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Ministración de la SIEMBRA:
(…). Bueno, yo creo
que debemos seguir SEMBRANDO para que nuestro Apóstol (José Luis De
Jesús Miranda) siga CORRIENDO…
Y para eso, por
favor, les invito, siempre damos -por instrucciones apostólicas- una
ENSEÑANZA en la prosperidad…
Segunda carta a
los Corintios capítulo 9, verso 7.
Dice: “Cada uno DÉ como propuso…” -¿Dónde? (Dice: En su CORAZÓN).
-¿En la carne? -(NO). -¿Dónde es el CORAZÓN? -(Es en la MENTE). No
es aquí (señala su corazón físico)…
(Dice): “…como propuso en su CORAZÓN: no
con tristeza,…” -¿Por qué dice ese término “no con tristeza”? Porque, puede
haber “situaciones” en la vida -especialmente en el área de las FINANZAS- donde
tú eres probado (o tú eres pasado por una situación), y si NO tienes la
REVELACIÓN, caes en TRISTEZA…
(Podemos llegar a
pensar y decir): -¿Por qué, ángeles si yo he SEMBRADO? ¿Qué es lo que
pasa…que no hay, NO se despierta la prosperidad? Y si tú NO estás en la
PALABRA te entra ese dardo de TRISTEZA. Entonces, la idea NO es que tú SIEMBRES con “tristeza”. No
porque, fíjate: NO es simplemente sembrar, es algo que tiene que ver con
tu MENTE (con la actitud de tu mente).
Dios
NO quiere sólo que SIEMBRES, sino que esa siembra vaya envuelta con una SANIDAD
MENTAL.
Es como si él
quisiera sacarte de la CARNE a través de la SIEMBRA… (Es como que si Dios nos
dice): -Mira, yo quiero que tú uses la SIEMBRA que (me vas a dar, ojo, pero)…yo
NO necesito DINERO, pero yo quiero que tú me lo des a mí. Y yo quiero que al darme
el dinero que yo mismo te he dado, tráeme la mente, sácala de la situaciones,
de los problemas, de los temores…de las inseguridades. Sácala de todo eso,
métete en FE, y dame esa SEMILLA.
(El verso dice): “Cada uno DÉ como propuso en su
corazón: no con tristeza, ni por necesidad,…” Tampoco lo haga por NECESIDAD, ni
por obligación…
Aquí viene el CLÍMAX de
este verso: “…porque
Dios AMA al DADOR…”
-(Dice: Alegre. Al
dador ALEGRE). -¿Al DADOR qué? -(Dice: ALEGRE).
Entonces, Dios quiere
que tu SIEMBRA venga acompañada con alegría, con gozo. Él NO quiere que tú
estés (confesando): -¿Ay qué pasa, cómo yo hago con esto, que faltan tres días
para pagar y no sé qué hacer, y cómo voy a sacar afuera la educación de mis
hijos, y cómo voy a pagar esta casa…?
Nooooooo…NO con tristeza,
no por necesidad; lo que él busca es DADOR ALEGRE.
Fíjate, si va a haber
TRISTEZA mejor NO siembre…mejor NO siembre. Espere unos minutos que estés en GOZO.
Por eso es que hacemos
esta ministración, por eso, porque sino diríamos: -Ok, vamos a SEMBRAR…pasa al
frente y ya…Y allí vas tú, todo triste después pensado (en las deudas)…
No, no, primero
sacamos un par de minutos para meter la PALABRA por si acaso llegaste en
un DARDO que te pegó hoy -una noticia, o algo, un bill que te llegó
(una factura), una carta, sacarte de eso para que logres que se CUMPLA ese verso: “…Dios AMA al DADOR alegre”.
-¿Hay alegría, hay
gozo en tu CORAZÓN? Heeeeee… pues vamos a estar en pie, iglesia para que
siembres.
Este es el momento
para SEMBRAR. No importa que sean “DOS BLANCAS” (poco dinero), porque
Dios NO mira la CANTIDAD, es conforme a lo que tú recibes. No te compares con
que aquel dio más, (o digas) “que yo di menos”…No, no, no… NO te compares. Tú
das conforme a lo que tienes, porque tú no puedes DAR de lo que no tienes. Esas
“DOS BLANCAS” pueden ser “mucho de unos que dan de lo que les sobra”.
Así que diga conmigo:
NO TENGO TRISTEZA, NO TENGO NECESIDAD, VOY A DAR COMO HE PROPUESTO EN MI CORAZÓN: CON ALEGRÍA, CON GOZO SABIENDO QUE DIOS AMA AL DADOR ALEGRE. Y SÉ QUE MI
PORVENIR ESTÁ SEGURO. HAY ÁNGELES QUE SE SIRVEN, QUE ME CUBREN, QUE ME
PROTEGEN. NO SOY POBRE, NO VIVO EN ESCASEZ, HE SIDO ENRIQUECIDO Y PUEDO
SEMBRAR CON GOZO.
Pase al frente y
siembre con gozo…ja, ja, ja…
Siembra
(…). Recibimos
MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE. Los NIÑOS pueden pasar a sus clases con sus
maestras.
Si usted está por el
Internet y desea SEMBRAR, también puede hacerlo a través de una tarjeta de
débito o de crédito. Va a nuestro Web site en la sección “SIEMBRA” y allí puede
sembrar su siembra a nuestro Apóstol (José Luis De Jesús Miranda).
