EL CONSOLADOR Y MEDIADOR
¿Sabía usted que el Consolador que Jesús dijo que
vendría, es Jesucristo hombre, que es el único Mediador
entre Dios y los hombres?
Juan 14:
16 al 18
dice que Jesús de Nazaret en sus días dijo “…yo
rogaré al Padre, y os dará otro Consolador,…”
O sea, que el que venía a CONSOLAR no era el
mismo que iba a morir. Es OTRO (Jesucristo
hombre). Y él estaría para siempre con nosotros. Una
vez él consolara, se iba a quedar transformado, y junto
a nosotros, moraríamos la tierra para SIEMPRE. El
mundo religioso no recibe ese Espíritu, porque no lo
puede recibir ni le conoce (no creen en Jesucristo
hombre).
Él no nos dejaría HUÉRFANOS (verso 18). Es
una promesa que Dios venía como consolador. En Juan
14: 25 y 26 dice que ese Consolador enviado por el
Padre nos enseñaría todas las cosas, como sucede
actualmente.
En 1ª
a Timoteo 2: 5
está escrito que hay un solo MEDIADOR entre Dios
y los hombres: Jesucristo hombre; no es la virgen María
ni el papa. O sea, el Consolador para poder mediar o
explicar y lograr eso, tenía que ser Jesucristo con un
cuerpo de hombre. Entonces, ese Espíritu que se entregó
allá (Jesús de Nazaret) es el mismo Espíritu con
otro cuerpo acá (Jesucristo hombre); pero es el
mismo Espíritu, porque Dios es UNO (verso
6).
¿Cómo consuela Jesucristo hombre? Explicando el
nuevo pacto (la incircuncisión). Por ejemplo
diciendo que no existe el purgatorio o que alguien se va
al más allá al morir. Eso causa dolor cuando muere un
familiar.
En este pacto no van las misas, ni novenarios porque ya
estamos perfectos (Hebreos 10: 14). Una persona
escogida que muera va directo al paraíso, a la nube de
testigos (Hebreos 12: 1).
En Hebreos 11: 29, 30- 40 dice que en esa nube
están todos los antiguos (los héroes de la fe).
Son testigos y cuando muere algún escogido miran la
ignorancia de ellos al creer en el infierno.
El infierno era el vertedero municipal donde botaban la
basura (donde había gusanos y fuego); no era un
lugar espiritual. El infierno de Dante Alighieri (escritor
italiano) nunca existió. Roma y las religiones han
mentido. Son criminales. Son falsos.
Otro consuelo es que no hay que bautizarse (1ª
a los Corintios 1: 17).
Eso es perder el tiempo. Es un rudimento
(Hebreos 6: 1 y 2). Tampoco hay que arrepentirse ni
imponer manos. La Iglesia Católica cobra por bautizarse.
Eso es un hechizo (Gálatas 3: 1). Es una bobería.
Apreciable
lector: Declaramos sus ojos alumbrados y entiende que el
único Consolador y Mediador es Jesucristo hombre,
Apóstol José Luis De Jesús Miranda.
¡Bendecido!