“FORMANDO A CRISTO EN EL CREYENTE"

EL APOSTOLADO

 

27/09/2006

 

 

 

Ministración de la SIEMBRA:

 

(…). Bueno, yo creo que debemos seguir SEMBRANDO para que nuestro Apóstol (José Luis De Jesús Miranda) siga CORRIENDO

 

Y para eso, por favor, les invito, siempre damos -por instrucciones apostólicas- una ENSEÑANZA en la prosperidad

 

Segunda carta a los Corintios capítulo 9, verso 7.

 

Dice: “Cada uno DÉ como propuso…” -¿Dónde? (Dice: En su CORAZÓN). -¿En la carne? -(NO). -¿Dónde es el CORAZÓN? -(Es en la MENTE). No es aquí (señala su corazón físico)…

 

(Dice): “…como propuso en su CORAZÓN: no con tristeza,…” -¿Por qué dice ese término “no con tristeza”? Porque, puede haber “situaciones” en la vida -especialmente en el área de las FINANZAS- donde tú eres probado (o tú eres pasado por una situación), y si NO tienes la REVELACIÓN, caes en TRISTEZA…

 

(Podemos llegar a pensar y decir): -¿Por qué, ángeles si yo  he SEMBRADO? ¿Qué es lo que pasa…que no hay, NO se despierta la prosperidad? Y si tú NO estás en la PALABRA te entra ese dardo de TRISTEZA. Entonces, la idea NO es que tú SIEMBRES con “tristeza”. No porque, fíjate: NO es simplemente sembrar, es algo que tiene que ver con tu MENTE (con la actitud de tu mente). 

 

Dios NO quiere sólo que SIEMBRES, sino que esa siembra vaya envuelta con una SANIDAD MENTAL.

 

Es como si él quisiera sacarte de la CARNE a través de la SIEMBRA… (Es como que si Dios nos dice): -Mira, yo quiero que tú uses la SIEMBRA que (me vas a dar, ojo, pero)…yo NO necesito DINERO, pero yo quiero que tú me lo des a mí. Y yo quiero que al darme el dinero que yo mismo te he dado, tráeme la mente, sácala de la situaciones, de los problemas, de los temores…de las inseguridades. Sácala de todo eso, métete en FE, y dame esa SEMILLA. 

 

(El verso dice): “Cada uno DÉ como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad,…” Tampoco lo haga por NECESIDAD, ni por obligación…

 

Aquí viene el CLÍMAX de este verso: “…porque Dios AMA al DADOR…”

-(Dice: Alegre. Al dador ALEGRE). -¿Al DADOR qué? -(Dice: ALEGRE).

 

Entonces, Dios quiere que tu SIEMBRA venga acompañada con alegría, con gozo. Él NO quiere que tú estés (confesando): -¿Ay qué pasa, cómo yo hago con esto, que faltan tres días para pagar y no sé qué hacer, y cómo voy a sacar afuera la educación de mis hijos, y cómo voy a pagar esta casa…?  

 

Nooooooo…NO con tristeza, no por necesidad; lo que él busca es DADOR ALEGRE.

 

Fíjate, si va a haber TRISTEZA mejor NO siembremejor NO siembre. Espere unos minutos que estés en GOZO.

 

Por eso es que hacemos esta ministración, por eso, porque sino diríamos: -Ok, vamos a SEMBRAR…pasa al frente y ya…Y allí vas tú, todo triste después pensado (en las deudas)…

 

No, no, primero sacamos un par de minutos para meter la PALABRA por si acaso llegaste en un DARDO que te pegó hoy -una noticia, o algo, un bill que te llegó (una factura), una carta, sacarte de eso para que logres que se CUMPLA ese verso: “…Dios AMA al DADOR alegre”.

 

-¿Hay alegría, hay gozo en tu CORAZÓN? Heeeeee… pues vamos a estar en pie, iglesia para que siembres.

 

Este es el momento para SEMBRAR. No importa que sean “DOS BLANCAS” (poco dinero),  porque Dios NO mira la CANTIDAD, es conforme a lo que tú recibes. No te compares con que aquel dio más, (o digas) “que yo di menos”…No, no, no… NO te compares. Tú das conforme a lo que tienes, porque tú no puedes DAR de lo que no tienes. Esas “DOS BLANCAS” pueden ser “mucho de unos que dan de lo que les sobra”.

 

Así que diga conmigo: NO TENGO TRISTEZA, NO TENGO NECESIDAD, VOY A DAR COMO HE PROPUESTO EN MI CORAZÓN: CON ALEGRÍA, CON GOZO SABIENDO QUE DIOS AMA AL DADOR ALEGRE. Y SÉ QUE MI PORVENIR ESTÁ SEGURO. HAY ÁNGELES QUE SE SIRVEN, QUE ME CUBREN, QUE ME PROTEGEN. NO SOY POBRE, NO VIVO EN ESCASEZ, HE SIDO ENRIQUECIDO Y PUEDO SEMBRAR CON GOZO.

 

Pase al frente y siembre con gozo…ja, ja, ja…  

 

   

Siembra

 

(…). Recibimos MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE. Los NIÑOS pueden pasar a sus clases con sus maestras.

