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Ministración
de
la SIEMBRA
:
Bien iglesia, ¿cuántos quieren ir con ese buen ÁNIMO a la próxima
Ministración, que es la ministración de
la SIEMBRA
? (Abba Padre). ¿Usted la recibe con buen
ánimo? ¡Eso es!
Vamos a buscar Hebreos 10: 35.
Atiéndame bien, ésta es la ministración que le da la información para su
PROSPERIDAD. Hebreos 10:35. Cuando estemos todos ahí, dígale al que está a su
lado: ‘Dios te guarde’ (se escucha gritería). ¿Cómo? (Se dice: BENDECIDO). Oye, ¿qué pasó? ¿Eso no se puede decir aquí?
Diga: Él me guardó desde antes de la
fundación del mundo.
¡Abba Padre! Dígale a su Padre (Apóstol José Luis De Jesús Miranda):
ABBA PADRE.
(Hebreos 10: 35). Dice: “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;…”
Oye, me decía el Obispo de obispos, que la semana anterior se había
leído la parte anterior que era el 10: 34 (de Hebreos); pero fíjate el corte
aquí, dos palabras bien importantes que recibo que tú sales de aquí y nunca se
te olvidan. Las tienes siempre ahí en tu
mente, ancladitas.
Confianza.
Diga: CONFIANZA; y GALARDÓN.
El uno te lleva al otro. El uno te lleva al otro, porque Pablo decía
también, dice: “El que se acerca a Dios…” Para acercarte a Dios tú tienes que
estar aquí caminando, tienes que coger un carro y llegar aquí a esta
información. Dice: “El que se acerca a Dios, es necesario que crea que le hay”,
porque dice que ese Dios, Jesucristo hombre, es “galardonador”.
Quiere decir que tu seguridad, entiéndeme bien, tu seguridad no está en
tu trabajo o del aumento del trabajo; tu seguridad no está en la lotería -todo
eso es bueno- ¡Yo lo recibo! ¿Tú lo recibes? (Así es).
Mira, tú seguridad está en la confianza de saber que él, Jesucristo
hombre, es GALARNONADOR, iglesia.
Así que tú te mantienes, diga: -Yo me mantengo sembrando, de buen ánimo.
Vamos a estar puestos en pie. Diga: Confianza y galardonador.
Ese galardón es tuyo, iglesia. ¿Tú lo recibes? (¡Lo recibo!). No, pero
no lo recibas así tan… (livianamente). AFERRATE DE ÉL…ja, ja, ja, ja…
Oye, tú sabes que en una carrera de 9 personas que están corriendo, los
GALARDONADOS son 3: El primero, el segundo y el tercero. Le dan una medalla de
oro, una de plata y una de bronce; los otros 6 se quedaron. -Ves, tú corriste atletismo
Irma, tú sabes como es eso, cuando no llegabas ahí no te daban galardón ni
nada. Pero aquí todos vamos a (recibir), nosotros recibimos galardón todos, iglesia.
(Aplausos).
Diga: ESE
GALARDÓN ES MÍO, YO SOY UN SEMBRADOR ALEGRE, SIEMBRO CON ALEGRÍA SABIENDO QUE
TENGO GRAN GALARDÓN. ABBA PADRE.
Vamos a sembrar con alegría, iglesia. (….).
Siembra
Bien, iglesia, los bendecidos de
la Súper
Raza
, pueden pasar a sus
clases.
Bien Iglesia, ¿cuántos vinieron para la gran cena? (Abba Padre).
Presentación
del Obispo de obispos:
Vamos a buscar Filipenses 2:20.
Usted se recuerda que nuestro Padre tiene una frase que es un ‘trademark’
(marca propia); que es una marca de él, que siempre dice cuando él habla de
nuestro Obispo de obispos. ¿Qué es lo que
dice él de nuestro Obispo de obispos?
Diga: A
ninguno tengo como al Obispo de obispos.
Entonces, dice: “…pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros”.
Oye, iglesia, ese tan “sinceramente”, yo recibo que no lo tomamos
livianamente, porque sinceramente implica que no está mal, pero un Obispo puede
ser movido, o un bendecido puede ser movido, alguna iglesia o a una nación por
otros “intereses”. Puede ser por, mira, por un mejor estilo de vida, a lo mejor
por cambiar de ambiente.
Pero en nuestro Obispo de obispos es “tan sinceramente” se interese por
vosotros. Eso implica que el movimiento, la información de nuestro Obispo de
obispos que viene desde antes de la fundación del mundo, la labor de él es interesarse
en los asuntos de
la Amada
,
pero “sinceramente”.
Solamente: Sinceramente.
Y él es alguien que yo tengo el privilegio de compartir con él, y sé que
cada rincón de este ministerio es conocido por él. Cada rincón, cada área: El
sonido, el parqueo, el Internet, Telegracia, en todas las áreas, parece un
pulpo. O sea un pulpo de esos que…
Y nuestro Padre me decía, estas son palabras de Jesucristo hombre, dice: Su
ánimo no cambia…número uno: Ni para cantar. O sea, el mismo ánimo. número dos:
Ni para viajar; y número tres: El mismo ánimo, no cambia- ni para ministrar.
Dice nuestro Padre (Apóstol José Luis De Jesús Miranda): -No
importando las circunstancias, él tiene el mismo ánimo mío.
