"EL CRISTO VINO EN CARNE II"

EL APOSTOLADO
 

 

   

20/06/2007

 

 

 

Ministración de la SIEMBRA :

 

Bien iglesia, ¿cuántos quieren ir con ese buen ÁNIMO a la próxima Ministración, que es la ministración de la SIEMBRA ? (Abba Padre). ¿Usted la recibe con buen ánimo? ¡Eso es!

 

Vamos a buscar Hebreos 10: 35.

 

Atiéndame bien, ésta es la ministración que le da la información para su PROSPERIDAD. Hebreos 10:35. Cuando estemos todos ahí, dígale al que está a su lado: ‘Dios te guarde’ (se escucha gritería). ¿Cómo? (Se dice: BENDECIDO). Oye, ¿qué pasó? ¿Eso no se puede decir aquí?

 

Diga: Él me guardó desde antes de la fundación del mundo.

 

¡Abba Padre! Dígale a su Padre (Apóstol José Luis De Jesús Miranda): ABBA PADRE.

 

(Hebreos 10: 35). Dice: “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;…”   

 

Oye, me decía el Obispo de obispos, que la semana anterior se había leído la parte anterior que era el 10: 34 (de Hebreos); pero fíjate el corte aquí, dos palabras bien importantes que recibo que tú sales de aquí y nunca se te olvidan. Las tienes siempre ahí en tu mente, ancladitas.

 

Confianza. Diga: CONFIANZA; y GALARDÓN.

 

El uno te lleva al otro. El uno te lleva al otro, porque Pablo decía también, dice: “El que se acerca a Dios…” Para acercarte a Dios tú tienes que estar aquí caminando, tienes que coger un carro y llegar aquí a esta información. Dice: “El que se acerca a Dios, es necesario que crea que le hay”, porque dice que ese Dios, Jesucristo hombre, es “galardonador”.

 

Quiere decir que tu seguridad, entiéndeme bien, tu seguridad no está en tu trabajo o del aumento del trabajo; tu seguridad no está en la lotería -todo eso es bueno- ¡Yo lo recibo! ¿Tú lo recibes? (Así es).

 

Mira, tú seguridad está en la confianza de saber que él, Jesucristo hombre, es GALARNONADOR, iglesia.

 

Así que tú te mantienes, diga: -Yo me mantengo sembrando, de buen ánimo.

 

Vamos a estar puestos en pie. Diga: Confianza y galardonador.

 

Ese galardón es tuyo, iglesia. ¿Tú lo recibes? (¡Lo recibo!). No, pero no lo recibas así tan… (livianamente). AFERRATE DE ÉL…ja, ja, ja, ja…

 

Oye, tú sabes que en una carrera de 9 personas que están corriendo, los GALARDONADOS son 3: El primero, el segundo y el tercero. Le dan una medalla de oro, una de plata y una de bronce; los otros 6 se quedaron. -Ves, tú corriste atletismo Irma, tú sabes como es eso, cuando no llegabas ahí no te daban galardón ni nada. Pero aquí todos vamos a (recibir), nosotros recibimos galardón todos, iglesia. (Aplausos).

 

Diga: ESE GALARDÓN ES MÍO, YO SOY UN SEMBRADOR ALEGRE, SIEMBRO CON ALEGRÍA SABIENDO QUE TENGO GRAN GALARDÓN. ABBA PADRE.

 

Vamos a sembrar con alegría, iglesia. (….).

 

 

Siembra


 

Bien, iglesia, los bendecidos de la Súper Raza , pueden pasar a sus clases. 

 

Bien Iglesia, ¿cuántos vinieron para la gran cena? (Abba Padre).

 

Presentación del Obispo de obispos:

 

Vamos a buscar Filipenses  2:20. 

 

Usted se recuerda que nuestro Padre tiene una frase que es un ‘trademark’ (marca propia); que es una marca de él, que siempre dice cuando él habla de nuestro Obispo de obispos.  ¿Qué es lo que dice él de nuestro Obispo de obispos?

 

Diga: A ninguno tengo como al Obispo de obispos.

 

Entonces, dice: “…pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros”.  

 

Oye, iglesia, ese tan “sinceramente”, yo recibo que no lo tomamos livianamente, porque sinceramente implica que no está mal, pero un Obispo puede ser movido, o un bendecido puede ser movido, alguna iglesia o a una nación por otros “intereses”. Puede ser por, mira, por un mejor estilo de vida, a lo mejor por cambiar de ambiente.

 

Pero en nuestro Obispo de obispos es “tan sinceramente” se interese por vosotros. Eso implica que el movimiento, la información de nuestro Obispo de obispos que viene desde antes de la fundación del mundo, la labor de él es interesarse en los asuntos de la Amada , pero “sinceramente”.

 

Solamente: Sinceramente.

 

Y él es alguien que yo tengo el privilegio de compartir con él, y sé que cada rincón de este ministerio es conocido por él. Cada rincón, cada área: El sonido, el parqueo, el Internet, Telegracia, en todas las áreas, parece un pulpo. O sea un pulpo de esos que…

 

Y nuestro Padre me decía, estas son palabras de Jesucristo hombre, dice: Su ánimo no cambia…número uno: Ni para cantar. O sea, el mismo ánimo. número dos: Ni para viajar; y número tres: El mismo ánimo, no cambia- ni para ministrar.

