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Ministración de la SIEMBRA:
(…).
Vamos al libro a los Hebreos, capítulo 12 y el verso
15. Dice: “Mirad bien, no sea que ALGUNO
deje alcanzar la gracia de Dios;…” -¿Deje de alcanzar qué? (Dice: La GRACIA de Dios). No la LEY, está
hablando de GRACIA ahora.
(Dice,
luego): “…que brotando alguna RAÍZ de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean
contaminados;…”
Quiere
decir que por una RAÍZ de amargura… -¿qué es una RAÍZ de amargura? -Algo
que tú no te has SANADO de eso, y tú lo guardas en tu corazón que te produce
DOLOR, te produce ira, te produce INSEGURIDAD, te produce un malestar.
Si tú NO te limpias de eso, eso ESTORBA a que tú recibas la
gracia, a que tú recibas los CALQUEOS. Entonces no sólo te estorba, sino que
por esa RAÍZ de amargura -cuando tú lo
hablas con otro- tú CONTAMINAS a los demás…
Y
dice el verso 16: “…no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú (mira para donde vamos, mira el
CORTE) que
por una sola COMIDA vendió…” -¿Qué? -Su PRIMOGENITURA.
En
otras palabras, cuando alguien tiene -escuche bien donde vamos a llegar- cuando
alguien tiene una RAÍZ de amargura por algo que sucedió en su VIDA, que tú no
entiendes, porque así se forma la RAÍZ de amargura, por situaciones en la VIDA que
tú NO las comprendes, y si tú no
le aplicas la GRACIA y conocimiento, entonces, la dejas, no la juzgas
correctamente y la vas alimentando, y esa RAÍZ de amargura ESTORBA la gracia de
Dios en ti. En todo el crecimiento de la palabra en ti...
Entonces, si tú NO te limpias de eso al hablarlo con otra
persona CONTAMINAS a los demás.
-¿Y
sabes cuál es el problema? Porque entonces, al estar esa RAÍZ de amargura en tu
corazón (mente) y no limpiarte de ella la palabra te estorba -y como la palabra
te estorba- NO creces, y cuando viene una situación, vendes tu
primogenitura por un PLATO de LENTEJAS, porque te confundiste
totalmente.
Yo
no quiero asustar, esa NO es la intención. Yo quiero llamar tu ATENCIÓN. Fíjate que una
RAÍZ de AMARGURA puede afectar tu prosperidad.
Por
ejemplo (expresar): -Yo he sembrado Papá, ¿qué pasa, que no…? ¿Ángeles pero qué
pasa que aquí NO hay nada?... Entonces, allí es la raíz, esa es la raíz de la
amargura. RAÍZ de amargura. Entonces, no lo… en vez de llevar cautivo eso: -No
porque aquí hay un TIEMPO en todo. Hay
ángeles que me están LLEVANDO; si no ha llegado es porque NO es el momento,
pero yo CREO que Dios es FIEL.
Si tú NO llevas cautivo eso, se forma una RAÍZ de amargura en ti.
Y entonces, estorba el crecimiento de la GRACIA de Dios en tu vida. Y si NO lo gobiernas, empiezas a
hablar con los demás, CONTAMINAS a otro,
y de momento cualquier vientecito de “doctrina” y cualquier “OFERTA” del
sistema te hace vender tu PRIMOGENITURA por un plato de lentejas. (Aplausos).
(Luego
de escuchar esto, diremos): -Soluciones, obispo.
(Él
nos dirá): -FÁCIL, límpiate… juzga cuanto pensamiento pase por tu MENTE y ponlo
en el departamento que corresponde.
(Tú
dirás): -Esto es CARNE… no lo recibo. Esto es del ESPÍRITU, lo alimento. Esto
NO va, me hace daño. Lo echo fuera.
Para
que no te estorbe a la GRACIA, porque tú necesitas CRECER. -¿Y dónde es que
está la GRACIA? -Aquí en este TRONO (en este MINISTERIO).
Porque
cada calqueo te va SANANDO. -¿Cuántos son sanados con cada calqueo? -(Abba
Padre).
