DESTITUIDOS VS INSTITUIDOS
Monday, September 19, 2011 at 12:58AM ¿Sabía usted que solo Jesucristo Hombre enseña que Adán es Satanás, el que nos destituyó de su gloria?
Jesucristo Hombre, no enseña en Romanos 5: 19- 21 el fundamento de este tema.
Allí dice que: “… (…) los muchos fueron constituidos pecadores,…” esta es la simiente de Dios (los muchos). Luego expresa: “…por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.” La idea central es que “uno” lo dañó (Adán), otro lo arregló (Jesús); luego sobreabundó la gracia para vida eterna.
Lo primero que tomó lugar fue la destitución (Ezequiel 28: 12 al 16). Allí dice que: “En Edén, en el huerto de Dios estuviste…” Ese fue Adán, él nos destituyó; aunque aquí se refiere al diablo, al querubín, pero son las mismas personas.
Esa fue la destitución; ahora, ¿por qué en la cruz no se llevó a cabo la trasformación? El acto no se llevó a cabo, pero sí la promesa (el decreto). En la cruz fuimos justificados, perfeccionados, pero la trasformación fue una promesa. ¿Por qué nos dan dos mil años de espera para esa promesa? Efesios 1: 13 ,18 expresa que fuimos sellados con la promesa, tenemos las “arras”, somos su propiedad.
Hablando de esa destitución, en Génesis 1: 1-3 se narra que antes la tierra estaba vacía y desordenada. Entonces, ¿por qué ese UNO que pecó nos destituyó de la gloria de Dios?
Pablo escribió en Romanos 11: 33: ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? Adán quedó destituido, lo vistieron de un cuerpo de carne y sangre, sujeto a muerte; pero antes estaba vestido de unos materiales incorruptibles.
Entonces, “uno” nos devolvió la gloria (el postrer Adán, Cristo), nos instituyó de nuevo y nos dio la promesa, (1ra., Corintios 15: 22). ¿Por qué en promesa? Nadie supo lo que tomó lugar en la cruz (ni los apóstoles ni María) solo Pablo (Romanos 5: 19/ 2da., corintios 12: 4). Fue una revelación (Gálatas 1: 11, 12). No era para los judíos, sino a los gentiles (Mateo 10: 5). Cuando Pablo murió esa revelación caducó, y volvieron a la prédica del pecado (Romanos 5: 20), Jesús mostró la verdad (Romanos 15: 8).
¿Por qué ahora entendemos el evangelio de la inmortalidad? Pasados dos mil años vino el Señor en su última manifestación (2da., Timoteo 1: 9, 10). No fue en el tiempo de Jesús de Nazaret, sino en el de Jesucristo Hombre. La promesa está llegando, la misma creación lo anhela (Romanos 8: 18 al 21).
Para eso ha que conocer el amor de Dios (Efesios 3. 18, 19).
Amado lector: El estar instituidos y entender esa la gloria es porque Dios trató con el hombre para formar un pueblo poderoso. Bendecido.
Javier (El Salvador) | Comments Off |
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