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Ministración
de
la Siembra
:
Y les invito a la próxima ministración que es
la MINISTRACIÓN
de
la SIEMBRA
,
las instrucciones para nuestra prosperidad.
Y si son tan amables, por favor, me acompañan a la carta del Apóstol
Pablo a los Hebreos capítulo 7,
versículo 4. ¿Estamos ahí? -Abba Padre.
Dice: “Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aún
Abraham el patriarca dio diezmos del botín”.
Diga: CONSIDERAD.
Y nuestro Obispo de obispos nos decía: -¿Considera usted
cuán grande es éste al que hoy, usted y yo, le entregamos los DIEZMOS y OFRENDAS?
Fíjate, Abraham CONSIDERÓ, porque si usted lee el capítulo
completo, él estaba entregando los diezmos a Melquisedec. ¿Y quién era
Melquisedec? Dios mismo. O sea, que Abraham consideró y entendió; o sea, que él
no soltó los DIEZMOS del botín así como así. Cuando decimos “botín” es el
grueso, o sea que había algo bien grande, pero él lo hacía con conciencia, con
entendimiento.
Entonces, el punto “B” dice: Abraham consideró que
Melquisedec no era cualquier “HOMBRE”; sino más bien era qué, Dios mismo.
Y el punto “C”, dice: -¿Considera usted hoy a Jesucristo
hombre? O sea, lo que usted va hacer, por eso esto es una ministración, una
enseñanza, porque aquí no es que “doy por doy, pues”… No, aquí se enseña, se
instruye a que usted prospere y nuestro Padre nos da el privilegio de poder
recibir esa ofrenda y diezmos aquí en Creciendo en Gracia.
Entonces, la idea es que usted
conozca, de que usted sepa a quién hoy mismo -y las naciones- le están
SEMBRANDO y trayendo los diezmos y ofrendas, y es Jesucristo hombre, quien es
Dios mismo.
¿Usted lo recibe? (Abba Padre). Pues vamos a estar en pie, y
vamos a sembrarle a nuestro Padre.
Diga conmigo: GRACIAS PAPÁ POR EL HONOR, POR EL PRIVILEGIO,
POR EL ENTENDIMIENTO QUE TÚ ME HAS DADO PARA PROSPERAR EN ESTE GOBIERNO. SÉ
QUIÉN ERES TÚ Y TE CONSIDERO COMO LO HIZO ABRAHAM A MELQUISEDEC; Y HOY DÍA
TRAIGO MIS DIEZMOS Y OFRENDAS A JESUCRISTO HOMBRE QUE ES DIOS MISMO PARA
MÍ Y PARA LAS NACIONES. Abba Padre.
Pase al frente y reciba mucho más abundantemente.
Abba Padre, reciban mucho más abundantemente. Declaramos que
los ángeles son fieles, y como tú lo hiciste con entendimiento, pues su
diligencia va a ser aun mayor, en asistirte a ti y a mí, porque cómo
escaparemos de esa salvación tan grande. ¡Qué lindo!
Bien,
la Súper
Raza
, pueden pasar a sus clases. Los niños con sus respectivos
maestros. Y rapidito queremos entrar a lo que hemos venido hoy, y por lo cual las
naciones se han congregado, para recibir las instrucciones de nuestro Padre.
Pero antes de eso, por instrucciones de nuestro Obispo de
obispos, saludar a unos Obispos y Pastores que están, que hicieron escala aquí
en Miami, que van rumbo hacia Costa Rica (a
la Convención
Mundial
).
Bien, ¿estamos listos?
Presentación
del Obispo de los Estados Unidos:
En esta noche es de ALTO HONOR
para mí presentarles ante ustedes, ante todas las naciones, a un ÁNGEL que por años hemos visto su proceder, de la
manera que él trae la enseñanza de nuestro Padre, y somos edificados,
enseñados. Y por causa de su DON, yo personalmente, entiendo muchos de los
misterios de lo que Papá nos ha traído.
Y Papá engalana nuevamente esta tarima mundial al traerles ante ustedes
el mensaje de hoy, y se trata de nuestro gran Obispo de Estados Unidos:
Rafael Encarnación, y glorificamos a Papá en él. Recibámosle con gran
gozo.
Nuestro Obispo Rafael Encarnación… (Ovación de pie).
Saludos del
Obispo Rafael Encarnación:
Pueden sentarse, gracias. ¡ABBA PADRE!
