LA APOSTASÍA Y EL LIBRE ALBEDRÍO
Tuesday, July 20, 2010 at 07:11PM ¿Sabía usted que la predestinación es la espina dorsal de Creciendo en Gracia?
Jesucristo Hombre ha investigado que todos los grupos cristianos creen que el hombre tiene “libre albedrío” para decidir por el destino de su alma o de su salvación.
El único ministerio que quedó excluido de eso es Creciendo en Gracia, o sea que somos como los salmones que nadamos en contra de la corriente, ya que servimos a Dios con la mente. ¿Qué significa el libre albedrío? Significa que el ser humano es dueño de sí, y que tiene la facultad de decidir el final de su destino, si se salva o no, quedando Dios ausente de las decisiones de su creación.
Es como decir que Dios hizo una creación, la amó, la escogió, hizo dos simientes de esa creación; y ahora Él espera que le hagan “el favor” de formarle una familia. O sea, Él queda privado de esa decisión. Así piensa todo el sistema religioso: Que el hombre toma la decisión. ¡Pero qué dice la Biblia? Por eso existe un perito arquitecto, Pablo, a quien se le dio el fundamento, y nos libró de tomar decisiones. Él dijo: “Yo apóstol, no de hombres, ni por hombres sino por Jesucristo mismo”.
Ese fundamento estuvo oculto en 14 cartas, y solo el segundo Ungido, Jesucristo Hombre, ha edificado a la amada desde 1973 (Zacarías 4: 11). Entonces, ¿qué dice Pablo en cuanto a la libre voluntad del hombre?: Somos predestinados por su VOLUNTAD (Efesios 1: 5- 11). El hombre común piensa que predestinación es un favoritismo, o un antojo de Dios de hacer acepción de personas, pero es un acto de AMOR. La PREDESTINACIÓN es opuesta al libre albedrío y creer que el hombre lo tiene para salvación es apostasía. Predestinación es el misterio de la voluntad de Dios (Efesios 1: 9, y 11) sin la voluntad del hombre.
Pedro muestra su maldad al decir todo lo contrario: Él habló de la presciencia (1ra., Pedro 1: 2), significa que Dios sabía que usted o yo íbamos a decir que sí, pero Él no podía ejecutar ese ‘sí’ en nosotros.
Pablo también dice que tenemos llamamiento santo antes de los siglos, no por nuestras obras sino para su propósito (2da., a Timoteo 1: 9-10), así que tampoco vemos aquí la voluntad del hombre. Sí vemos la voluntad de Dios que dice: Somos ordenados para vida eterna (Hechos 13: 48), y él es quien nos abrió el corazón para estar atentos a su palabra (Hechos 16: 14).
Podemos concluir que Dios nos escoge desde antes de la fundación del mundo
porque estamos ordenados. Dios es el único que nos ABRE el corazón para
ser alumbrados, por eso somos seres especiales. Aquí el hombre no tiene
nada de ver en el conteo regresivo ni en el 666;
aún nuestra fidelidad es por él.
Recibimos sus ojos alumbrados para entender que no hay uno que entienda ni busque a Dios (Romanos 3: 9-11), ya que fuimos hallados por Él (Romanos 10: 20).
Amable lector: Decir que hay libre albedrío es un vocabulario que no está en un bendecido alumbrado del reino. Somos predestinados. Bendecidos.
Raul 666 (Honduras) | Comments Off |
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