-Mire,
cada calqueo es una PALABRA que te va limpiando. Así que mi hermano, hoy es día de
LIMPIARTE toda raíz de amargura. Tú NO puedes presentarte ante él con
una RAÍZ guardadita. Noooo. (Aunque tú digas): -No, que mi papá me hizo daño
cuando pequeño. No que mi mamá, no que mi hermano me la hizo que la va a pagar.
No,
no… NO es
nuestra la VENGANZA es de PAPÁ. Los ángeles son los que ponen… líbrate de eso,
suelta… je, je, je,
je… (Aplausos).
Sánate
de eso. Diga: ME SANO DE ESO.
Entonces, cuando
tú te sanas de eso tú vienes aquí compartes con tus hermanos en LIBERTAD.
Y aun cuando tengas algo que está en proceso, no lo hablas. (Si alguien te
pregunta): -¿Cómo está? (Tú respondes): -Heeee…todo bien, viviendo los mejores
días… Pero estás padeciendo, pero NO lo dices porque tú sabes que el
que comenzó en ti la buena OBRA la va a perfeccionar hasta el DÍA FINAL…
(Aplausos).
-¿Cuántos
lo RECIBEN? -(Abba Padre).
Vamos
a estar en pie, iglesia. Siembre sin RAÍZ de amargura. Sin pena, sin dolor. Sí,
porque cuando tú sueltas esa semilla tiene que haber pureza en tu corazón
(mente). Aquí (MENTE), mira con gozo Papá… (Tú expresas): -No tengo ni una
pizca de duda, de RAÍZ de AMARGURA. Nada, estoy en paz contigo y con los hombres.
Oye qué lindo es estar en PAZ… Guauuu…
Mire, si usted NO está en paz se envejece. Cuando usted SIEMBRE allí, usted pasa al frente y mientras va
caminando, vaya limpiándose:
-Fuera… (Despojándose), fuera…me limpio de todo eso. Estoy en LIMPIA CONCIENCIA, todo está bien, no niego al Señor en mi
vida…
-¿Cuántos
lo reciben así? -(Abba Padre). Pase al frente y siembre con GOZO a Papá.
Siembra
Ministración
de la PALABRA:
(…).
El tema lleva por título:
“FORMANDO a CRISTO en el CREYENTE II”.
Vamos
a comenzar con el verso que usamos el miércoles (27/09/006), de Gálatas
capítulo 4, verso 19. Tome nota de estos versos, de estos consejos porque luego
usted puede COMPARTIR y confirmar eso en su casa.
Dice
el Apóstol Pablo, escribiéndole a los gálatas. (Gálatas 4) verso 19: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto,…”
Ya lo había sufrido una vez, los ENGENDRÓ, él se fue, ellos se apartaron
(por causa de la circuncisión), entonces Pablo, otra vez vuelve a sufrir
dolores de PARTO por el mismo niño.
(Dice): “…hasta que Cristo
sea…” -¿qué?
-(Dice: Sea FORMADO).
Fíjate, que los DOLORES
de parto de un APÓSTOL hacia una iglesia son hasta que CRISTO sea FORMADO. Una
vez Cristo es formado, ya no sufre más. Y esa es la LABOR de nuestro Padre (Apóstol
José Luis De Jesús Miranda) con este ministerio.
(Como
dice el verso): “…hasta que Cristo sea FORMADO…” en tu espíritu.
Escuche
bien: En tu ESPÍRITU, tú eres como Cristo (tú eres igual a Cristo). El que se une al Señor un espíritu es con él. Tenemos su FE, tenemos su
SANTIDAD, su justicia, su PERFECCIÓN. Sin embargo, ese ESPÍRITU aunque ya está
completo e igual que Cristo tiene que conocer su IDENTIDAD. Tiene que
ser ENSEÑADO. Tiene que ser CONFIRMADO. Cristo tiene que ser FORMADO en tu
entendimiento.
Una cosa es ser ALUMBRADO (cuando el velo se te quita). (Es cuando decimos): -Uyyy,
entendí no hay diablo, entendí el pecado fue quitado. Entendí que soy salvo
para siempre… Pero luego de ese alumbramiento, entonces el próximo paso
es que Cristo sea FORMADO en ti, y eso NO es de la noche a la mañana,
eso es un proceso.