Oye, ¿cómo está todo? Reinando en vida. Viviendo los mejores días de la
historia. Qué lindo.
Oye, pues quiero traerles saludos a toda su amada local e internacional
del único que posee la mente de Cristo, será porque es Cristo mismo. Así que,
reciban saludos de parte de él a todos, localmente e internacionalmente.
(Aplausos)
¡Ya tengo su carta! La carta de amor que te envió hoy en día a ti y a
toda la amada. (Aplausos)
Pero, permíteme hacer una aparte antes de entrar a la carta y es enviar
un saludo a la mujer más bella, que no está conmigo hoy. Me encuentro hoy aquí
solo, triste y abandonado. Bueno, un beso Beba, ya te extraño. (Aplausos)
Ministración
de
la PALABRA
:
Por instrucciones de nuestro Padre, hoy en día, la temática es:
“LOS
BENEFICIOS DEL EVANGELIO”
Y, Jesucristo hombre me decía que -Él apareció en la historia de dos
formas, y cuando hablamos en términos de aparición tenemos que relacionarlo con
presentación pública. Y la primera aparición del Señor trajo como resultados
unos BENEFICIOS para la iglesia. Y
de hecho, el primer beneficio donde se encierra todo lo que conllevó esa
primera aparición fue que: Quitó la muerte.
La primera aparición personal, presentación pública del Señor, aquí en la
tierra, como Jesús de Nazaret, esa muerte y resurrección el beneficio que trajo
para la iglesia fue que quitó la muerte. Ese imperio lo quitó de en medio. El
único problema -me decía Jesucristo hombre -es que eso se llevó a cabo pero nadie
se dio por enterado.
Eso ocurrió, se manifestó, él
vino personalmente a ejecutar eso en la cruz del calvario, ocurrió y nadie supo
lo que esa llegada significó para la iglesia.
Entonces, cuando él resucita se va a luz inaccesible, y en luz
inaccesible luego él se le revela al gran Apóstol Pablo. Y al gran Apóstol
Pablo él le revela los misterios, le aclara lo que significó la muerte y
resurrección; y obviamente pues Pablo lo entendió y lo escribió, lo codificó y lo
dejó allí escrito.
Pero ¿quién más podría darle interpretación y sentido a lo que allí
ocurrió, sino el que lo vivió?
Quién más tendría la autoridad y la esencia, el propósito de lo que ahí
ocurrió, sino el que lo planificó y lo vivió. Nadie podría explicarlo mejor que
él mismo. ¿Tú no crees?
De hecho ahí es donde se manifiesta la segunda aparición, que
significa: Presentación pública del Señor.
La primera aparición fue: Quitar la muerte. Nadie lo supo, se
le revela al Apóstol Pablo; el Apóstol Pablo lo codifica ese propósito, lo deja
ahí escrito, pero nadie podía entender eso.
Entonces, tuvo la necesidad de venir una segunda aparición donde él iba a manifestarse para
explicar a ciencia cierta el sentido real de lo que significó su muerte y resurrección.
Vamos a ver la primera expresión bíblica que nuestro Padre nos dejó. Segunda
carta del Apóstol Pablo a Timoteo, capítulo 1, el verso 10.
“Pero que ahora ha sido manifestada (presentada
públicamente) por
la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el
evangelio,…”
Entonces, el problema es, porque aquí está encerrado ambas
manifestaciones.
Su primera aparición quitó la muerte. Pero, para establecer la segunda
aparición tenía que venir predicando el evangelio; y él como Jesús de Nazaret no
predicó el evangelio. Por lo tanto, esta aparición Pablo está
jugando el papel de profeta. Él lo que está profetizando lo que la cruz del
calvario significó y lo que significó esa presentación del Señor; esa
aparición.
La primera aparición quitó la muerte, pero eso quedó incompleto hasta
tanto él no regresara por segunda vez a explicar el evangelio; y la ejecución
de explicar el evangelio iba a manifestar otros beneficios para el creyente.
¿QUÉ BENEFICIOS? Bueno, el primer beneficio que allí establece: Sacar
a luz la vida y la inmortalidad. Y es por medio del evangelio que él
mismo le había revelado al Apóstol Pablo. Obviamente, él no podía sacar a luz
la vida sin el Evangelio, porque todo él lo centró en
base al evangelio. Todo él lo centralizó, lo escondió en el misterio del
evangelio.
