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Ministración de la Siembra
Iglesia, vamos a ir a la próxima ministración, que es
la Ministración
de
la Siembra
,
con alegría.
Vamos a buscar 1ª de Crónicas 29,
del 12 al 14. Eso se encuentra en el viejo pacto. Eso se encuentra en
la Biblia. Je
, je, je, je.
¡Eh! Los que no tengan un sobrecito, pueden levantar su mano para que un
diácono le haga llegar un sobre.
Y también todos los que están ¡eh!, conectados en las naciones de
Jesucristo hombre, pueden levantar la mano también y ahí un diácono le estará
haciendo llegar un sobrecito para que no se prive del privilegio de sembrar. Cuando
estemos todos ahí, diga: José Luis, tú eres mi Dios.
Dice: “Las riquezas...” Óyete
esto, no te lo pierdas ni por un minuto, que tú vas a sembrar lo que recibiste
de Él.
Dice: “Las riquezas y la gloria proceden de ti...” proceden
de nuestro Padre. Dice: “...y tú dominas
sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande
y el dar poder a todos (nosotros)...”
(Verso 13) “...Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos
y loamos tu glorioso nombre...” Ya tú sabes cuál es el nombre de Él.
Dice: (Verso 14) “...Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo…” ese
eres tú hablando “...¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para
que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y
de lo recibido de tu mano te damos…”
Iglesia, parte A: Las riquezas provienen de Jesucristo hombre. Tú sabes
que eso no proviene de tu trabajo.
Naturalmente, tú caminas en obras preparadas de antemano, y tú haces una
labor, pones un negocio, lo que sea, pero eso proviene de nuestro Padre, de la
cubierta angelical que Él te ha dado. ¿Tú sabes que eso es así?
Dice: “...en tu mano está el poder...” que es
la autoridad “...de hacer grande y de dar poder...” Él te dio autoridad a ti para declararte próspero, para confesar a los ángeles.
Parte B: Siempre que se habla de la grandeza de nuestro Padre y de la
siembra, hay alabanza en su pueblo.
Tú sabes que este es el único pueblo, que recibe la siembra con
alabanza. Donde los noticieros están locos, porque ellos dicen: ¿Cómo este
pueblo siembra tanto? Y ellos no saben que nosotros lo damos con alegría,
porque nosotros somos dadores alegres.
Parte C: Dice, la siembra no es voluntaria ¡Hello! Si fuera por ti
mismo, tú no quisieras sembrar. Digo a mí me pasa ¡jah!, imagínese, nosotros,
nosotros tenemos muchas situaciones que nos han venido que tenemos que pagar
situaciones ¿Cuántos les pasa lo mismo?
O sea, voluntariamente no puede provenir de ti la siembra. Tiene que
venir de Él mismo también. (Abba Padre,
le dicen) O sea, Él te pone el querer como el hacer de eso mismo. Jem, je.
Mira, eh, qué cosa, que nosotros no hacemos nada aquí. Él lo hace todo
por nosotros. Sólo podemos darle lo que hemos recibido de Él.
Quiere decir, que eso es un consuelo, iglesia, porque cuando tú siembras,
sea la cantidad que tú quieras sembrar, eso provino de Él. Y tú tienes que
consolar, le dices: Papi, esto es lo que tú me diste, y yo lo voy a hacer con
gozo. ¡Aah! ¿Tú no ves un consuelo ahí, iglesia?
Vamos a estar puestos en pie.
Oye, qué alegría sembrar. Que sabemos que sembramos lo que proviene de
Él. Que no proviene de... si no, si fuera de nuestro esfuerzo... ¡Muchacho! Mira,
los bancos quiebran, la única cuenta que está aquí que es para siempre, es la
cuenta de, de nuestro Padre. Y nosotros estamos asegurados, porque Él nos pone
el querer como el hacer de sembrar.
Diga conmigo: Hoy yo siembro con sabiduría, sabiendo que yo siembro lo
que me dio Él. Todo me lo dio Él. Siembro con alegría. Hoy, lo hago así. ¡Abba
Padre!
Vamos a sembrar con alegría.
Bien iglesia, sembramos con alegría. ¡Eso es!
Siembra
Oye, me acaba de llegar aquí el libro de… (Aplausos) Sí.
Ya está nuestro Obispo Rafael Encarnación (Aplausos)
¡Eh! “La verdad sobre el Anticristo” se había acabado, así que
llegaron más, a 10 dólares. Así que los que quieran guardar esto, esta es la
colección de... ya tú sabes, para siempre.
Bien, iglesia, los bendecidos de
la Súper Raza
pueden pasar a sus clases. Los bendecidos dioses de
la Súper
Raza, pueden
pasar a sus clases.
Presentación del Obispo Rafael
Encarnación
Iglesia, es para mí gran honor, y para las naciones, presentar a un
hombre, a un ángel que nuestro Padre ha visto a bien a tener en estos tiempos
junto con Él, con su equipo apostólico, que es nuestro hermano: Rafael
Encarnación.