Ministración
de la PALABRA:
(…). Bien, ¿estamos
listos para el CONSEJO en esta noche? -(Abba Padre).
-¿Usted vino a
recibir?
Por instrucciones de
nuestro Apóstol (José Luis De Jesús Miranda) el tema lleva por título: “Formando a
Cristo en el Creyente”
Vamos a comenzar con Gálatas
capítulo 4 y el verso 19. Dice el Apóstol Pablo a los gálatas: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a
sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea…” -¿qué? -(Dice: Sea FORMADO). (Dice
el verso): “…formado
EN…”
Ahora, hay que
entender que Pablo le estaba hablando a una IGLESIA convertida… Esta
iglesia ya había “CREÍDO” (son creyentes); sin embargo cuando una persona CREE,
viene al evangelio (de la gracia) y es ALUMBRADA NO es suficiente el ser
“alumbrado”.
Necesita
que CRISTO sea “FORMADO” en esa persona…
Ese era el sentir de
Pablo (el deseo de Pablo) el cual NO pudo alcanzar porque dice que todos le abandonaron. Pablo quedó SOLO.
Pero cuando una
persona conoce el EVANGELIO, lo primero que pasa es que es alumbrado (el velo
le es quitado); pero luego comienza una etapa de FORMACIÓN, donde Cristo
tiene que ser formado en tu MENTE.
Ya Cristo está en ti,
porque el que se une al SEÑOR un espíritu es con él, pero a través de la
DOCTRINA (de la enseñanza, de la revelación) Cristo tiene que ser FORMADO en la
persona. Es un PROCESO de madurez.
Me decía el Apóstol
(José Luis De Jesús Miranda): -Es como un bebé cuando nace. Nació, pero luego
hay un crecimiento en ese bebé, se va formando, sigue creciendo (se sigue
desarrollando).
Entonces, Jesús de
Nazaret -cuando murió- PAGÓ un precio enorme por su IGLESIA. Y nos colocó
en una posición de bendecidos, santos, perfectos, muertos al pecado, libres de
la ley, estamos santificados, sin mancha y justificados delante de Él. Ahora, esa es
una POSICIÓN que ya se obtuvo durante dos mil años. Todo creyente, todo bendecido, nace con
esa posición.
Pero ahora falta una
formación; donde Cristo tiene que formarse en ti. Es un proceso de
madurez. La ley NO forma a Cristo en ti. La ley forma a Moisés en ti. Cristo
tiene que ser FORMADO en el creyente y ese era el sentir de Pablo.
Por eso Pablo decía: “….yo
vuelvo a sufrir dolores de parto…” (Es como decir): -Ya los parí una
vez, pero tengo que volver a parirlos… Parir dos veces es… ¡fsssh! La misma
persona… ¡imagínese…!
(Dice el verso): “…hasta que Cristo sea FORMADO…” Como Pablo decía: “…hasta que
lleguemos a esa ESTATURA del varón perfecto…”
Entonces, me decía el
Apóstol (José Luis De Jesús): -Carlos, los que predican la circuncisión (el
evangelio de la circuncisión), no pueden formar a Cristo. Porque el evangelio
de la circuncisión no trata con (el) espíritu. Trata con carne, con
prohibiciones, con rudimentos, con abstinencias; eso no puede formar a Cristo
en ti.
Por
más que tú ayunes, tú puedes caminar de rodillas hasta “tierra santa”, pero eso NO forma a Cristo en ti.
Lo que forma a Cristo
en ti es la revelación, el conocimiento. Y eso Dios no lo da de un día para
otro. Tú NO puedes dormir y amanecer (y expresar): -¡Ya!, ya Cristo se formó en
ti. Conozco toda la revelación…¡NO!, el mismo Pablo recuerdan que le dijo el
Señor: -En las veces en que me apareceré a ti y vendré a ti con
revelación…
Quiere decir,
que la REVELACIÓN es paulatina (es progresiva). Y asimismo es la FORMACIÓN. Cada vez que tú vienes a un
calqueo, tú estás siendo formado. Otro calqueo, estás siendo formado. Otro
calqueo, estás siendo formado. Por eso es que vamos de gloria en gloria (de
carácter, de formación en formación).
Ahora, una vez tú
eres alumbrado, mira, ¿cuál es el proceso para esa formación?
(…). Vamos, a Romanos
2:16. Dice: “…en
el día (hablando Pablo futuramente.
Esto es una profecía). (Dice): “…en el día en que Dios juzgará…” Recuerden que la palabra JUZGAR es: Dividir,
aclarar…
(Dice): “…Dios juzgará por…” -¿quién? -(Dice: Por JESUCRISTO). -¿Quién iba a estar
juzgando? -(JESUCRISTO). -¿A quién Dios iba a usar para juzgar? -A Jesucristo. Por eso es que Jesucristo hombre está juzgando.
Nosotros, a veces recibimos
correos y dicen: -¿Cómo él (José Luis De Jesús Miranda) puede ser Jesucristo hombre, si
la Biblia dice que Él vendría a juzgar?