Así
como se forma un niño y va creciendo, va creciendo. Así como se FORMA un
embrión (feto) y va creciendo a medida las semanas van pasando y van
añadiéndose esa estatura. Pues igual NOSOTROS, somos formados en Cristo. Cristo
tiene que ser FORMADO en tu MENTE (en ti).
Y
para eso (para que Cristo sea FORMADO en ti), mira lo que el Apóstol Pablo
recomienda para eso. Romanos capítulo 2,
verso 16. -¿Qué es lo que puede FORMAR a Cristo en ti?
Dice: “…en el DÍA…” Pablo, cuando dice: “…en el día en que Dios
juzgará (está hablando FUTURO)…”
-¿Tú
sabes que Pablo NO pudo -escuche- FORMAR a Cristo en NINGÚN creyente? Porque
para FORMAR a Cristo, número uno: Hacía falta el NUEVO PACTO. Tú NO puedes
formar a Cristo con el “antiguo pacto”. Y Pablo NO había escrito el
“nuevo pacto”. Él estaba sobre eso. En sus días él estaba ESCRIBIENDO. Y NO
había IMPRENTA para reproducir esos papiros. No es como ahora que (el
Pastor) Abner hizo un panfleto aquí y ya lo tenemos multiplicado en cientos. No
había eso (en el tiempo de Pablo).
Quiere
decir que NO se podía FORMAR a Cristo; NO había Internet, no había computadoras, no
había pantallas (electrónicas). No había Biblia.
Bueno,
tanto fue así que cuando Pablo terminó su ministerio, ¿cuántos le abandonaron? -(TODOS). Si hubiera uno con Cristo
FORMADO en él NO lo hubiera abandonado. Dice que TODOS le abandonaron, porque
esa es la reacción de un CREYENTE que NO está formado en Cristo. Apostatan.
Se
deslizan, naufragan (en la fe)…
Ahora,
por eso es que Pablo dice: “Pero viene un día, ahora estoy así porque es que NO
puedo FORMAR a nadie, y además NO es mi labor formar a nadie. Es cuando el
Señor VENGA. Lo mío ahora es ESCRIBIR el FUNDAMENTO para que cuando él venga,
él use ese fundamento para formar a CRISTO en el creyente.
Él
intentó de FORMAR a Cristo en cada creyente y sufrió DOLORES de PARTO, pero
la oposición de la circuncisión (la ley) era tan fuerte que la INFLUENCIA
mosaica (de Moisés) era tan PODEROSA en ese tiempo que los que él
“ganaba” una semana -y Pablo se iba a un viaje de seis meses- cuando volvían ya
estaban otra vez en RUDIMENTOS (habían vuelto atrás, a la circuncisión).
No
como aquí, que si usted deja de venir puede ver el Internet. Allá NO había
Internet, y cuando Pablo salía de viaje regresaba al AÑO, porque no había Avianca ni American Aerlines (empresas aéreas).
Yo
salgo y regreso a los dos días ya estoy aquí, o a los tres días; pero Pablo se
iba y tardaba meses en lo que el barco zarpaba y regresaba y daba la vuelta. Y
cuando él llegaba para atrás, decía: -Pero
ven acá, si yo los dejé a ustedes bien… ¿quién se metió aquí?, ¿quién los
embrujó a ustedes? Habiendo comenzado por el espíritu ahora termináis en la
carne…
Pero
él dio una PROFECÍA, dice: “…en el día en que Dios juzgará…” Me gusta eso (dice): “…Dios juzgará por… -(Dice: Jesucristo).
-¿A quién iba a
usar Dios para JUZGAR? -(A Jesucristo).
-¿A través de que medio Dios iba a JUZGAR? -Jesucristo, pero tenía que ser Jesucristo hombre (con cuerpo). NO puede ser allá arriba,
juzgando, es aquí ABAJO.
(Dice): “…Dios juzgará por Jesucristo…” -¿Y qué es lo que iba a juzgar?