Iglesia, y qué gran privilegio siempre recibirlo aquí en
la Sede
Central
, para las naciones
del mundo. Y tú lo recibes como a Jesucristo hombre mismo; con ese amor, con
esa bulla, con todo lo que tú tienes, recibamos a nuestro Hermano Mayor, Carlos
Cestero, con la palabra. (Ovación en pie).
Saludos y Anuncios del Obispo de obispos:
¡ABBA PADRE! (Ovación).
Si tú tienes el mismo Padre que yo tengo, tú eres mi hermano. ¡Ja, ja,
ja, ja…! (Aplausos).
Para siempre, la familia de la fe, ¡qué linda verdad? Abba Padre, pueden sentarse…iglesia…de
sangre y de Padre ¡Qué lindo! ¡Ja, ja, ja! Así es.
Oye, yo quiero felicitar a la agrupación, ¡qué lindo!, qué alabanza, qué
ministración. Mire, yo los felicito por tomar tiempo, yo sé que esto requiere un tiempo
en la semana (de ensayo, de coordinación de ejercicio mental y de buen ánimo). Ah y aquí hay, tiene que haber sometimiento también. Porque si allí no hay
sometimiento, lo que sale para allá, no pasa.
Pero cuando ahí hay unidad, el impacto que tú recibes de la alabanza…Mire yo estaba ahí, hermano, yo no sé qué va
a pasar un día de estos. Digo, yo sé lo que va a pasar, corrijo- (Aplausos…).
Pero mire, cuando viene
la
ALABANZA
, es un momento cuando tú debes deleitarte, es una
intimidad con él. Entonces, al tú alabarlo, empieza él a enamorarte a ti.
Cuando tú lo enamoras a, él empieza a enamorarte a ti. Y empieza a decirte: -En
esta área no te ocupes que yo me encargo. De aquello que (querías), tranquilo
que viene solución prontito. Y empieza mira, por todas las áreas.
Por eso en la alabanza no dejes que nada te perturbe. Mira, que pasó
alguien caminando, ahí se te fue la ministración. Tú mantente ahí en la ministración,
cantándole a Papá, allí con tu mente. Y él mismo empieza a repartir. ¡Y qué lindo
que él reparte a cada uno como él quiere.
Es el mismo espíritu, pero la necesidad que tú tienes a lo mejor es
diferente al otro y él te la reparte, te ministra y a aquel le ministra; porque
todos somos sus hijos, y él nos ama con el mismo amor. Qué lindo, verdad que
sí.
Así que felicitaciones al Grupo Internacional Creciendo en Gracia. (Aplausos).
Oye, y también yo quiero felicitar a alguien que llegó a este ministerio
y el cambio se notó rápido. Y me refiero al sonido de este ministerio. Quiero agradecer a nuestro
Ingeniero, Fernando. Gracias, Fernando. Se nota, ja, ja, ja, já, con el celo con que lo hace, con el amor.
(Aplausos).
Y él llegó aquí haciendo un trabajo, pero ya no, ya él no viene para
trabajo; él viene ahora porque quiere palabra, ya. Te amo, tú eres mi hermano,
Fernando. ¡Eso! (Aplausos)
Ministración
de
la PALABRA
:
¿Estamos listos para la palabra? (Abba Padre).
Ah, yo la quiero recibir, y por instrucciones de nuestro Padre, que me
dio el privilegio, el honor de estar con ustedes, siempre es un
privilegio y ya prontito estaré rumbo a Venezuela, a Caracas; allá con la amada
de Papá en Venezuela para continuar con la labor encomendada.
Nuestro Apóstol estuvo hablando el pasado miércoles sobre el tema: “El
Cristo Vino en Carne”.
Hoy vamos a estar hablando de la parte II: El Cristo Vino en Carne II.
Y para eso vamos a comenzar en primera
carta del Apóstol Juan (apóstol de la circuncisión), capítulo 4 y el verso 2 y 3.
Dice: “En
esto conoced el Espíritu de Dios: Todo
espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;…”
¿Cómo se llamó la manifestación de Jesucristo en carne? Jesús (de
Nazaret); no de Ponce (Puerto Rico), de Nazaret. Ok. Entonces, Juan como
apóstol de la circuncisión (la ley) es el que escribe esto, entonces, él
explica desde su ángulo.
Cuando usted lee
la
Biblia
, usted tiene que entender qué ángulo, quién lo está
leyendo, bajo qué mentalidad. Entonces
Juan, no entendía el evangelio que presentó Pablo (el de la gracia); más bien
lo CRITICABA. Entonces, los escritos de Juan van con ese enfoque.
Por eso él dice (1ra., de Juan 4:
3): “…y todo
espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios;…”
¿Y a quién le estaba hablando eso Juan? ¿Quién era el que estaba
hablando de Jesús de Nazaret? Era Pablo.
Mira como dice el próximo verso
(3): “…y todo
espíritu que no confiesa que Jesucristo
ha venido en carne, no es de Dios, -y mira lo que él le añade (esto
es de Juan): y
este es el espíritu del anticristo, el cual…”
Ahora entonces especifica ya más claro, “más claro no canta un gallo”.
(Dice): “…el cual vosotros habéis oído que viene |