Cuando hace varios años atrás, te acuerdas cuando salió el tema de “
La Bestia
”, ¿te acuerdas?, que
él dio duro por ahí. Y muchos se colgaron con ese tema. Y mira que después todo
cayó clariiito.
Y él siempre cuando presentaba a nuestro Padre, lo presentaba con celo y
ahí: Jesucristo hombre, José Luis de Jesús Miranda, Jesucristo. ¿Ustedes se
acuerdan de éso? Que la carne ahí eso era como, tenía una herida y le echaban
sal con limón.
Él es un hombre poderoso, dice nuestro Padre, poderoso en las Escrituras
¡Pssh! Él es un Maestro. Nuestro Padre se ha referido de él, -nosotros no
tenemos abogado-; pero nuestro Padre se ha referido de él, como “El Abogado de
la Gracia
”, iglesia.
Iglesia, y siempre las naciones del mundo, en Brasil, en Guatemala, en
Perú, en Colombia, qué privilegio recibir a un ángel tan especial y tan grande
como nuestro Obispo de los Estados Unidos, Rafael Encarnación, con
la Amada.
(Ovación en pie)
Saludos y anuncios
Buenas noches, pueden sentarse. Gracias, gracias, muy buenas noches. ¡Abba Padre!
Oye, todo lo que nosotros podamos ser, o usted pueda ser, es porque
fuimos creados por Él mismo y para Él. La razón de ser de todos nosotros es que
Él mismo se creó, ¡eh! bendecidos de la estatura como tú, para poderle servir
en esta etapa. ¿Usted está claro con eso? (Sí, le contesta
la Amada
)
En una casa poderosa que Él mismo se creó, Él se hizo diferentes instrumentos
para su propia gloria. Y esa es la honra que Él mismo nos ha dado a nosotros.
Poder entender esta ciencia, y ser parte de lo que significa ser un colaborador
de Jesucristo hombre. Diga: Yo soy un colaborador de Jesucristo hombre. Eso es
una honra maravillosa. Un privilegio.
Pues, hoy en día, ¡eh!, por sus
instrucciones, y quiero pues aprovechar y enviarle un saludo a Él. ¡Eh! Y de
parte más bien, a
la Amada
de parte de Él, local e internacionalmente, juntamente también de nuestro
Obispo de obispos.
Ministración de la Palabra
Hoy, por sus instrucciones, hay una temática que Él
quería compartir con toda su Amada a nivel local y a nivel internacional.
Y a manera de introducción, ¡eh!, Él me dijo que comenzara de esta forma.
Y yo necesito tu atención, que tú escuches bien, lo que su palabra hoy en día
quiere traer para su Amada. Porque esta cartita pues, Él la envió para ti.
(Mostrando ante las cámaras unos documentos) (Gritería)
La cartita de amor. Él quiere enamorarte hoy.
Y de hecho, fíjate que la temática que Él quiere que compartamos hoy en
día es:
LA MENTE DE
CRISTO.
Y, y Él me dijo, (da las gracias a Caridad, diácono), este tema de
hecho, voy a comenzar así, este tema, me lo dio precisamente, el que posee la
Mente de Cristo, que desapareció de la tierra por 2 mil años; y aterrizó,
regresó nuevamente a la isla de Puerto Rico, en la vida de nuestro Padre,
Jesucristo hombre, Dr. José Luis de Jesús Miranda.
Así que, es
la Mente
de Cristo la que trae sus instrucciones para su Amada hoy en día.
Y el primer encasillado que Él quería que compartiera hoy en día era
precisamente:
La Mente
de Cristo.
Y vamos a ir ahí, a la 1ª. carta
del Apóstol Pablo a los Corintios, capítulo 2, comenzando del verso 14 al 16.
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del
Espíritu de Dios, porque para él son locura...” ¿y las puede entender? “...no...” ¿qué?, “...no las puede entender, porque se han de discernir...” ¿cómo? “...espiritualmente...”
(Verso 15): “En cambio el espiritual juzga todas las cosas;
pero él no es juzgado de nadie.”
(Verso 16): “Porque, ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién
le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo…”
Jesucristo hombre me decía que, que el hombre natural trató de
interpretar la Biblia por años. Y en ese ejercicio de tratar de interpretar la Biblia,
obviamente, surgieron miles de interpretaciones.
Ahora, cuando usted parte de la premisa de que la letra que se encuentra
en
la Biblia
es
muerte y mata... Cuando usted entiende que la letra mata, y viene ahora un
hombre natural a tratar de interpretar esa letra, lo que está interpretando es
muerte.
Por lo tanto, por miles de años en el mundo entero ha habido personas
que han tratado con su mente natural, de darle vida a algo que la misma Biblia
llama, que es muerte.
Como resultado, han existido
miles de interpretaciones en todos los países, en todos |