 

Si usted está por el Internet y desea SEMBRAR, también puede hacerlo a través de una tarjeta de débito o de crédito. Va a nuestro Web site en la sección “SIEMBRA” y allí puede sembrar su siembra a nuestro Apóstol (José Luis De Jesús Miranda).

 

 

 

Ministración de la PALABRA:

 

(…). Bien, ¿estamos listos para el CONSEJO en esta noche? -(Abba Padre).

-¿Usted vino a recibir?

 

Por instrucciones de nuestro Apóstol (José Luis De Jesús Miranda) el tema lleva por título: “Formando a Cristo en el Creyente”  

 

Vamos a comenzar con Gálatas capítulo 4 y el verso 19. Dice el Apóstol Pablo a los gálatas: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea…” -¿qué? -(Dice: Sea FORMADO). (Dice el verso): “…formado EN…”

 

Ahora, hay que entender que Pablo le estaba hablando a una IGLESIA convertida… Esta iglesia ya había “CREÍDO” (son creyentes); sin embargo cuando una persona CREE, viene al evangelio (de la gracia) y es ALUMBRADA NO es suficiente el ser “alumbrado”.

 

Necesita que CRISTO sea “FORMADO” en esa persona…

 

Ese era el sentir de Pablo (el deseo de Pablo) el cual NO pudo alcanzar porque dice que todos le abandonaron. Pablo quedó SOLO.

 

Pero cuando una persona conoce el EVANGELIO, lo primero que pasa es que es alumbrado (el velo le es quitado); pero luego comienza una etapa de FORMACIÓN, donde Cristo tiene que ser formado en tu MENTE.

 

Ya Cristo está en ti, porque el que se une al SEÑOR un espíritu es con él, pero a través de la DOCTRINA (de la enseñanza, de la revelación) Cristo tiene que ser FORMADO en la persona. Es un PROCESO de madurez.

 

Me decía el Apóstol (José Luis De Jesús Miranda): -Es como un bebé cuando nace. Nació, pero luego hay un crecimiento en ese bebé, se va formando, sigue creciendo (se sigue desarrollando).

 

Entonces, Jesús de Nazaret -cuando murió- PAGÓ un precio enorme por su IGLESIA. Y nos colocó en una posición de bendecidos, santos, perfectos, muertos al pecado, libres de la ley, estamos santificados, sin mancha y justificados delante de Él. Ahora, esa es una POSICIÓN que ya se obtuvo durante dos mil años. Todo creyente, todo bendecido, nace con esa posición.

 

Pero ahora falta una formación; donde Cristo tiene que formarse en ti. Es un proceso de madurez. La ley NO forma a Cristo en ti. La ley forma a Moisés en ti. Cristo tiene que ser FORMADO en el creyente y ese era el sentir de Pablo.

 

Por eso Pablo decía: “….yo vuelvo a sufrir dolores de parto…” (Es como decir): -Ya los parí una vez, pero tengo que volver a parirlos… Parir dos veces es… ¡fsssh! La misma persona… ¡imagínese…!

 

(Dice el verso): “…hasta que Cristo sea FORMADO…” Como Pablo decía: “…hasta que lleguemos a esa ESTATURA del varón perfecto…”

 

Entonces, me decía el Apóstol (José Luis De Jesús): -Carlos, los que predican la circuncisión (el evangelio de la circuncisión), no pueden formar a Cristo. Porque el evangelio de la circuncisión no trata con (el) espíritu. Trata con carne, con prohibiciones, con rudimentos, con abstinencias; eso no puede formar a Cristo en ti.

 

Por más que tú ayunes, tú puedes caminar de rodillas hasta “tierra santa”, pero eso NO forma a Cristo en ti.  

 

Lo que forma a Cristo en ti es la revelación, el conocimiento. Y eso Dios no lo da de un día para otro. Tú NO puedes dormir y amanecer (y expresar): -¡Ya!, ya Cristo se formó en ti. Conozco toda la revelación…¡NO!, el mismo Pablo recuerdan que le dijo el Señor: -En las veces en que me apareceré a ti y vendré a ti con revelación…

 

Quiere decir, que la REVELACIÓN es paulatina (es progresiva). Y asimismo es la FORMACIÓN. Cada vez que tú vienes a un calqueo, tú estás siendo formado. Otro calqueo, estás siendo formado. Otro calqueo, estás siendo formado. Por eso es que vamos de gloria en gloria (de carácter, de formación en formación).

 

Ahora, una vez tú eres alumbrado, mira, ¿cuál es el proceso para esa formación?

 

(…). Vamos, a Romanos 2:16. Dice: “…en el día (hablando Pablo futuramente. Esto es una profecía). (Dice): “…en el día en que Dios juzgará…” Recuerden que la palabra JUZGAR es: Dividir, aclarar…

 

(Dice): “…Dios juzgará por…” -¿quién? -(Dice: Por JESUCRISTO). -¿Quién iba a estar juzgando? -(JESUCRISTO). -¿A quién Dios iba a usar para juzgar? -A Jesucristo. Por eso es que Jesucristo hombre está juzgando.

 

Nosotros, a veces recibimos correos y dicen: -¿Cómo él (José Luis De Jesús Miranda) puede ser Jesucristo hombre, si la Biblia dice que Él vendría a juzgar?

