LA VIDA ABSORBE LA
MUERTE II
¿Sabía
usted que para recibir la transformación de nuestros
cuerpos, primero debe descontaminarse de la información
religiosa?
En
2ª
a los Corintios 5: 1 a 4
habla de una
“morada
terrestre”
(carne) o tabernáculo que si se deshace, tenemos
un edificio (que es el hombre espiritual).
Dice
que es una casa no hecha a mano, eterna y está en los
cielos (en la tierra). Además, Pablo, dejó
escrito que gemimos para ser
“REVESTIDOS”
de aquella nuestra habitación celestial. Estuvimos
“vestidos”
y queremos volver al estado donde estuvimos antes,
cuando nuestro espíritu estaba en otro cuerpo
celestial. Pero los hijos al participar de carne
(Hebreos 2: 14), perdemos aquella ropa.
2ª
a los Corintios 5: 2, 3
dice
que
“gemimos”
deseando ser
“revestidos”
ya que así seremos hallados vestidos y no desnudos. Eso
indica que estamos desnudos (espiritualmente). El
verso 4 dice que
“gemimos”
con angustia, ya que la carne molesta (se enferma, le
vienen pruebas). Además dice que lo mortal sea
absorbido por la VIDA. Esta es la ESPERANZA
del cristianismo. Pero la mente carnal se manifiesta y
trae dudas al respecto y es normal que suceda. Pablo
habla de esto claramente como nuestra recompensa; dice:
“Sabiendo
que nuestra obra en el Señor no es en vano”
(1ª
a los Corintios 15: 58).
Todos esos RELIGIOSOS que nos critican a nosotros dan
lástima,
porque ellos no tienen nada que ofrecer, nosotros sí, ya
que tenemos una ESPERANZA porque estamos en el
tiempo correcto.
1ª
a los Corintios 15: 54
dice: “Cuando lo corruptible
se haya vestido de
incorrupción, y lo mortal de inmortalidad, entonces se
cumplirá: Sorbida es la muerte en victoria”.
Dice
“se
haya vestido”
porque actualmente está desnuda.
Pablo lo dice nuevamente en 2ª
a los Corintios 4: 10:
“…llevando
en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de
Jesús,…”
¿Cómo se lleva esa muerte por todas partes? Con
la persecución.
También explicando el pacto, que no hay pecado (Hebreos
9: 26), el diablo quedó destruido (Hebreos 2: 14),
que no es Dios te bendiga, es bendecido (Efesios 1: 3)
entre otros puntos doctrinales. Es llevar este mensaje
que solamente lo explica Jesucristo hombre, que viene de
la raíz de Isaí. Ahora le servimos a Dios con su mente (Romanos
7: 25), y para servirle con la mente, tenemos que
educarla, limpiarla y descontaminarla de toda esa
información religiosa, ya que nosotros estamos esperando
la transformación. Ese debe ser nuestro vocabulario.
Todo
lo que usted habla ahora se manifiesta en su tiempo, así
que sigamos hablando de la transformación. Háblale a su
cuerpo, que pronto se viste de inmortalidad, que es la
promesa que Dios tiene para nosotros y vamos a recibirla.
Apreciable lector: Declaramos que
sus ojos son alumbrados para que sepa que la
transformación viene primero a Jesucristo
hombre, luego a nosotros sus hijos.
¡Bendecidos!