(Dice): “…los secretos de los hombres, (usando) conforme a mi evangelio.” Dando a entender que el EVANGELIO de Pablo, un día, lo usaría
Dios por Jesucristo e iba a juzgar los SECRETOS de los hombres. Allí
no llega la religión (a los SECRETOS). La RELIGIÓN trata con la “apariencia”,
(con lo que se ve, cómo te vistes, qué comes). Pero no con los secretos. Ahí NO
puede llegar. Ninguna “filosofía” puede llegar allí.
Entonces,
Pablo profetizó: -Viene un día cuando Dios mismo, a
través de Jesucristo… Pero
está hablando de Jesucristo hombre, porque si va a usar el evangelio de Pablo, pues
era una manifestación de JESUCRISTO que iba a abrir la Biblia (y diría):
-Vamos a Hebreos, vamos a Romanos, vamos a Efesios… Iba a usar el evangelio de
Pablo para juzgar (dividir, aclarar) los secretos tuyos. Porque en nosotros hay secretos,
en nosotros hay inquietudes, hay pensamientos, hay dudas, hay de todo.
Entonces, si
el EVANGELIO de Pablo no llega a tu espíritu a tiempo, entonces, esos secretos,
te van “NUBLANDO” la vida. Y entonces, empiezas a dar vueltas así, como un
barco sin rumbo, buscando, y te metes ahí a la “RELIGIÓN”, buscando aclarar tus
secretos. Allí NO lo encuentras. Y vienes aquí al “DINERO”, buscando, y
tampoco. Y vienes a los PLACERES, tampoco lo encuentras. Hasta que llegas a Creciendo en
Gracia. Porque el evangelio lo hace. (Aplausos).
Y fíjate cómo…
qué es lo que hace este evangelio que juzga los secretos de los hombres. Mira a
donde te lleva: Primera carta a los
Corintios 2: 11.
Dice: “Porque ¿quién de
los hombres sabe las cosas del hombre, sino
el espíritu del hombre que está (en él)? -¿Dónde? (Dice: En él).
-¿Quién
conoce las cosas tuyas? -¿Quién conoce las cosas del hombre? Tu espíritu (mí
espíritu), que está ¿dónde? -Dentro de nosotros. ¿Estamos claros hasta ahí? Dice allí
que el ESPÍRITU del HOMBRE, que está dentro del hombre, sabe las cosas del hombre. -¿Sí o no? -(Así es).
Pero si ese
espíritu que está dentro de ti, no es educado, entonces, tú no puedes SANAR. Tú
no puedes sanarte, tú no puedes RENOVAR tu mente. Tú sabes que en este Ministerio
nadie hace nada por ti, es la PALABRA.
Aquí no se te
impone manos (ni te dicen): -No, pase al frente, que te voy a dar una
consejería especial. Que te voy a dar una UNCIÓN especial. No, aquí es la PALABRA. Ella es
poderosa para actuar en ti. Y tú te la llevas a tu casa y de momento a
dos horas, “fuera” explotó esa palabra dentro de ti. (Y expresas): -Óyeme, ahora entendí.
Porque es que ella tiene que JUZGAR.
Esa palabra no queda en la superficie. La “palabra” de la RELIGIÓN queda afuerita.
Pero
esta se mete. Y ésta entra a los lugares oscuros que papá, mamá, tío y tía no han podido entrar. Ni
el psicólogo ha entrado, ni el curita de la esquina. Ni el parapsicólogo, ni el
astrólogo porque para llegar a los SECRETOS de los hombres, tiene que ser una SABIDURÍA que
llegue al espíritu del hombre. Y esa sabiduría, es la sabiduría
PREDESTINADA la cual ninguno de los príncipes de este SIGLO la conoció. Sabiduría oculta la cual
Dios predestinó para nuestra gloria. (Aplausos).
Entonces,
necesitas recordarle a tu espíritu su IDENTIDAD. Para que entonces, tú mismo espíritu te va
llevando.
Mira, a veces
tú estás en la casa, y cuando tú eres EDUCADO (cuando tú espíritu es educado) y
viene una “enfermedad” a tu cuerpo, tú no llamas (y dices): -Obispo ore por mí,
pastor ore por mí.
No, no, usted
allí mismo dice: -Espérate, yo no recibo esto, yo me declaro sano.