 

(Respondemos): -Pero es que, precisamente, juzgar es DIVIDIR. Cuando una persona, un Juez, está en un juicio, y él está JUZGANDO un caso, él está puesto para decir: -Mira, esto va aquí, esto va acá, el hombre salió culpable en esto, salió inocente en esto y media.

 

Pues, “…en el día en que Dios juzgará por Jesucristo…” -¿qué va a JUZGAR? (Dice): “…los secretos de los hombres, conforme…”  (Dice: A mi EVANGELIO).

 

Ahora, escúcheme bien iglesia, aquí comienza…Una vez que tú eres ALUMBRADO, el velo te es quitado. Y tú conoces que estás bendecido, que estás muerto al pecado… La poesía santa. La poesía nuestra: -Que estoy reinando en vida, que tengo ángeles, que soy un dios, y esa poesía tú la tienes en tu boca por la mañana, y por la tarde, y te levantas (expresando):

-Estoy completo, estoy sano, tengo ángeles a mi servicio; y eso es como un perfume lindo, eso se PEGA, eso es bien bonito.

 

Pero una vez, tú eres alumbrado y tú conoces tu POSICIÓN, el evangelio de la incircuncisión, que predica, que escribió Pablo, él dijo: “Que un día Dios -a través de Jesucristo- iba a utilizar ese evangelio, para juzgar los secretos de los hombres…” 

 

Quiere decir, que luego de que tú eres ALUMBRADO, el evangelio, Dios mismo, lo va a poner en su boca, y te lo iba a PREDICAR y de un proceso poco a poco, esa palabra iba a penetrar en ti, al punto de que iba a JUZGAR los secretos de tu CORAZÓN (de tu mente).

 

Cosas donde nadie pudo a entrar, donde ni el “sacerdote”, cuando pequeño; ni el psiquiatra; ni el padre; ni la madre; ni la maestra pudo entrar, NADIE pudo entrar, porque son SECRETOS. Ahí entra el evangelio de la incircuncisión (la GRACIA).

 

Pero eso es un proceso. Por eso es que nosotros valoramos tanto esos PROCESOS. Cuando un creyente es ALUMBRADO y lo vemos contento, y de momento, pasa un día y lo saludamos y vemos como que está (triste), sabemos que está bien, pero está como en un (horno)…y ya estamos entendiendo y sabemos que es que el evangelio está entrando, y ya ha comenzado a revelar los SECRETOS (a juzgar los secretos), cosas donde nadie se había entrado.

 

De momento la PALABRA, comienza a confrontarte, sola en tú casa, ahí… Donde nadie te escucha. Ahí con la mente de Cristo y tú mente. Cada vez que tú dices -cuando la palabra aquí tú la escucha- y dices: -“Lo recibo”.  Y tú te llevas esa palabra. Esa palabra sigue viva en ti.

 

Dice que la palabra actúa PODEROSAMENTE en los creyentes. Y esa palabra NO está MUERTA. Y tú te duermes por la noche, te tomas tu cafecito, duermes y esa palabra sigue, mira, actuando poderosamente en ti. JUZGANDO los SECRETOS de los corazones de los hombres. (Aplausos).

 

Por eso es que en este Ministerio valoramos y respetamos cuando un creyente es pasado por eso. Cuando lo vemos muy “loco, así, como que NO ha caído el tiempo, decimos: -Ya mismito va a entrar. Porque es que es necesario, diga: -Es necesario que Cristo sea FORMADO en ti.

 

Cuando dice: “Cristo sea FORMADO en ti”, significa que va a llegar un momento en tu vida, que cuando venga la tribulación, porque va a venir, por más que tú confieses, va a llegar la tribulación. Eso no te lo despinta ni el médico chino. Va a venir el fuego (va a venir el padecimiento) porque eso es parte de eso, el padecimiento produce PACIENCIA.

 

 Entonces, va a llegar un momento, que cuando Cristo es FORMADO en ti, y tú pasas por ese padecimiento, comienzas a actuar como Cristo actuaría. Porque ya no eres tú, ya Cristo es FORMADO en ti.

 

Ya tú tienes el carácter de Cristo en ti. Y empiezas a pensar como Él. A Juzgar como Él, a confesar como Él. A discernir como Él, a esperar como Él. Ja, ja, ja… (Aplausos).

 

Y esto es un PROCESO que tú no te das cuenta, es como el niño que está creciendo, él no se da cuenta como él va creciendo. Pero tú que lo viste el año pasado, y lo vuelves a ver el año siguiente, dices: -Muchacho como tú has crecido… Pero él, que es el que está creciendo, no se da cuenta.

 

Oye, igual con la palabra, tú recibes la palabra, comiendo aquí gracia (comiendo gracia, comiendo gracia) y desde el trono de su gracia, todos los días; y de momento, tú NO te das cuenta, y a los seis meses pasas por un padecimiento que antes te hubiera “tumbao” (tirado). Pero como AHORA Cristo está siendo formado en ti, hay un ancla en tu mente ahí, que como firme ancla de tu alma que cuando pase ese huracán ya tú no empiezas a LLORAR y a desesperarte como antes. No, ya Cristo está siendo formado en ti y empiezas a discernir las cosas. Y tú dices, esto es una leve tribulación, momentánea, Dios tiene planes conmigo. (Aplausos).