Por eso es que en su primera aparición, él sencillamente quitó la
muerte, ese propósito nadie lo supo, se le reveló al Apóstol Pablo, le explicó,
le dijo: -Pablo tranquilo mira, tú solamente lo que vas a hacer es escribir un
código, un fundamento y déjalo allí. Ahora, profetiza, profetiza “quien sacó a luz la vida y la inmortalidad
por medio del evangelio”. ¿Cómo? Por
la aparición de él.
Es decir que en una segunda
aparición él iba a venir predicando el evangelio de la incircuncisión, y ese
evangelio iba a sacar la luz, la vida y la inmortalidad. (Aplausos)
Ahora, en base a ese fundamento: ¿Cómo él puede sacar a luz la vida y la
inmortalidad? Por medio del evangelio.
El problema es, decía Jesucristo hombre: ¿Y si no se conoce el evangelio? Entonces
no hay salvación, no hay beneficios para la iglesia. Porque el
beneficio para la iglesia está centrado en el evangelio. Quien va a sacar la
vida y la inmortalidad es el evangelio. Por lo tanto, hay que conocer el evangelio.
La pregunta es: ¿Se habrá estado predicando el
evangelio? Porque sin la aparición del Señor no se puede predicar el evangelio.
No hay evangelio, no hay sentido porque solo puede explicar la cruz del calvario, el
que estuvo ahí, más nadie. (Aplausos).
-¿QUIÉN PUEDE INTERPRETAR EL LIBRO SINO ES EL PROPIO AUTOR? ¿Cómo tú me
vas a decir a mí que un teólogo estudió
la Biblia
?
(Dirá el teólogo): -No, yo llevo 8
años de estudio.
(Te diré): -Maravilloso, pero si
el autor está ahí, ¿necesita un intérprete el autor? -(NO).
Entonces, Jesucristo hombre decía: -Todo es por medio del evangelio.
Y el evangelio te
da a conocer, primer (número uno): Que somos sellados con el Espíritu santo de la
promesa.
Efesios capítulo 1 el verso 13.
“En él también
vosotros, habiendo oído…” ¿Qué?
“… la palabra de verdad,…” Que es…
“…el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído…” ¿En quién?
“…en él…” EN EL EVANGELIO.
“…fuisteis sellados con el Espíritu Santo de
la promesa,…”
Entonces, imagínate, toda nuestra fina audiencia a nivel internacional,
si no creen al evangelio, ¿cómo van a ser sellados con el Espíritu Santo?
Entonces el sistema (religioso) interpreta que Espíritu Santo, el
bautismo del Espíritu Santo es hablar en lenguas, o es brincar, danzar como
ellos le llaman, una segunda experiencia. Pero eso no
es lo que dice el evangelio.
El evangelio nos da a conocer que desde el día en que tú
escuchas y crees a esa ciencia, eres automáticamente sellado, confirmado
con el evangelio de la promesa.
Tú no
necesitas una experiencia mística.
Jesucristo hombre decía: -El Espíritu Santo no es una experiencia
mística, es un conocimiento que cuando tú lo crees automáticamente
quedas confirmado en tu espíritu.
Entonces, el evangelio te da a conocer que desde que tú escuchas esa
palabra y la crees ya poses el Espíritu Santo de la promesa. Esa no es una
lengua, es creer al evangelio.
Oye, qué consuelo podrán recibir miles de personas a nivel internacional
que los tratan como creyentes de segunda. (Aplausos)
(El sistema religioso dice): -¿Tú
recibiste a Cristo?, eso no es nada, deja que venga el poder del Espíritu Santo.
(Entonces preguntarás) -¿Y cómo se
manifiesta?
(Ellos dirán): -Hablando lenguas.
Por favor, maltratando a la amada de Jesucristo cuando claramente está la vida centrada en el evangelio; desde que tú oíste y creíste fuiste
sellado.
El evangelio nos da
a conocer, número dos: Que es poder de Dios.
Romanos, capítulo 1 el verso 16.
“Porque no me
avergüenzo del evangelio, porque es…” ¿Qué?
“…poder de Dios para salvación a todo aquel que…” ¿Ayuna?
“Que cree.” ¿Que, qué?
“QUE CREE.”
¿Para todo aquel que qué? Que CREE. ¿A qué? Al evangelio.
El poder no est |