(Y luego le
dices a tu esposa): -Mi amor, ¿nos ponemos de acuerdo aquí?
(Ella te
dice): -Sí.
Porque tu espíritu ya está EDUCADO. Ya Cristo está
siendo FORMADO en ti. Tú NO
tienes que recurrir a “curadores”; ni a un “ayo” (guía, consejero), sino a la
misma PALABRA en ti. Como tu espíritu está siendo educado (ese mismo espíritu,
ese mismo nuevo hombre creado según Dios) empieza a ministrarte SANIDAD a tu cuerpo físico. Tú mismo te sanas. Tú mismo te sanas tu cuerpo, tú mismo… con la palabra que
está en ti. Sanas tus traumas, tus complejos, tus sentimientos de culpa. Tú mismo,
con el espíritu, con la gracia que se te fue dada. Tú mismo.
Va alumbrando
(esa palabra va alumbrando) esos lugares oscuros en ti. Y tú dices: -Oye, yo no
tengo que estar más sufriendo toda mi vida por esto que pasó. Esto tuvo un
propósito en mi vida, no voy a negar a Papá. ¡Voy pa’ lante! (para adelante)… (Aplausos).
Pero mira, la RELIGIÓN vive de culpa. Mire, ¿sabe cuál es el fin de cada
religión? Llevarte a la culpabilidad. Porque si te logran llevar a la culpabilidad, vas
a dar más DINERO. Si te logran llevar a la culpabilidad vas a asistir TODOS
los días a la iglesia. Si se logra culparte, vas a estar al frente, “arrepintiéndote”
cada vez que se hacen un llamado.
Ellos no les interesa
que se diga que no hay CULPA. Que el diablo fue quitado. Que el pecado fue
quitado; no, ellos te quieren en culpabilidad, y eso NO es del ESPÍRITU… (Aplausos).
-¿Quién acusará a los escogidos de Dios, si Dios es el que
justificó? (Aplausos).
Lo
que Dios dejó preparado de antemano para sanar tus SECRETOS, es el evangelio de
la incircuncisión, pero tienes que darle TIEMPO, tienes que exponerte a ese poder. Tienes que darle
tiempo a que tus hijos sean expuestos que oigan esta PALABRA, y tarde o
temprano, es un proceso, pero es lindo, hermano, es proceso, porque no es
aburrido.
Imagínate,
que te sanaran en un solo día, qué aburrido sería eso. Que tú aprendas todo en
un solo día. Eso es aburrido. Ahora, que tú vayas aprendiendo día a día, ¡aaaah!...
y otro poquito más… (Y tú dirás): -Oye, qué rico está esto.
Y cuando ya
te lo terminaste de saborear, otro poquito más (y dices): -¡Ay, qué rico, dame
más! (Dios como que dice): -Aquí va otro
poquito más…
Oye, así es
mejor. ¿Tú no crees, hermano? Je, je, je… (Aplausos).
Mira como lo
expresa Pablo en Hebreos capítulo 4,
verso 12.
(Dice): “Porque la palabra de Dios…” Está
hablando del evangelio de la incircuncisión.
(Dice): “… es viva…” -Es una palabra ¿qué?
(Dice: Viva).
-¿Tú sabes lo
que es VIVA, verdad? -Que no está MUERTA. -¿Tú has escuchado palabra muerta, que tú…?
Mira, esta
mañana estaba yo viendo un programa de televisión del sistema (religioso), y mira
la gente… (con cara de bobos). Ellos están ahí, no porque les gusta la palabra;
ellos no están ahí (expresando): -¡Ay, yo quiero que Cristo sea formado…! ¡Ay esa predicación! ¡Fórmame Pastor!...No, no, no, ellos le huyen a esa predicación.
Pero están ahí por culpabilidad. Porque le han dicho que si no está
ahí, “el diablo anda suelto, “están fríos”, “se quedan”.
Entonces,
la motivación es diferente. Pero aquí NO. Aquí la PALABRA que tú recibes queda
VIVA dentro de ti. Y tú
te vas para el trabajo…
¿Tú has visto
las vacas cuando comen? Ellas se comen la comida y bubububu! Y de momento se
van. Y de momento a las dos horas, les da hambre, en vez de volver a comer
hacen (hace gesto mascar de nuevo la comida) Eso es rumiar (masticar de nuevo).