(Respondemos): -Pero es que,
precisamente, juzgar es DIVIDIR. Cuando una persona, un Juez, está
en un juicio, y él está JUZGANDO un caso, él está puesto para decir: -Mira,
esto va aquí, esto va acá, el hombre salió culpable en esto, salió inocente en
esto y media.
Pues, “…en
el día en que Dios juzgará por Jesucristo…” -¿qué va a JUZGAR?
(Dice): “…los secretos de los hombres, conforme…” (Dice: A mi EVANGELIO).
Ahora, escúcheme bien iglesia, aquí
comienza…Una vez que tú eres ALUMBRADO, el velo te es quitado. Y tú conoces que
estás bendecido, que estás muerto al pecado… La poesía santa. La poesía
nuestra: -Que estoy reinando en vida, que tengo ángeles, que soy un
dios, y esa poesía tú la tienes en tu boca por la mañana, y por la tarde, y te
levantas (expresando):
-Estoy completo, estoy sano, tengo
ángeles a mi servicio; y eso es como un perfume lindo, eso se PEGA, eso
es bien bonito.
Pero una vez, tú eres alumbrado y
tú conoces tu POSICIÓN, el evangelio de la incircuncisión, que predica, que
escribió Pablo, él dijo: “Que un día Dios -a través de Jesucristo- iba a
utilizar ese evangelio, para juzgar los secretos de los hombres…”
Quiere decir, que luego de
que tú eres ALUMBRADO, el evangelio, Dios mismo, lo va a poner en su boca, y te lo iba a PREDICAR y de un proceso poco
a poco, esa palabra iba a penetrar en ti, al punto de que iba a JUZGAR los
secretos de tu CORAZÓN (de tu mente).
Cosas donde nadie pudo a entrar, donde
ni el “sacerdote”, cuando pequeño; ni el psiquiatra; ni el padre; ni la madre;
ni la maestra pudo entrar, NADIE pudo entrar, porque son SECRETOS. Ahí entra el
evangelio de la incircuncisión (la GRACIA).
Pero eso es un proceso. Por
eso es que nosotros valoramos tanto esos PROCESOS. Cuando un creyente
es ALUMBRADO y lo vemos contento, y de momento, pasa un día y lo saludamos y
vemos como que está (triste), sabemos que está bien, pero está como en un
(horno)…y ya estamos entendiendo y sabemos que es que el evangelio está
entrando, y ya ha comenzado a revelar los SECRETOS (a juzgar los secretos), cosas donde nadie se había entrado.
De momento la PALABRA, comienza a
confrontarte, sola en tú casa, ahí… Donde nadie te escucha. Ahí con la
mente de Cristo y tú mente. Cada vez que tú dices -cuando la palabra aquí tú la escucha-
y dices: -“Lo recibo”. Y tú te llevas esa palabra. Esa palabra sigue
viva en ti.
Dice que la palabra actúa
PODEROSAMENTE en los creyentes. Y esa palabra NO está MUERTA. Y tú te duermes por la noche, te tomas tu
cafecito, duermes y esa palabra sigue, mira, actuando poderosamente en ti. JUZGANDO
los SECRETOS de los corazones de los hombres. (Aplausos).
Por eso es que en este Ministerio
valoramos y respetamos cuando un creyente es pasado por eso. Cuando lo vemos
muy “loco, así, como que NO ha caído el tiempo, decimos: -Ya mismito va a
entrar. Porque es que es necesario, diga: -Es necesario que
Cristo sea FORMADO en ti.
Cuando dice: “Cristo sea FORMADO
en ti”, significa que va a llegar un momento en tu vida, que cuando venga
la tribulación, porque va a venir, por más que tú confieses, va a llegar la
tribulación. Eso no te lo despinta ni el médico chino. Va a venir el
fuego (va a venir el padecimiento) porque eso es parte de eso, el
padecimiento produce PACIENCIA.
Entonces, va a llegar un momento, que cuando
Cristo es FORMADO en ti, y tú pasas por ese padecimiento, comienzas a actuar
como Cristo actuaría. Porque ya no eres tú, ya Cristo es FORMADO en ti.
Ya tú tienes el
carácter de Cristo en ti. Y empiezas a pensar como Él. A Juzgar como Él, a
confesar como Él. A discernir como Él, a esperar como Él. Ja, ja, ja… (Aplausos).
Y esto es un PROCESO que tú no te
das cuenta, es como el niño que está creciendo, él no se da cuenta como él va
creciendo. Pero tú que lo viste el año pasado, y lo vuelves a ver el año siguiente,
dices: -Muchacho como tú has crecido… Pero él, que es el que está creciendo, no
se da cuenta.
Oye, igual con la palabra, tú
recibes la palabra, comiendo aquí gracia (comiendo gracia, comiendo gracia) y
desde el trono de su gracia, todos los días; y de momento, tú NO te das cuenta,
y a los seis meses pasas por un padecimiento que antes te hubiera “tumbao”
(tirado). Pero como AHORA Cristo está siendo formado en ti, hay un ancla
en tu mente ahí, que como firme ancla de tu alma que cuando pase ese huracán ya
tú no empiezas a LLORAR y a desesperarte como antes. No, ya Cristo está
siendo formado en ti y empiezas a discernir las cosas. Y tú dices, esto es una
leve tribulación, momentánea, Dios tiene planes conmigo. (Aplausos).