 

Oye, y tú no te das cuenta, pero el que está al lado tuyo, dice: -Oye, ¿qué es lo que te pasa? Ya tú no reaccionas como antes. Yo te veo que tú estás reaccionando diferente. A ti como que no te importan las cosas. ¿No te han dicho eso? (Dicen): -A ti como, como que te has vuelto una persona fría.

 

Y es que cuando Cristo es formado en ti, te vuelves tan sensible a las cosas del espíritu que ignoras las de la carne.

 

¡No te huelen, ni las azucenas! O sea, se puede morir fulano y tú (dice con calma): -Oye qué dolor, qué pena. Pero como si nada. Porque ya tú sabes, no ves que Cristo está siendo formado en ti, y tú sabes que él lo que pasó fue a una mejor (vida)…Lo libraron del cuerpo está en la gran NUBE de TESTIGOS.

 

Mire, cuando Cristo es FORMADO en ti, eso vale más que el oro y la plata. Tú no puedes pagar eso: Cristo siendo formado...

 

Mira cada calqueo es una pieza. Él va EDIFICANDO a su iglesia. Por eso es que tú no debes faltar a ningún calqueo. Y si faltaste por algo, agarra el CD y ponte al día.

 

Mire, yo mismo tengo que escuchar. ¿Usted sabe que yo no me estoy escuchando? Yo estoy predicando. Usted me está escuchando. Pero después tengo, yo que escuchar al Obispo de obispos. Porque yo soy un vaso ahora mismo, que estoy siendo usado por Papi (Apóstol José Luis). Pero luego yo tengo que sentarme a ser ministrado. A escuchar, porque yo necesito que Cristo sea FORMADO en mí.

 

Entonces, ¿qué es lo que usa Cristo para FORMARSE en ti? -El evangelio de Pablo. No el evangelio de la circuncisión (la ley). (Sino) el evangelio de la incircuncisión (la gracia). Entonces, Cristo mismo lo predica. Dice que iba a ser por Jesucristo.

 

(Dice): “…en el día en que Dios juzgará por…” -¿Por? -(Jesucristo). ¿Por? -(Jesucristo). -¿Por? (Jesucristo).

 

-¿Quién iba a juzgar? -(Jesucristo). -¿Y qué iba a usar Jesucristo para JUZGAR los secretos? -(El EVANGELIO). Pues eso es lo que está siendo Papá (Apóstol José Luis De Jesús) ahora. Usando el evangelio de Pablo, para JUZGAR los secretos.

 

Por eso cuando usted le deposita esta palabra a su hijo, usted repose. Que esto se le mete por la MENTE, y eso no sale, hermano, esa palabra sigue actuando. Y sigue viva, y sigue dividiendo.

 

Entonces, mira lo que dice primera carta a los Corintios capítulo 2, verso 11  (Dice): “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino…?”  -¿qué? (Dice): “…sino el espíritu del hombre que está en él?” 

 

Atiende bien, ¿quién conoce las cosas del hombre? -El espíritu del hombre.

 

Entonces, si es el espíritu del hombre (que está en lo interno tuyo) es lo que conoce lo OCULTO en ti, entonces, tú necesitas ALIMENTAR ese espíritu interno.

 

Repito, -¿quién conoció las cosas del hombre, sino el ESPÍRITU del hombre que está en él? -¿Quién conoce las COSAS del hombre? -El espíritu que está en ti. Ese espíritu que depositaron en ese cuerpo.

 

Pues entonces, para tú conocer las cosas del hombre, para tú conocer como tratar, para tú conocerte, tú necesitas alimentar y educar, ese hombre interior. Porque el ESPÍRITU del HOMBRE es el que conoce, las cosas del hombre. ¡Haló!

 

Míralo, otra vez, (dice el verso): “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino (allí lo contesta) el espíritu del hombre que está en él?”

 

Entonces, hay un ESPÍRITU dentro de ti que es el que conoce tus cosas y ese espíritu, allí no llega la psicología. La psicología no llega a ese espíritu… Ahí no llega el yoga la meditación…no, lo que puede llegar allí es la palabra. El evangelio de la incircuncisión que REVELA los secretos (lo que está oculto, lo que nadie conoce, solo el espíritu del hombre) allí es que llega el evangelio de la incircuncisión.

 

Entonces, hay que recodarle a tu espíritu su IDENTIDAD. Tú tienes una identidad en tu ESPÍRITU. Por eso cuando una persona, no conoce su identidad, es como cuando un niño que no sabe quién es su papá. Él tiene una AUSENCIA de sentido de pertenencia. Él no sabe de dónde viene, quién es, ni para dónde va. No conoció a su papá.

 

Pues eso mismo ocurre en el ámbito espiritual. Cuándo tú no conoces de dónde vienes, quién eres y para dónde vas, tú tienes un limbo. Estás en un limbo.

 

Entonces, el evangelio de Pablo es el que viene a darte IDENTIDAD a decirles: -Tú eres un espíritu (no realengo) sino que fue creado por Dios antes de la fundación del mundo. Predestinado, para ser santo y sin mancha. Escogido, para buenas obras preparadas de antemano. Entonces, tú comienzas a conocer que Cristo, que Dios te creó, y te predestinó para buenas obras y empieza eso a levantar tu AUTOESTIMA. Y empiezan a irse los COMPLEJOS. Eso es un proceso donde Cristo está siendo formado.

