no moriremos (1ª
a los Corintios 15: 51).
Ahora, ¿cómo identificamos el espíritu del mundo?
Ese espíritu lo vemos en cualquier congregación
religiosa porque prohíben, identificándose exactamente
con lo que es del mundo, ya que el evangelio de Moisés
no era el espíritu que agradaba a Dios. El profeta dijo
“les di leyes que no pudieran cumplir”.
Esa ley nunca fue el corazón de Dios, con ella se dio a
conocer el MAL. Era un pacto con defectos, por
eso trajo un pacto mejor (2ª a los Corintios 3: 6- 10).
Entonces el espíritu del mundo y el Espíritu de Dios son
dos espíritus; igual que hay dos apostolados: El de los
once y el de Pablo (Gálatas 2: 7, 8). Hay dos
Jesús: El de Nazaret y el resucitado. Dos sabidurías: La
del mundo y la predestinada. Lo confirma 2ª a los
Corintios 11: 4, dice que hay otro Jesús (el de
Nazaret que predica Roma y los evangélicos), hay
otro espíritu (el del mundo), y otro evangelio (la
ley), y todo fue por culpa de los “grandes
apóstoles” (verso 5).
Gálatas 2: 7
determina esos dos evangelios.
Estimado lector: Recibimos que
sus ojos han sido alumbrados para entender que el
espíritu del mundo es la circuncisión, y el Espíritu de
Dios es la incircuncisión.
¡Bendecido!