Oye, y tú no te das cuenta, pero
el que está al lado tuyo, dice: -Oye, ¿qué es lo que te pasa? Ya tú no
reaccionas como antes. Yo te veo que tú estás reaccionando diferente. A ti como
que no te importan las cosas. ¿No te han dicho eso? (Dicen): -A ti como, como
que te has vuelto una persona fría.
Y es que cuando
Cristo es formado en ti, te vuelves tan sensible a las cosas del espíritu que
ignoras las de la carne.
¡No te huelen, ni las azucenas! O
sea, se puede morir fulano y tú (dice con calma): -Oye qué dolor, qué pena. Pero
como si nada. Porque ya tú sabes, no ves que Cristo está siendo formado en ti,
y tú sabes que él lo que pasó fue a una mejor (vida)…Lo libraron del
cuerpo está en la gran NUBE de TESTIGOS.
Mire,
cuando Cristo es FORMADO en ti, eso vale más que el oro y la plata. Tú no
puedes pagar eso: Cristo siendo formado...
Mira cada calqueo es
una pieza. Él va EDIFICANDO a su iglesia. Por eso es que tú no debes faltar a
ningún calqueo. Y si faltaste por algo, agarra el CD y ponte al día.
Mire, yo mismo tengo
que escuchar. ¿Usted sabe que yo no me estoy escuchando? Yo estoy predicando. Usted
me está escuchando. Pero después tengo, yo que escuchar al Obispo de
obispos. Porque yo soy un vaso ahora mismo, que estoy siendo usado por Papi
(Apóstol José Luis). Pero luego yo tengo que sentarme a ser ministrado.
A escuchar, porque yo necesito que Cristo sea FORMADO en mí.
Entonces, ¿qué es
lo que usa Cristo para FORMARSE en ti? -El evangelio de Pablo. No el evangelio de la circuncisión
(la ley). (Sino) el evangelio de la incircuncisión (la gracia). Entonces,
Cristo mismo lo predica. Dice que iba a ser por Jesucristo.
(Dice): “…en el día en que Dios juzgará
por…” -¿Por?
-(Jesucristo). ¿Por? -(Jesucristo). -¿Por? (Jesucristo).
-¿Quién iba a juzgar?
-(Jesucristo). -¿Y qué iba a usar Jesucristo para JUZGAR los secretos? -(El
EVANGELIO). Pues eso es lo que está siendo Papá (Apóstol José Luis De
Jesús) ahora. Usando el evangelio de Pablo, para JUZGAR los secretos.
Por eso cuando usted
le deposita esta palabra a su hijo, usted repose. Que esto se le mete por la
MENTE, y eso no sale, hermano, esa palabra sigue actuando. Y sigue viva, y
sigue dividiendo.
Entonces, mira lo que
dice primera carta a los Corintios capítulo 2, verso 11 (Dice): “Porque ¿quién de los hombres
sabe las cosas del hombre, sino…?” -¿qué? (Dice): “…sino el espíritu del hombre que está en él?”
Atiende bien,
¿quién conoce las cosas del hombre? -El espíritu del hombre.
Entonces, si es el espíritu del
hombre (que está en lo interno tuyo) es lo que conoce lo OCULTO en ti, entonces,
tú necesitas ALIMENTAR ese espíritu interno.
Repito, -¿quién conoció las cosas
del hombre, sino el ESPÍRITU del hombre que está en él? -¿Quién conoce las
COSAS del hombre? -El espíritu que está en ti. Ese espíritu que depositaron
en ese cuerpo.
Pues entonces, para tú conocer
las cosas del hombre, para tú conocer como tratar, para tú conocerte, tú
necesitas alimentar y educar, ese hombre interior. Porque el ESPÍRITU del
HOMBRE es el que conoce, las cosas del hombre. ¡Haló!
Míralo, otra vez, (dice el
verso): “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas
del hombre, sino (allí lo contesta) el espíritu del hombre que está en él?”
Entonces, hay un ESPÍRITU
dentro de ti que es el que conoce tus cosas y ese espíritu, allí no llega la
psicología. La
psicología no llega a ese espíritu… Ahí no llega el yoga la meditación…no, lo
que puede llegar allí es la palabra. El evangelio de la incircuncisión que
REVELA los secretos (lo que está oculto, lo que nadie conoce, solo el espíritu
del hombre) allí es que llega el evangelio de la incircuncisión.
Entonces, hay que recodarle
a tu espíritu su IDENTIDAD. Tú tienes una identidad en tu ESPÍRITU. Por eso cuando una persona, no conoce su
identidad, es como cuando un niño que no sabe quién es su papá. Él tiene una
AUSENCIA de sentido de pertenencia. Él no sabe de dónde viene, quién es, ni para
dónde va. No conoció a su papá.
Pues
eso mismo ocurre en el ámbito espiritual. Cuándo tú no conoces de dónde vienes,
quién eres y para dónde vas, tú tienes un limbo. Estás en un limbo.
Entonces, el evangelio de Pablo es
el que viene a darte IDENTIDAD a decirles: -Tú eres un espíritu (no
realengo) sino que fue creado por Dios antes de la fundación del mundo.
Predestinado, para ser santo y sin mancha. Escogido, para buenas obras
preparadas de antemano. Entonces, tú comienzas a conocer que Cristo, que Dios
te creó, y te predestinó para buenas obras y empieza eso a levantar tu
AUTOESTIMA. Y empiezan a irse los COMPLEJOS. Eso es un proceso donde
Cristo está siendo formado.