 

Diga: Cristo está siendo FORMADO en mí.

 

No te desesperes en esa FORMACIÓN (expresando): -No, ¿pero por qué no avanzo? (Se te dirá): -Tranquilo, eso tú no puedes ponerle más fuego para que avance. Porque se te quema. Es tranquilo, fuego lento… Ahí, ahí! Semana, tras semana. Calqueo tras Calqueo.

 

Fíjate que en el sistema tienen “CULTO” todos los días: Domingo, lunes, martes, miércoles….Y si se inventaran otro día también hacen culto. Y todo para mantenerte, para que no te quedes en el “limbo”, sino mantenerte en el fuego.

 

Aquí con dos reuniones BASTA para tú ir de gloria en gloria. Je, je, je… Porque el que está en gracia, hace más que el que está en ley. Pero no yo, sino la gracia de Dios en mí.

 

Entonces, esta palabra tiene la habilidad, es tan PODEROSA que entra en los SECRETOS y juzga tus secretos. Juzga las INTENCIONES de tu corazón y empieza a DESTAPAR qué tipo de espíritu tú eres.

 

Por eso es que nosotros tenemos paciencia con todo tipo de persona que llega aquí. Usted no puede desesperarse (y decir): -Oye, ¿qué le pasó a Fulano que lleva tres años y sigue igual? (Se te dirá): -¡Tranquilo!  ¡Ssssh! calladito que él va en un ritmo. Papá tiene un ritmo con él y tiene un ritmo contigo. O sea, no te compares, nunca te compares, porque aquí la palabra está trabajando poderosamente en cada uno.

 

Pero esta palabra va a juzgar los SECRETOS y va a sacar las “intenciones de tu corazón” y tarde o temprano se va a saber qué tipo de ESPÍRITU tú eres.

 

Mire el caso de Abner Murillo, él estuvo investigando el Ministerio (y el pensó):

-Déjame ver como yo busco a esta gente y…para estudiarlo y poder rebatir esa falsa doctrina….  Pero como esa PALABRA lo que hace es que juzga los secretos de los hombres, él comenzó a estudiar, no con la intención de recibir, con la intención de DEBATIR; él empezó a estudiar, pero como esta palabra es poderosa y saca el secreto y la intención de su corazón, eventualmente -a los dos años- (dijo): -No, yo no puedo, yo no puedo pelear con ésto. Esto es la verdad y le sacó la intención de que es un espíritu que ama la verdad. (Aplausos)

 

Mira, aunque tu marido sea un borrachón, drogadicto, mujeriego, olvídate, métele gracia, que la gracia eventualmente traspasa todo eso y llega al espíritu  del hombre. Je, je, je. Y cuando agarra ese espíritu, ¡muchacho! esto es poderoso, hermano.

 

Mire, yo he visto cómo nuestro Padre (José Luís de Jesús Miranda) respeta esta PALABRA.

 

Mucha gente dice: -Ah, pero esa palabra es muy suave, muy liviana. (Te respondemos): -¡Liviana! ¡Hummmm!, cuando esta palabra…cuando decimos que a nadie conocemos según la carne, ya ahí quitamos el velo de la carne. ¡Ya estamos en el lugar santo! Ya.

 

Ok, y ¿qué más? Y entonces, viene la palabra y entonces, y sigue penetrando y nos metemos al interior, y ya nos conocemos como fuimos conocidos. Y ya cuando tú te encuentras con la PALABRA, y tú eres un escogido, tú no te puedes escapar de esto. Tarde o temprano te dice: -Oye, yo debo corregirme en esto…Yo, en esta área no me está conviniendo… Fíjate yo pudiera seguir en esto, pero no me conviene…

 

A veces la gente piensa: -No, pero ese Ministerio es muy permisivo, hay mucha libertad. Pero ellos no saben que esa libertad, es la que te lleva a santidad. (Aplausos).

 

Mira, esa LIBERTAD, cuando a ti se te dice “todo te es lícito…” (Tu mente dice): -¡Ah, pues todo me es lícito. ¡Ah, pues lo voy hacer. Entonces (por ejemplo) tú te asustas (y expresas): -¡No cuidado, no lo hagas! (La respuesta es): -¡Déjalo que lo haga, porque él necesita esa libertad. Él necesita la libertad para encontrar cómo administrar su libertad. Porque dice: “Todo me es lícito, pero no todo me…(conviene)” -Pero, ¿cómo llegar a donde todo me es lícito -al otro punto- de que NO me conviene?

 

-¡Dejándolo que lo haga! ¡Déjalo, no lo prohíbas!

 

Entonces, el sistema religioso, empieza a prohibirte, a prohibirte, a prohibirte, ¡que no!, ¡que no!, ¡que no!. Y tú llevas veinticinco (25) años que llevas: -¡Que no, que no…(Te dicen): -Hermano, que lo vaya a hacer… (Tú dices): -¡Síiiiiii!

Y todo lo que no hiciste en 25 años, lo haces en un día. Y te vas de boca…je, je, je… (Aplausos).