Eso se llama rumiar. Y se vuelven a comer lo que se comieron hace dos horas. Quiere decir que esa comida está viva allí.
Pues
esa palabra que está en ti, es VIVA y EFICAZ y en el momento que tú la
necesitas, ahí mismo se
levanta dentro de ti, y te dice: -No temas hay ángeles contigo. No temas yo voy
a terminar la obra que hice en ti. Ja, ja, ja. ¡Abba Padre! (Aplausos).
Viva y eficaz, funciona donde la palabra pone el
ojo, pone la bala. De momento, tú estás así, y tú estás viendo televisión (y
dices): -Anda, ahora entendí. ¿A cuántos les ha pasado eso? Porque es que tú
estás viendo televisión, pero la palabra sigue ACTUANDO poderosamente
en ti. No eres tú, es la palabra en ti. (Aplausos).
-¿Por qué tú
crees que el Señor reposa contigo? (Él nos dice): -Tranquilo, todo te es
lícito. Olvídate tú…ufff… Porque Él sabe
que una vez te mete la palabra dentro, esta palabra no te deja quieto.
Mire, hay
personas que llegaron a este Ministerio y que hoy no están -escuche bien, hoy
no están. Pero ya fueron alumbrados. Solo que en ese proceso de Cristo ser
FORMADO en ellos, ABORTARON. O sea, no esperaron el proceso, y
cualquier situación visible que suceda (dicen): -¡Ah! No quiero más…
Pero mira, ¿cuál
es el problema? Si una persona es alumbrada aquí por Papá (Apóstol José Luis De
Jesús) y por alguna raíz de amargura o por alguna situación que se le hizo, o
que se le dejó de hacer (algo de carne); de momento, se molestó esa persona, o
con el Apóstol, o con el Obispo de obispos, o con el hermano (dicen): -No voy
más para ese Ministerio. Como ya fue ALUMBRADA, esa persona se va.
Pero entonces empieza (a escuchar por Internet), pero no asiste, pero
sigue en el Internet, mira, (comiendo de la palabra), porque está alumbrada. (Tiene
esa lucha y dicen): -Sí, pero no me gusta…
Pero
entonces, sigue (escuchándonos)…Y se va por allí y trata de levantar una
iglesia…Y (sigue escuchando al Apóstol José Luis). -¿Porque, dónde más va a
comer…?
Después que una persona es alumbrada aquí, ¿dónde más, dígame? -¿Ah, dígame?,
¿dónde tú puedes comer alimento sólido si no es en este Ministerio?
Entonces, te
fuiste por una raíz de amargura, por un enojo, por un mal entendido o porque no
te saludó el pastor, lo que sea, te fuiste. Pero ya tú fuiste alumbrado, vas a
otra congregación y dices: -No, esto no. No, no, no.
Y vas a otra
congregación (y dices): -Pues tampoco. Pues yo estoy cansado de esto.
Ah, mejor me quedo en mi casa.
Pero al estar
en tu casa, esa palabra sigue actuando en ti (y dices): -Y yo necesito
escuchar, sí pero no voy a regresar allá porque estoy molesto con zutano y
fulano. Ve, tiene una raíz de amargura. Pero entonces (dices): -Lo voy a ver
por el Internet. Pero como no se ha sanado de la raíz de AMARGURA, aunque escuche el
Internet, esa raíz de amargura le estorba a su crecimiento. Y todo por
CARNE, porque ya fue ENGENDRADO.
Tú
no puedes negar tu PATERNIDAD. Si tú fuiste engendrado por Papá (Apóstol José
Luis De Jesús Miranda), tú no puedes NEGAR esa paternidad. Que estés molesto, lo entiendo. Que te
molestó de la forma que se pintó el edificio, está bien. Que la música muy
duro, pues está bien; que el pastor viaja mucho, también, eso es cierto.
Pero
tienes que llegar a una CONCLUSIÓN. -¿Dónde más tú vas a escuchar esta palabra? Entonces, si es aquí, pues entonces, no la
recibas del ladito. Sométete.