Diga: Cristo está siendo FORMADO en mí.
No te desesperes en esa FORMACIÓN
(expresando): -No, ¿pero por qué no avanzo? (Se te dirá): -Tranquilo, eso tú no
puedes ponerle más fuego para que avance. Porque se te quema. Es tranquilo,
fuego lento… Ahí, ahí! Semana, tras semana. Calqueo tras Calqueo.
Fíjate que en el sistema tienen
“CULTO” todos los días: Domingo, lunes, martes, miércoles….Y si se inventaran
otro día también hacen culto. Y todo para mantenerte, para que no te quedes en
el “limbo”, sino mantenerte en el fuego.
Aquí con dos reuniones BASTA para
tú ir de gloria en gloria. Je, je, je… Porque el que está en gracia, hace
más que el que está en ley. Pero no yo, sino la gracia de Dios en mí.
Entonces, esta palabra tiene la
habilidad, es tan PODEROSA que entra en los SECRETOS y juzga tus secretos. Juzga
las INTENCIONES de tu corazón y empieza a DESTAPAR qué tipo de espíritu tú
eres.
Por eso es que nosotros tenemos
paciencia con todo tipo de persona que llega aquí. Usted no puede desesperarse (y
decir): -Oye, ¿qué le pasó a Fulano que lleva tres años y sigue igual? (Se te
dirá): -¡Tranquilo! ¡Ssssh! calladito que él va en un ritmo. Papá tiene un
ritmo con él y tiene un ritmo contigo. O sea, no te compares, nunca te
compares, porque aquí la palabra está trabajando poderosamente en cada uno.
Pero
esta palabra va a juzgar los SECRETOS y va a sacar las “intenciones de tu
corazón” y tarde o temprano se va a saber qué tipo de ESPÍRITU tú eres.
Mire el caso de Abner
Murillo, él estuvo
investigando el Ministerio (y el pensó):
-Déjame ver como yo busco a esta
gente y…para estudiarlo y poder rebatir esa falsa doctrina…. Pero como
esa PALABRA lo que hace es que juzga los secretos de los hombres, él
comenzó a estudiar, no con la intención de recibir, con la intención de DEBATIR;
él empezó a estudiar, pero como esta palabra es poderosa y saca el secreto y la
intención de su corazón, eventualmente -a los dos años- (dijo): -No, yo no
puedo, yo no puedo pelear con ésto. Esto es la verdad y le sacó la intención de
que es un espíritu que ama la verdad. (Aplausos)
Mira, aunque tu marido sea un
borrachón, drogadicto, mujeriego, olvídate, métele gracia, que la gracia
eventualmente traspasa todo eso y llega al espíritu del hombre. Je, je, je. Y
cuando agarra ese espíritu, ¡muchacho! esto es poderoso, hermano.
Mire, yo he
visto cómo nuestro Padre (José Luís de Jesús Miranda) respeta esta PALABRA.
Mucha gente dice: -Ah, pero esa
palabra es muy suave, muy liviana. (Te respondemos): -¡Liviana! ¡Hummmm!,
cuando esta palabra…cuando decimos que a nadie conocemos según la carne, ya ahí
quitamos el velo de la carne. ¡Ya estamos en el lugar santo! Ya.
Ok, y ¿qué más? Y entonces,
viene la palabra y entonces, y sigue penetrando y nos metemos al interior, y ya
nos conocemos como fuimos conocidos. Y ya cuando tú te encuentras con la
PALABRA, y tú eres un escogido, tú no te puedes escapar de esto. Tarde o
temprano te dice: -Oye, yo debo corregirme en esto…Yo, en esta área no me está
conviniendo… Fíjate yo pudiera seguir en esto, pero no me conviene…
A veces la gente piensa: -No, pero ese Ministerio es
muy permisivo, hay mucha libertad. Pero ellos no saben que esa libertad, es
la que te lleva a santidad. (Aplausos).
Mira, esa LIBERTAD, cuando a ti
se te dice “todo te es lícito…” (Tu mente dice): -¡Ah, pues todo me es lícito.
¡Ah, pues lo voy hacer. Entonces (por ejemplo) tú te asustas (y expresas): -¡No
cuidado, no lo hagas! (La respuesta es): -¡Déjalo que lo haga, porque él necesita
esa libertad. Él necesita la libertad para encontrar cómo administrar su
libertad. Porque dice: “Todo me es lícito, pero no todo me…(conviene)” -Pero,
¿cómo llegar a donde todo me es lícito -al otro punto- de que NO me conviene?
-¡Dejándolo que
lo haga! ¡Déjalo, no lo prohíbas!
Entonces, el sistema religioso,
empieza a prohibirte, a prohibirte, a prohibirte, ¡que no!, ¡que no!, ¡que no!.
Y tú llevas veinticinco (25) años que llevas: -¡Que no, que no…(Te
dicen): -Hermano, que lo vaya a hacer… (Tú dices): -¡Síiiiiii!
Y todo lo que no
hiciste en 25 años, lo haces en un día. Y te vas de boca…je, je, je… (Aplausos).