 

Porque la prohibición lo que produce es trasgresión. Por eso es que al hijo suyo, no le prohíbas, y tú no tienes: -¡Cuidado! ¡Y cuidado con esto! ¡Y mira que…! (Lo correcto es): -Déjalo, déjalo quieto, déjalo quieto y que se caiga, y que se levante. Que aprenda. Esta palabra es poderosa. Esta palabra juzga los secretos de los hombres.

 

Por eso es que aquí no hay que dar tarjeta de membresía. ¿Para qué? Si tú estás amarrado con esto. ¿Quién puede escapar de esto?, después de que tú comes esto. Tú no puedes escapar de esto.

 

(Aunque digan): -¡No pero que se fue! (la respuesta es): -¡Que se vaya! La semana que viene, él regresa. No ve que él, ¿dónde va a encontrar comida que no sea aquí? -En ningún lugar.

 

Entonces, me decía el Apóstol, (José Luis De Jesús Miranda): -Carlos, para que llegue la transformación, primero llega la formación. Cristo, tiene que ser FORMADO en ti. Luego entonces, tú puedes sufrir una TRANSFORMACIÓN en tú cuerpo.

 

Pero si tú, atiende bien, iglesia, Dios no puede transformar tu cuerpo, si primero no está FORMADO en tu mente, porque estás brincando un paso. ¿Y qué es lo que Dios usa para formarse en ti? -La PALABRA y las circunstancias de la vida.

 

Por eso, mira Él, Dios no tiene ningún problema con tus problemas. (Él nos dice): -No hay problema…yo, ya le di la palabra. Él confía en la palabra que te dio. Y esa palabra es PODEROSA para sacarte a FLOTE en medio de cualquier situación. Y entonces, tú “EVITANDO” pasarlo, y él diciendo: -No, si déjalo que pase, si yo ya le di (la palabra), él tiene ya el armamento. Que pase.

 

Entonces, la TRIBULACIÓN y el PADECIMIENTO empiezan a ser útil, porque tú tienes un conocimiento y que cuando tú pasas por eso, se activa el conocimiento en ti y vas creciendo. Y en vez de ir para atrás, cada vez que pasas por una situación vas creciendo; y Cristo va siendo FORMADO en ti y te obra para bien. ¡Esto es PODEROSO!... (Aplausos!)

 

Cuando Dios va tratando contigo y FORMANDO a Cristo en ti, ahí tú no te puedes meter. Ahí NO vale familia, hijo, conocido, dinero, nada.

 

¡Ah!, y cuando,  oiga esto, cuando Dios está “TRATANDO” con alguien conocido suyo, y Dios está tratando con esa persona, NO se meta. Porque si usted, trata de evitarle el padecimiento le vas ATRASAR la formación a él.

 

(Tú, como madre o padre puedes decir): -Sí, pero yo no quiero que sufra.

(Se te dirá): -Pero tú quieres que sea formado..

(Tu dirás): -Sí… (Se te responde): ¡Ah!, pues entonces, déjalo. ¡Déjalo!  Pero no obstaculices la formación que Dios está haciendo con esa persona.

 

Mira, a veces, tú tienes familiares y amigos, que tú sientes que no han venido, y como tú quieres llamarlos y como que algo dice:  -No, no lo llamo …

-¿Sí o no? (dices): -No, no lo llamo, no ahora NO. No porque si lo llamas, tú DAÑAS la formación. Hay un “TRATAMIENTO” con esa persona. Entonces, tú más bien lo que haces (es decir): -“Ángeles, digo que el hombre sale a flote de eso”

 

Diga: Cristo está siendo FORMADO en mí.

 

Hebreos capítulo 4, verso 12. Mira lo que dice: “Porque la palabra de Dios…”  cuando dice la PALABRA de Dios, NO está hablando de la Escritura. Porque la escritura, FUE la palabra de Dios. Ya NO lo es. Cuando Pablo dice ahí la “palabra de Dios”, está hablando allí del nuevo pacto, de la REVELACIÓN.

 

(Dice): “…es viva y eficaz,…” Está hablando del evangelio de Pablo, ¿sí o no?

 

Ahora, mira lo que hace: “…y es más cortante que toda espada de dos filos, y penetra…”

 

Mira, lo que hace la palabra. Mira, cuando tú la oyes ahí (por ejemplo): -El niño, el nene tuyo que se sienta por ahí a escucharla, que tú piensas que está jugando por ahí, que no está aprendiendo, ese, como hay un ESPÍRITU dentro de él; esta PALABRA es más CORTANTE, entonces, atraviesa la CARNE y penetra hasta partir (dividir) el alma y el espíritu.

 

En otras palabras: Cuando esta palabra entra, comienza a “DIVIDIR” el hombre INTERIOR del EXTERIOR. Porque eso nadie lo puede hacer, iglesia.

 

El curita de la esquina NO hace eso, el yoga no hace eso. Ninguna filosofía  humana puede dividir el alma del espíritu.

 

Y mira lo que hace: “…partir (parte) el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne (oiga, la palabra) discierne los pensamientos…”  ¡Oye, qué cosa PODEROSA!...  

