LA FE QUE CONFIRMA LA LEY
II
¿Sabía
usted que ahora le servimos a Dios con la mente, que es
la ley de la fe; y no por las obras, que es la ley de
Moisés?
Jesucristo hombre es el único que activa la “mente”
de Cristo y él dice que hay que tener cuidado con lo que
Jesús habló.
Él explica que hay versos en la historia que Jesús
menciona, que si no se interpretan correctamente, nos
puede dar por hacer eso si no tenemos esa mente.
Jesús vino bajo la ley, no
vino a abrogarla. Por eso, sus palabras hoy son un
estorbo para nosotros. Él era roca de tropiezo. NO
hay que conocerlo en la carne (2ª a los Corintios 5:
16).
Por ejemplo, en Mateo 5: 14- 16 habla de “buenas
obras”.
Ese es un espíritu desde antes de la cruz, si usted lee
eso, le puede dar por hacer BUENAS OBRAS que
NO podemos producir. Hoy
la religión vive en “santidad” (por obras),
formando así una competencia. Eso
es apariencia, forma personas insoportables e
hipócritas.
Mateo 5: 20
dice que si nuestra justicia
no es mayor que la de los escribas y fariseos,
no entramos al reino.y ellos eran fieles
cumpliendo la ley Por eso, la religión trata de
CUMPLIR lo que Jesús dijo, que NO era para
que usted lo cumpliera, ya que cumplió la ley.
Filipenses 3: 9
dice que debemos ser hallados en él, no teniendo nuestra
propia justicia (por la ley). Si usted hace
buenas obras y una JUSTICIA mayor que la de los
escribas y fariseos, está en su propia justicia. Debemos
ser hallados en la justicia de Dios, que es por la FE.
La justicia que era por la ley decía: “El que haga
estas cosas, vivirá por ellas” (Gálatas 3: 12).
Pero la justicia que es por la fe dice: Está hecho.
Ya Cristo pagó el precio,
dijo: Consumado es (Juan 19: 30); ya estamos
completos.
Cristianismo no es IMITAR a Jesús, es CREER
en él.
Ya no hay jactancia, porque no hay obras, ahora es por
la ley fe (Romanos
3: 27).
En Mateo 5: 27, 28 dice que en la ley, con
solo ver, adulterábamos, pero en la ley de la fe dice
que no somos nosotros quien hace lo malo, es el pecado
que mora en nosotros (Romanos 7: 17- 25). Es
una ley. Antes, con solo mirar y pensar en una mujer se
adulteraba; ahora, en la fe, con solo pensar y desear
hacer el bien cumplimos la ley, porque
servimos a Dios con la mente
(Romanos 7: 25).
Hay obras de la carne (Gálatas 5: 19- 24) que no
las dejamos reinar en nosotros porque estamos llenos del
fruto del Espíritu. Ya hemos crucificado la carne.
Apreciable lector: Declaramos que
sus ojos son alumbrados para que sepa que por la FE
no invalidamos la ley, la confirmamos (Romanos 3:
31). Vivimos por fe y para fe.
¡Bendecidos!