Porque la
prohibición lo que produce es trasgresión. Por eso es que al hijo suyo, no le prohíbas, y tú no tienes: -¡Cuidado!
¡Y cuidado con esto! ¡Y mira que…! (Lo correcto es): -Déjalo, déjalo
quieto, déjalo quieto y que se caiga, y que se levante. Que aprenda. Esta
palabra es poderosa. Esta palabra juzga los secretos de los hombres.
Por eso es que aquí no hay que
dar tarjeta de membresía. ¿Para qué? Si tú estás amarrado con esto. ¿Quién
puede escapar de esto?, después de que tú comes esto. Tú no puedes escapar de
esto.
(Aunque digan): -¡No pero que se
fue! (la respuesta es): -¡Que se vaya! La semana que viene, él regresa. No ve
que él, ¿dónde va a encontrar comida que no sea aquí? -En ningún lugar.
Entonces, me decía el Apóstol, (José
Luis De Jesús Miranda): -Carlos, para que llegue la transformación, primero llega la
formación. Cristo,
tiene que ser FORMADO en ti. Luego entonces, tú puedes sufrir una
TRANSFORMACIÓN en tú cuerpo.
Pero si tú, atiende bien, iglesia, Dios no puede transformar tu cuerpo, si primero no está FORMADO en tu mente,
porque estás brincando un paso. ¿Y qué es lo que Dios usa para formarse en ti? -La PALABRA y
las circunstancias de la vida.
Por eso, mira Él, Dios no tiene
ningún problema con tus problemas. (Él nos dice): -No hay problema…yo, ya le di
la palabra. Él confía en la palabra que te dio. Y esa palabra es PODEROSA para
sacarte a FLOTE en medio de cualquier situación. Y entonces, tú “EVITANDO”
pasarlo, y él diciendo: -No, si déjalo que pase, si yo ya le di (la palabra), él
tiene ya el armamento. Que pase.
Entonces, la TRIBULACIÓN y
el PADECIMIENTO empiezan a ser útil, porque tú tienes un conocimiento y que cuando tú pasas por eso, se activa el
conocimiento en ti y vas creciendo. Y en vez de ir para atrás, cada vez que pasas
por una situación vas creciendo; y Cristo va siendo FORMADO en ti y te obra
para bien. ¡Esto es PODEROSO!... (Aplausos!)
Cuando
Dios va tratando contigo y FORMANDO a Cristo en ti, ahí tú no te puedes meter.
Ahí NO vale familia, hijo, conocido, dinero, nada.
¡Ah!, y cuando, oiga esto,
cuando Dios está “TRATANDO” con alguien conocido suyo, y Dios está tratando con
esa persona, NO se meta. Porque si usted, trata de evitarle el
padecimiento le vas ATRASAR la formación a él.
(Tú, como madre o padre puedes
decir): -Sí, pero yo no quiero que sufra.
(Se te dirá): -Pero tú quieres
que sea formado..
(Tu dirás): -Sí… (Se te
responde): ¡Ah!, pues entonces, déjalo. ¡Déjalo! Pero no obstaculices la
formación que Dios está haciendo con esa persona.
Mira, a veces, tú tienes
familiares y amigos, que tú sientes que no han venido, y como tú quieres
llamarlos y como que algo dice: -No, no lo llamo …
-¿Sí o no? (dices): -No, no lo
llamo, no ahora NO. No porque si lo llamas, tú DAÑAS la formación. Hay un
“TRATAMIENTO” con esa persona. Entonces, tú más bien lo que haces (es decir):
-“Ángeles, digo que el hombre sale a flote de eso”
Diga: Cristo está siendo FORMADO en mí.
Hebreos capítulo 4, verso 12. Mira lo que dice: “Porque
la palabra de Dios…” cuando dice la PALABRA de Dios, NO está
hablando de la Escritura. Porque la escritura, FUE la palabra de Dios. Ya NO lo es. Cuando Pablo dice ahí la “palabra de Dios”,
está hablando allí del nuevo pacto, de la REVELACIÓN.
(Dice): “…es viva y eficaz,…” Está hablando del evangelio
de Pablo, ¿sí o no?
Ahora, mira lo que hace: “…y es más cortante que toda espada de dos filos, y
penetra…”
Mira, lo que hace la palabra.
Mira, cuando tú la oyes ahí (por ejemplo): -El niño, el nene tuyo que se sienta
por ahí a escucharla, que tú piensas que está jugando por ahí, que no está
aprendiendo, ese, como hay un ESPÍRITU dentro de él; esta PALABRA es más
CORTANTE, entonces, atraviesa la CARNE y penetra hasta partir (dividir) el alma
y el espíritu.
En otras palabras: Cuando esta palabra
entra, comienza a “DIVIDIR” el hombre INTERIOR del EXTERIOR. Porque eso
nadie lo puede hacer, iglesia.
El
curita de la esquina NO hace eso, el yoga no hace eso. Ninguna filosofía humana
puede dividir el alma del espíritu.
Y mira lo que hace: “…partir (parte) el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y
discierne (oiga, la palabra) discierne los pensamientos…” ¡Oye, qué cosa PODEROSA!...
Mira, hay cosas que tú no has
dicho todavía, no ha salido por tú boca y ya la PALABRA dice: -¡Hey, aguanta,
NO digas eso! Oye, esto está tremendo, esta palabra es poderosa. (Aplausos).