 

Mira, hay cosas que tú no has dicho todavía, no ha salido por tú boca y ya la PALABRA dice: -¡Hey, aguanta, NO digas eso! Oye, esto está tremendo, esta palabra es poderosa. (Aplausos).

 

Y te dice, es como un “scan”, que tú tienes, y todo lo que pasa por tu boca tiene que pagar peaje. (Antes de salir te dice): -Momentito, eso no va, no, no, no, no. No eso que yo empecé no lo voy a decir. No conviene.

Y es que la palabra que tú te has comido (que tú has recibido) ella es poderosa. Y ella penetra y parte hasta discernir los pensamientos… ¿tú sabes lo que son los pensamientos? Ahí, no se mete nadie. Nadie, puede entrar ahí.

Por eso es que nosotros no (necesitamos disciplina), ¿qué sistema de disciplina necesitamos en este Ministerio si con la palabra es suficiente?...

 

Por qué tú crees que nosotros decimos, damos el calqueo y decimos: -Chao, chao, “bye, bye”, vete que estas en mano de la palabra. Tú te llevaste el ANCLA. Tú te llevaste la palabra, esa palabra no es MUERTA.

 

La PALABRA que Papá (Apóstol José Luis) trae aquí es viva, es eficaz, funciona, PENETRA, es poder de Dios. (Aplausos).  

 

Y tú que empiezas a confesarlo: -Digo que lo recibo. Digo que está hecho. Digo que es el evangelio de la circuncisión.  Digo que hay ángeles. Digo que tengo la mente de Cristo. Y esa (palabra), cada vez que tú confiesas, cada vez que tú dices eso, esa palabra va tomando VIDA en ti. Te va SATURANDO hasta que se mete en los pensamientos.

 

Ah, y de momento, tú estás así y tú sin pensarlo, dices: -¡Ay, Padre, ahora entendí…! Guauuu…con razón es que esto me pasó con mi papá cuando pequeña. Esto es tremendo, te llegó allá, a tu niñez. Y en cuestión de segundos, te trae sanidad en segundos, dices: -Guauuu… no, sí ya entendí.

-¿Cuántos me entienden, y han experimentado eso? -(Abba Padre).

 

Y entonces, dice el verso, mira el verso (al final del 12, el comienzo del 13). Dice: “…discierne los pensamientos (y las intenciones del corazón)…”

 

 Mira: Pensamientos, ya es algo hablado en tu mente. Intensiones NO lo has dicho.

 

O sea, la “intensión” es la RAÍZ del pensamiento. Todavía no ha llegado al pensamiento, está en la raíz, y ya la palabra (te dice): -¡Eh, aguanta, no lo digas!… O te dice: -Suéltalo que eso es mío. ¡Dilo! Abre la boca, aunque estés en enfermedad, aunque estés en tribulación, sácalo por tu boca que esto es mío. Oye, esta palabra es poderosa... (Aplausos).  

 

Y mira como te aprieta en el (verso) 13: “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas (diga: TODAS). (Dice): “…todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” Je, je, je, je… oye… (Aplausos).

 

Y allí NO está hablando de un Juez de una “barba blanca”. Allí está hablando del que te PREDICA la palabra. De Jesucristo hombre.

 

Cuando esta palabra penetra, empieza a discernir los pensamientos y las intenciones. O sea, cuando te llega una intención hasta eso tú lo juzgas (dices):

-Eso es falso, yo no soy eso. Yo lo sentí, pero yo no soy eso.

Y después nada queda OCULTO. Todo lo que está oculto, nada queda, todo queda manifiesto en su presencia (como dice el verso): “Ante aquel que tenemos que dar cuenta”.

 

Mira iglesia, cuando entras a esta palabra, tú estás en su misma presencia. Cuando tú entras en la palabra y la palabra entra en tu MENTE, y tú la recibes, NO hay DIVISIÓN entre tú y el Señor. Al conocer la palabra, conoces su mente, tú conoces su intimidad, eres uno con Él. Entonces, quedas desnudo ante Él.

 

Por eso es que tú en tu casa, de momento tú oyes la palabra, tú OYES la voz de Papá mismo, porque es que tú y él eres UNO. Tú has recibido su palabra y Él se expresa a través de su PALABRA. El verbo se hizo carne.

 

Mire, hermano, no menosprecie el poder de esta palabra. Esto no es simplemente una doctrinita.

 

(No digas): -No que la doctrina, que salvo siempre salvo,  lo de bendecido…

No, no, no este conocimiento es PODER, esto penetra, esto sana, rejuvenece, juzga, divide, aclara, consuela.

 

Entonces, luego que eres alumbrado, Cristo, entonces, comienza a ser FORMADO en ti, y entonces, luego viene la CONFIRMACIÓN de la predicación de Jesucristo hombre. Cuando Jesucristo hombre predica, empieza a confirmar en tu vida eso.

 

Vamos a Romanos, capítulo 16, verso 25. Dice: “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación…” de ¿quién? -(Dice de JESUCRISTO). -¿Quién predica? -(Jesucristo).

 

Entonces, es cuando Cristo, cuando Jesucristo te predica con el evangelio de Pablo ¿qué hace? -Te confirma.

