LOS RUDIMENTOS Y LOS
ÁNGELES
¿Sabía usted que si usted está en los rudimentos de la
doctrina de Cristo no tiene el beneficio del servicio
angelical?
Hebreos 6: 1, 2
dice que hay que dejar los rudimentos de la DOCTRINA
de Cristo, por eso los religiosos nos persiguiendo
porque ellos no entienden eso.
Además le temen al número (666) cuando allí hay
SABIDURÍA (Apocalipsis 13: 18), pero ellos
por no tener sabiduría lo ven MAL. Ahora, si
dejamos los rudimentos de la doctrina de Cristo entramos
en perfección, sino quedamos en imperfección y en obras
muertas. Son muertas porque al morir Cristo en la cruz
quitó el PECADO.
Esos rudimentos son: Echar fuera demonios, bautismos,
sacramentos, lavados de pies, santa cena… Ahora hay un
camino NUEVO, y en ese camino hay una perfección
(Hebreos 10: 20). En ese camino usted no
tiene que hacer NADA porque es haciendo él en
nosotros. La carga es ligera y fácil de llevar. No tiene
que andar de rodillas ahora es con la mente. Es
bien fácil. Si usted deja los RUDIMENTOS hay
garantía que los ángeles le sirvan y tenga gozo y
contentamiento.
Esos ángeles son enviados a FAVOR nuestro (Hebreos
1: 14). Esa ayuda angelical no llega si estamos en
RUDIMENTOS.Hay que atender a esas cosas que hemos
oído para que no deslicemos (Hebreos 2: 1, 3).
Nosotros podemos descuidar la salvación (angelical,
la diaria) eso significa que no reinamos sobre la
situaciones diarias de la carne que se oponen (Gálatas
5: 17). La carne fastidia. Para eso hay que educar
su espíritu con la gracia.
Hay que andar en el espíritu sin satisfacer los “deseos”
de la carne (Gálatas 5: 16, 17). NO
debemos andar conforme a LA CARNE, porque la
carne ministra y tanto la carne y el espíritu se oponen.
Todos somos débiles, pero en la debilidad se perfecciona
el PODER de Dios (2ª
a los Corintios 12: 9).
Dios siempre usa un hombre y una cubierta, antes fue
Moisés y el arca. Ahora es Jesucristo hombre y la
cubierta angelical (Hebreos 1: 14). El mundo
entero añorará los beneficios de esa arca (servicio
angelical). Según Hebreos 3: 1- 5 hay un
apóstol y sumo sacerdote FIEL en la casa (iglesia)
de Dios, que es Cristo (Jesucristo hombre), por
eso no debemos negar este pacto.
Para eso hay que ser humilde reconociendo que la
competencia proviene de Dios, que nos hizo ministros
competentes (2ª
a los
Corintios 3: 5, 6).
No militamos en la carne ya que nuestras milicias son
poderosas en Dios (2ª
a los
Corintios 10: 3 al 5).
Apreciable lector: Declaramos sus
ojos alumbrados y entiende que el único que enseña a
dejar los rudimentos es Jesucristo hombre, Doctor José
Luis De Jesús Miranda.
¡Bendecido!