Y te dice, es como un “scan”, que
tú tienes, y todo lo que pasa por tu boca tiene que pagar peaje. (Antes de
salir te dice): -Momentito, eso no va, no, no, no, no. No eso que yo empecé no
lo voy a decir. No conviene.
Y es que la palabra que tú te has
comido (que tú has recibido) ella es poderosa. Y ella penetra y parte
hasta discernir los pensamientos… ¿tú sabes lo que son los
pensamientos? Ahí, no se mete nadie. Nadie, puede entrar ahí.
Por eso es que nosotros no
(necesitamos disciplina), ¿qué sistema de disciplina necesitamos en este
Ministerio si con la palabra es suficiente?...
Por qué tú crees que nosotros
decimos, damos el calqueo y decimos: -Chao, chao, “bye, bye”, vete que estas en
mano de la palabra. Tú te llevaste el ANCLA. Tú te llevaste la palabra, esa
palabra no es MUERTA.
La PALABRA que Papá (Apóstol José
Luis) trae aquí es viva, es eficaz, funciona, PENETRA, es poder de Dios.
(Aplausos).
Y tú que empiezas a confesarlo: -Digo
que lo recibo. Digo que está hecho. Digo que es el evangelio de la circuncisión.
Digo que hay ángeles. Digo que tengo la mente de Cristo. Y esa (palabra), cada
vez que tú confiesas, cada vez que tú dices eso, esa palabra va tomando
VIDA en ti. Te va SATURANDO hasta que se mete en los pensamientos.
Ah, y de momento, tú estás así y
tú sin pensarlo, dices: -¡Ay, Padre, ahora entendí…! Guauuu…con razón es que
esto me pasó con mi papá cuando pequeña. Esto es tremendo, te llegó allá,
a tu niñez. Y en cuestión de segundos, te trae sanidad en segundos,
dices: -Guauuu… no, sí ya entendí.
-¿Cuántos me entienden, y han
experimentado eso? -(Abba Padre).
Y entonces, dice el verso, mira
el verso (al final del 12, el comienzo del 13). Dice: “…discierne los pensamientos (y las intenciones del
corazón)…”
Mira: Pensamientos, ya es algo hablado en tu mente.
Intensiones NO lo has dicho.
O sea, la “intensión” es la RAÍZ
del pensamiento. Todavía no ha llegado al pensamiento, está en la raíz, y ya la
palabra (te dice): -¡Eh, aguanta, no lo digas!… O te dice: -Suéltalo que eso es
mío. ¡Dilo! Abre la boca, aunque estés en enfermedad, aunque estés en
tribulación, sácalo por tu boca que esto es mío. Oye, esta palabra es
poderosa... (Aplausos).
Y mira como te aprieta en el
(verso) 13: “Y no hay cosa creada que no sea
manifiesta en su presencia; antes bien todas (diga: TODAS). (Dice): “…todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de
aquel a quien tenemos que dar cuenta.” Je, je, je, je… oye… (Aplausos).
Y allí NO está hablando de un
Juez de una “barba blanca”. Allí está hablando del que te PREDICA la palabra. De Jesucristo hombre.
Cuando esta palabra
penetra, empieza a discernir los pensamientos y las intenciones. O sea, cuando te llega una intención hasta
eso tú lo juzgas (dices):
-Eso es
falso, yo no soy eso. Yo lo sentí, pero yo no soy eso.
Y después nada queda OCULTO. Todo
lo que está oculto, nada queda, todo queda manifiesto en su presencia (como
dice el verso): “Ante aquel que tenemos que dar
cuenta”.
Mira iglesia,
cuando entras a esta palabra, tú estás en su misma presencia. Cuando tú entras en la palabra y la palabra
entra en tu MENTE, y tú la recibes, NO hay DIVISIÓN entre tú y el Señor. Al conocer la palabra, conoces su mente, tú conoces su intimidad,
eres uno con Él. Entonces, quedas desnudo ante Él.
Por eso es que tú en tu
casa, de momento tú oyes la palabra, tú OYES la voz de Papá mismo, porque es que tú y él eres UNO. Tú has
recibido su palabra y Él se expresa a través de su PALABRA. El verbo se hizo carne.
Mire,
hermano, no menosprecie el poder de esta palabra. Esto no es simplemente una
doctrinita.
(No digas): -No que la doctrina,
que salvo siempre salvo, lo de bendecido…
No, no, no este conocimiento es PODER, esto penetra, esto sana,
rejuvenece, juzga, divide, aclara, consuela.
Entonces, luego que eres
alumbrado, Cristo, entonces, comienza a ser FORMADO en ti, y entonces, luego
viene la CONFIRMACIÓN de la predicación de Jesucristo hombre. Cuando Jesucristo hombre
predica, empieza a confirmar en tu vida eso.
Vamos a Romanos, capítulo 16,
verso 25. Dice: “Y al que puede confirmaros
según mi evangelio y la predicación…” de ¿quién? -(Dice de JESUCRISTO). -¿Quién
predica? -(Jesucristo).
Entonces, es cuando Cristo,
cuando Jesucristo te predica con el evangelio de Pablo ¿qué hace? -Te confirma.
Entonces, un creyente que es
alumbrado, y que Cristo está siendo FORMADO en él, necesita ser CONFIRMADO.
