UNA SEGUNDA GRACIA
¿Sabía usted que al que los religiosos llaman charlatán
y la bestia, es Jesucristo hombre quien es el único que
predica una segunda gracia?
2ª a
los Corintios 1: 12 al 15
Pablo escribió a los corintianos para que “entendieran”
una SEGUNDA GRACIA.
Jesucristo hombre, Apóstol José Luis De Jesús Miranda
busca que todos los CREYENTES del mundo (católicos,
evangélicos…) entiendan esta segunda gracia. ¿Qué
es una segunda gracia? Si habla de una segunda es
que hay una primera. La primera fue cuando Jesús de
Nazaret murió, derramó sangre y limpió los pecados a los
escogidos.
Pero
no podemos quedar perdonados nada más, necesitamos una
SEGUNDA GRACIA. La
segunda gracia es adornar una “DOCTRINA SANA”,
asimilarla y conocernos por dentro.
Jesucristo hombre nos ha edificado y adornado
diciéndonos que tenemos una
limpia conciencia, que el diablo fue destruido y que
estamos perfectos. Además él nos ha llamado su “Amada”,
cuando nadie lo había hecho en dos mil años.
La
lucha de Jesucristo hombre es
comunicar esta
segunda gracia, y si usted la ha entendido, es un
bienaventurado. Esa segunda gracia NUNCA
se predicó en el mundo, aunque fue el anhelo de Pablo,
pero a él lo mataron, pero no lo entendían por hablar
del NUEVO PACTO.
Con esta segunda gracia la misma creación sufrirá
cambios (Romanos
8: 18al21)
por la manifestación de los hijos de Dios. Vendrá la
glorificación y disfrutaremos de un mundo renovado. Algo
que la religión no entiende. Con esta segunda gracia,
nosotros vivimos mejor. Y aunque por ahora tenemos
aflicciones, no se comparan con la gloria venidera.
En
estos tiempos proféticos que vivimos, Jesucristo hombre,
Dios mismo buscó a su Amada (la iglesia),
profetizado en el libro Cantar a los Cantares donde
presenta al ESPOSO buscando a su Amada, y eso
duró dos mil años, hasta hoy, que al hallarla, la atavía
y la desea. Y como muestra de su amor, la iglesia pide a
su amado (Jesucristo hombre) le ponga un sello en
su corazón (mente), como un tatuaje (marca)
sobre su brazo.
Históricamente los religiosos nunca han recibido la
manifestación de Dios; en los tiempos de Jesús de
Nazaret estaba el Torá
(la
revelación
y enseñanza divina al
pueblo de Israel
basada en el
Pentateuco);
pero cuando él apareció, esa interpretación no combinada
con la revelación de él como Dios.
Se
repite la historia, igual sucede hoy con Jesucristo
hombre, que lo rechazan porque no lo entienden, pero la
iglesia sabe que él es Dios.
Apreciable lector: Declaramos sus
ojos alumbrados y entiende que solo Jesucristo hombre
predica esa segunda gracia.
¡Bendecido!