EL CRISTO VINO EN CARNE
¿Sabía usted que ya
no tiene que conocer a Jesús de Nazaret en carne, porque
si lo hace, es un anticristo?
Juan
miembro de la circuncisión (la ley) escribió en
su primera carta (1ra., Juan 4: 2 y 3) lo
siguiente: “…Todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo
espíritu que no confiese que Jesucristo ha venido en
carne, no es de Dios;…”
Para
Juan, todo espíritu que no dice que Jesús (Dios)
se metió en un velo llamado Jesús de Nazaret, si no
confiesa eso, no es de Dios. Pero Jesucristo hombre,
Apóstol José Luis De Jesús Miranda confiesa que Dios
se manifestó en el velo Jesús de Nazaret y murió por
nuestros pecados y los quitó.
Entonces, Jesucristo hombre “NO es el anticristo”
porque confiesa correctamente. Pablo lo que escribió fue
que “de aquí en adelante a nadie conocemos según la
carne, ni a Cristo tampoco lo conocemos en carne (2ª
a los Corintios 5: 16). Pero Juan lo siguió viendo
en carne, y aquí comienza la apostasía porque el trabajo
de Jesús de Nazaret fue hasta la cruz, ya que cuando él
murió la labor de los apóstoles y de Moisés queda
eliminada.
Aquí
es donde está la Iglesia Católica y todas las iglesias
evangélicas, porque siguen a Jesús de Nazaret, lo ven
carne por eso no son cristianos, ellos son los
verdaderos anticristos porque están en CONTRA de
Cristo después de la cruz (el resucitado).
Bien
lo dice Hebreos 10: 20, que hay un camino nuevo y
vivo. Ya no es viejo y lo abrió por medio de su velo, su
carne. Ahora hay un camino nuevo, y esa carne (la de
Jesús), se quedó en el CAMINO VIEJO porque el
VELO fue para llevarnos a un camino nuevo. Pero
Juan no quiso, lo siguió viendo en carne.
2ª
de Juan 7
dice que hay “muchos engañadores” por el mundo (hablando
de Pablo y sus discípulos). Esa la versión de Juan.
Por eso, Pablo le llamó -a él y a los apóstoles judíos-
los que trastornan casas enteras (Tito: 1: 10, 11).
Para Juan, esos engañadores “no confiesan que
Jesucristo ha venido en carne”.
Cuando Pablo sí lo confesó, pero hasta cierto momento.
Por eso Juan llamó a Pablo “El ANTICRISTO”.
O
sea, lo del “anticristo” es un antojo y una
interpretación de Juan, que él fabricó por causa del
apostolado de Pablo. Ese es el meollo del asunto.
Por
eso es que en el 666 hay sabiduría (Apocalipsis 13:
18) ya que es para desenmascarar ese misterio que es
el causante de la apostasía mundial.
El
mundo tiene que entender las tres funciones del VELO de
Dios: Jesús de Nazaret, el resucitado y
Jesucristo hombre.
Apreciable lector: Declaramos que
sus ojos son alumbrados para que sepa de una vez que el
anticristo es todo el sistema religioso mundial, y no
Jesucristo hombre.
¡Bendecido!