 

Entonces, un creyente que es alumbrado, y que Cristo está siendo FORMADO en él, necesita ser CONFIRMADO. Porque la confirmación es como un sello. Donde Él dice: -Está aprobado. Eso es.

Pero es a través de la “PREDICACIÓN”.

 

Entonces, mira primera carta a los Corintios 4:5. Estamos hablando del proceso de la FORMACIÓN de Cristo en el creyente.

 

 (Dice): “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo,…”

 

Iglesia, mire para acá un segundito…

-¿Usted sabe que por dos mil años nadie fue formado en Cristo?

 

O sea, Cristo NO fue formado en nadie. Porque para Cristo ser formado en un creyente, tiene que Cristo mismo formarse él en ti. Y para Él formarse en ti, Él tiene que predicarte. Y Él no había predicado en un cuerpo humano por dos mil años. -¿Me hago entender? -(Abba Padre).  

 

O sea, lo que hubo fue “cristianos judaizantes”, (“creyente judaizante”), pero no fueron FORMADOS. Por eso es que hubo tanta DIVISIÓN por dos mil años. Tantas sectas. Pero una vez que un creyente es FORMADO en Cristo, ya no lo mueve NADA. A ti no te mueve nada, puede aparecer un ángel en tu habitación, y si trae un evangelio que no es el de Pablo, dices: -Chao, chao, nos vemos. Gracias, no te recibo.

 

Puede venir mire, Benny Hinn con toda la unción, (y soplar): -Fuuuuu…

(Decimos): -Sople todo lo que quiera, pero yo estoy en la palabra.

 

Entonces, mira como dice primera a los Corintios 4: 5: Mire: “Así que, no juzguéis nada (no dividas nada) antes de tiempo, hasta que venga el Señor, (Jesucristo hombre) el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones (de los corazones);…”

 

Tarde o temprano la intención de tu corazón va a salir a luz. Tarde o temprano lo que tú eres, se va a manifestar.

 

Cuando tú fuiste pequeño, y cuando nosotros fuimos pequeños, el medio ambiente (la sociedad, la religión, la cultura), FORMÓ una “careta” (máscara) en nosotros, y tú fuiste por veinticinco (25) años “Mister Careta”, o “Miss Careta”.

 

Entonces, tú vivías una apariencia, una “hipo” (hipocresía). Hiciste tu profesión, compraste tú casa y te casaste, pero todo era mira: Apariencia. Toda apariencia. De momento te dieron un casete o escuchaste la radio, o las noticias, y de momento te metiste al Internet, y (expresaste): -Oye, ¿qué es esto? Y empezaste a buscar y empezaste a escuchar esa palabra y poco a poco esa palabra fue entrando (y decías): -Y la recibo, oye, eso es verdad, lo creo…

 

Y te vas dejando, te vas dejando llevar por esa PALABRA y estudiándote a la palabra; y llega un momento, como la palabra tiene tanto PODER y penetra…  Penetra tu “CARETA”, y llega a tu HOMBRE INTERIOR y empieza a despertar la intención de tu corazón y empieza a despertar quien en verdad tú eres por dentro, pero eso no es de la noche a la mañana. Eso es poco a poco. Día tras día. Es un proceso. 

 

Y de momento pasan dos años, y tú eres otra persona. Y los que están contigo, (te dicen): -¡Ah Dios, ¿pero qué te paso a ti?!

Ya tú no eres aquella calladita que estaba por ahí, que todo el mundo te pasaba el rolo por encima, y te pisaba (humillaba). Ya no (tú dices con autoridad):

-¡Un momentito, yo soy un dios! ¡Momentito! (Aplausos).

 

-¿Me estoy haciendo entender? -¿Me estoy dando a entender? -(Abba Padre).

Por eso es que no se sabe quien tú eres, hasta que tú no eres alumbrado y Cristo es formado en ti. Tú puedes ser un “fake”, un “fake”, (un ENGAÑO). O sea, tú no sabes, tú vives una MENTIRA hasta que tú no conoces la VERDAD. Tú vives de unos cuentecitos de lo que te dijo tu papá y tu mamá; pero tú no sabes quien tú eres hasta que tú no conoces la verdad y Cristo es FORMADO en ti y eres CONFIRMADO por la predicación de Jesucristo hombre. (Aplausos)

 

Mire y cuando eso se mete, no hay profesión, no hay tradición que aguante eso. Esto te vira como una media al revés. Y sabes lo lindo de esto, que a ti te gusta eso, porque por fin te sientes realizado (dices): -¡Coño, por fin soy yo!... Por fin ya no tengo que estar agradando a los demás. Ya sé que soy un espíritu con él. Ya sé que ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Me gozo en su presencia. (Aplausos).

 

Ahora, mira el verso 5 otra vez, mira otra cosa que hace. (Primera a los Corintios 4: 5). Dice: “…el cual aclarará también lo oculto (de las tinieblas)…” 

 

O sea, una vez Él saca la intención de tu corazón, Él también divide y te saca de la ignorancia, y te saca del engaño, y ya tú no eres movido por todo viento de DOCTRINA. Ya las tinieblas (ignorancia) que hay en tu MENTE se van disipando porque tú eres trasladado del REINO de las tinieblas al REINO de su amado hijo. Estamos en el reino de su amado hijo (del Hijo del hombre).