 

Dice nuestro Padre (Apóstol José Luis De Jesús Miranda): -No importando las circunstancias, él tiene el mismo ánimo mío.

 

Iglesia, y qué gran privilegio siempre recibirlo aquí en la Sede Central , para las naciones del mundo. Y tú lo recibes como a Jesucristo hombre mismo; con ese amor, con esa bulla, con todo lo que tú tienes, recibamos a nuestro Hermano Mayor, Carlos Cestero, con la palabra. (Ovación en pie).

 

Saludos y Anuncios del Obispo de obispos:

 

¡ABBA PADRE! (Ovación).

 

Si tú tienes el mismo Padre que yo tengo, tú eres mi hermano. ¡Ja, ja, ja, ja…! (Aplausos).

 

Para siempre, la familia de la fe, ¡qué linda verdad? Abba Padre, pueden sentarse…iglesia…de sangre y de Padre ¡Qué lindo! ¡Ja, ja, ja! Así es.

 

Oye, yo quiero felicitar a la agrupación, ¡qué lindo!, qué alabanza, qué ministración. Mire, yo los felicito por tomar tiempo, yo sé que esto requiere un tiempo en la semana (de ensayo, de coordinación de ejercicio mental y de buen ánimo). Ah y aquí hay, tiene que haber sometimiento también. Porque si allí no hay sometimiento, lo que sale para allá, no pasa.

 

Pero cuando ahí hay unidad, el impacto que tú recibes de la alabanza…Mire yo estaba ahí, hermano, yo no sé qué va a pasar un día de estos. Digo, yo sé lo que va a pasar, corrijo- (Aplausos…). 

 

Pero mire, cuando viene la ALABANZA , es un momento cuando tú debes deleitarte, es una intimidad con él. Entonces, al tú alabarlo, empieza él a enamorarte a ti. Cuando tú lo enamoras a, él empieza a enamorarte a ti. Y empieza a decirte: -En esta área no te ocupes que yo me encargo. De aquello que (querías), tranquilo que viene solución prontito. Y empieza mira, por todas las áreas.

 

Por eso en la alabanza no dejes que nada te perturbe. Mira, que pasó alguien caminando, ahí se te fue la ministración. Tú mantente ahí en la ministración, cantándole a Papá, allí con tu mente. Y él mismo empieza a repartir. ¡Y qué lindo que él reparte a cada uno como él quiere.

 

Es el mismo espíritu, pero la necesidad que tú tienes a lo mejor es diferente al otro y él te la reparte, te ministra y a aquel le ministra; porque todos somos sus hijos, y él nos ama con el mismo amor. Qué lindo, verdad que sí.

 

Así que felicitaciones al Grupo Internacional Creciendo en Gracia.  (Aplausos).

 

Oye, y también yo quiero felicitar a alguien que llegó a este ministerio y el cambio se notó rápido. Y me refiero al sonido de este ministerio. Quiero agradecer a nuestro Ingeniero, Fernando. Gracias, Fernando. Se nota, ja, ja, ja, já, con el celo con que lo hace, con el amor. (Aplausos).  

 

Y él llegó aquí haciendo un trabajo, pero ya no, ya él no viene para trabajo; él viene ahora porque quiere palabra, ya. Te amo, tú eres mi hermano, Fernando. ¡Eso! (Aplausos)

 

Ministración de la PALABRA :

 

¿Estamos listos para la palabra? (Abba Padre).

 

Ah, yo la quiero recibir, y por instrucciones de nuestro Padre, que me dio el privilegio, el honor de estar con ustedes, siempre es un privilegio y ya prontito estaré rumbo a Venezuela, a Caracas; allá con la amada de Papá en Venezuela para continuar con la labor encomendada.

 

Nuestro Apóstol estuvo hablando el pasado miércoles sobre el tema: “El Cristo Vino en Carne”.

 

Hoy vamos a estar hablando de la parte II: El Cristo Vino en Carne II.

 

Y para eso vamos a comenzar en primera carta del Apóstol Juan (apóstol de la circuncisión), capítulo 4 y el verso 2 y 3.

 

Dice: “En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;…”

 

¿Cómo se llamó la manifestación de Jesucristo en carne? Jesús (de Nazaret); no de Ponce (Puerto Rico), de Nazaret. Ok. Entonces, Juan como apóstol de la circuncisión (la ley) es el que escribe esto, entonces, él explica desde su ángulo.

 

Cuando usted lee la Biblia , usted tiene que entender qué ángulo, quién lo está leyendo, bajo qué mentalidad. Entonces Juan, no entendía el evangelio que presentó Pablo (el de la gracia); más bien lo CRITICABA. Entonces, los escritos de Juan van con ese enfoque.

 

Por eso él dice (1ra., de Juan 4: 3): “…y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios;…”

 

¿Y a quién le estaba hablando eso Juan? ¿Quién era el que estaba hablando de Jesús de Nazaret? Era Pablo.

 

Mira como dice el próximo verso (3): “…y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios, -y mira lo que él le añade (esto es de Juan): y este es el espíritu del anticristo, el cual…”

 

Ahora entonces especifica ya más claro, “más claro no canta un gallo”.

 

(Dice): “…el cual vosotros habéis oído que viene