Porque la confirmación es como un sello. Donde Él dice: -Está aprobado. Eso es.
Pero es a través de la
“PREDICACIÓN”.
Entonces, mira primera carta a
los Corintios 4:5. Estamos hablando del proceso de la FORMACIÓN de Cristo
en el creyente.
(Dice): “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo,…”
Iglesia, mire para acá un
segundito…
-¿Usted sabe que
por dos mil años nadie fue formado en Cristo?
O sea, Cristo NO fue formado en nadie.
Porque para Cristo ser formado en un creyente, tiene que Cristo mismo formarse él
en ti. Y para Él formarse en ti, Él tiene que predicarte. Y Él no había
predicado en un cuerpo humano por dos mil años. -¿Me hago entender?
-(Abba Padre).
O sea, lo que hubo fue “cristianos
judaizantes”, (“creyente judaizante”), pero no fueron FORMADOS. Por eso
es que hubo tanta DIVISIÓN por dos mil años. Tantas sectas. Pero una
vez que un creyente es FORMADO en Cristo, ya no lo mueve NADA. A ti no te
mueve nada, puede aparecer un ángel en tu habitación, y si trae un evangelio
que no es el de Pablo, dices: -Chao, chao, nos vemos. Gracias, no te recibo.
Puede venir mire, Benny Hinn con
toda la unción, (y soplar): -Fuuuuu…
(Decimos): -Sople todo lo que quiera, pero yo
estoy en la palabra.
Entonces, mira como dice primera
a los Corintios 4: 5: Mire: “Así que, no juzguéis
nada (no dividas nada) antes de tiempo, hasta que venga el Señor, (Jesucristo hombre) el
cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las
intenciones (de los corazones);…”
Tarde o temprano
la intención de tu corazón va a salir a luz. Tarde o temprano lo que tú eres,
se va a manifestar.
Cuando tú fuiste pequeño, y
cuando nosotros fuimos pequeños, el medio ambiente (la sociedad, la religión,
la cultura), FORMÓ una “careta” (máscara) en nosotros, y tú
fuiste por veinticinco (25) años “Mister Careta”, o “Miss Careta”.
Entonces, tú vivías una
apariencia, una “hipo” (hipocresía). Hiciste tu profesión, compraste tú casa y te
casaste, pero todo era mira: Apariencia. Toda apariencia. De momento te dieron
un casete o escuchaste la radio, o las noticias, y de momento te metiste al
Internet, y (expresaste): -Oye, ¿qué es esto? Y empezaste a buscar y empezaste
a escuchar esa palabra y poco a poco esa palabra fue entrando (y decías): -Y la
recibo, oye, eso es verdad, lo creo…
Y te vas dejando, te vas dejando
llevar por esa PALABRA y estudiándote a la palabra; y llega un momento, como
la palabra tiene tanto PODER y penetra… Penetra tu “CARETA”, y llega a tu
HOMBRE INTERIOR y empieza a despertar la intención de tu corazón y
empieza a despertar quien en verdad tú eres por dentro, pero eso no es de la
noche a la mañana. Eso es poco a poco. Día tras día. Es un proceso.
Y de momento pasan dos
años, y tú eres otra persona. Y los que están contigo, (te dicen): -¡Ah Dios, ¿pero qué te paso a
ti?!
Ya tú no eres aquella calladita
que estaba por ahí, que todo el mundo te pasaba el rolo por encima, y te pisaba
(humillaba). Ya no (tú dices con autoridad):
-¡Un
momentito, yo soy un dios! ¡Momentito! (Aplausos).
-¿Me estoy haciendo entender? -¿Me
estoy dando a entender? -(Abba Padre).
Por eso es que no se sabe quien
tú eres, hasta que tú no eres alumbrado y Cristo es formado en ti. Tú puedes
ser un “fake”, un “fake”, (un ENGAÑO). O sea, tú no sabes, tú
vives una MENTIRA hasta que tú no conoces la VERDAD. Tú vives de unos
cuentecitos de lo que te dijo tu papá y tu mamá; pero tú no sabes quien tú eres hasta que tú no conoces la verdad y Cristo es FORMADO en ti y eres
CONFIRMADO por la predicación de Jesucristo hombre. (Aplausos)
Mire y cuando eso se mete, no hay
profesión, no hay tradición que aguante eso. Esto te vira como una media al
revés. Y sabes lo lindo de esto, que a ti te gusta eso, porque por fin te
sientes realizado (dices): -¡Coño, por fin soy yo!... Por fin ya no
tengo que estar agradando a los demás. Ya sé que soy un espíritu con él. Ya sé
que ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Me gozo en su
presencia. (Aplausos).
Ahora, mira el verso 5 otra
vez, mira otra cosa que hace. (Primera a los Corintios 4: 5). Dice: “…el cual aclarará también lo oculto (de las tinieblas)…”
O sea, una vez Él saca la
intención de tu corazón, Él también divide y te saca de la ignorancia, y te saca del engaño, y ya tú no eres movido
por todo viento de DOCTRINA. Ya las tinieblas (ignorancia) que hay en tu MENTE
se van disipando porque tú eres trasladado del REINO de las tinieblas al REINO
de su amado hijo. Estamos en el reino de su amado hijo (del Hijo del hombre).
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