Mira,
aquí han habido personas MARAVILLOSAS: Guillermo Núñez, Eladio Ramos, Abel Beita, gente
que nos ministraron a nosotros. Frank Rodríguez, gente que amamos, y que los amamos
todavía.
Mire, sabe lo
lindo de este Ministerio, que el que se fue por unos años y regresa,
lo recibimos con “bombos y platillos”. A nosotros no nos interesa (o
expresamos): -No, pues ahora siéntate porque tú fuiste…
Lo amamos porque son nuestros. (Aplausos)
Una persona
que es alumbrada aquí, ya no se puede DESPEGAR de esto. Entonces, estas personas
se van molestas por algo (por una raíz de amargura, y entonces, tratan de
formar un Ministerio y NO pueden; porque esa palabra con la que tú estás
tratando de formar el ministerio, tú la sacaste de este APOSTOLADO.
Entonces, al llevarte la palabra a otro lado, y dejar el Ministerio (o
al apostolado) esa palabra no camina sin el APOSTOLADO.
Es como si
ahora mismo usted dijera: -Pastor, no, yo me voy a llevar esa agua para allá. (Te
dirá): -Pues llévesela, tome, no se la bebe…ya.
Y usted la lleva
en sus manos y tú vas a caminar y te vas a llevar esta agua para allá. Cuando
tú llegues allá, se te quedó por el camino. Porque esa agua, pertenece a este
vaso.
-¿Usted
quiere agua? -Tómela de aquí. Tómela de este vaso, usted no la puede separar, tú no
puedes separar la GRACIA del APOSTOLADO.
Pablo dice en
Romanos (1: 5): “…y por quien recibimos la gracia
y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones…”
No va a
prosperar hermano. (Dirás): -No, yo puedo. (Te decimos): -Inténtelo. No puede. No vas a poder.
A
menos que regreses al sistema (religioso). ¡Ah!, eso sí. Regresa al sistema, niega
todos lo que aprendiste vete a comer otra vez el mismo VÓMITO aquel que comías
ANTES, y allí bajo esa
cobertura -que no es de mi espíritu- (de la circuncisión), allí sí, a lo mejor
te vienen muchas personas.
Pero NO puedes meter gracia allá.
Entonces,
fíjate, yo mencioné nombres, porque Pablo en su tiempo mencionó nombres. Me
decía el Apóstol (José Luis De Jesús): -Carlos, menciona NOMBRES. Pablo
mencionó a Himeneo, Fileto, Alejandro “el caldelero”.
Porque es que
mire, por eso aquí usted NO puede ver carne. Y en esa FORMACIÓN de Cristo en el CREYENTE, el ángel te va a permitir ver
carne y mucha. Porque tú necesitas ser FORMADO. Tú no puedes llevar aquí
dos años, y no empezar una FORMACIÓN. Es imposible. Aquí, tarde o temprano esta
“cubierta” te va ha agarrar y te va a decir: -No, tú tienes que estar aquí
únicamente por la PALABRA, porque tú estás convencido de que esta es la VERDAD.
No porque me gustó como el pastor predica, no porque me gustó la música, me
gustó el local, NADA de eso.
El ÁNGEL va a
procurar, que lo único que te mantiene aquí es la VERDAD del EVANGELIO y que tú lo
amas sobre TODAS las cosas. (Aplausos).
Vas hacer PROBADO. Vas a ser probado, porque Dios necesita que
tú te “FORMES” dentro de su REINO. Y van a pasar situaciones… ¡que privilegio…! ¡Que privilegiado
serás al ser TESTIGO de esas cosas que van a suceder!
Esto
es como una universidad, que Él te da el EXAMEN y te da la PRUEBA, y te da la
SALIDA. Y qué mejor universidad
que esa. Que te dan el examen, y te dice: -También te voy a dar las respuestas.
Pero tienes que pasar el examen.
-¿Sabes lo
que sucede, hermano? -Que esta palabra es tan PODEROSA que cuando tú la recibes
en tu MENTE (en tu espíritu), pues Dios dice: -Te hice compartir (te hice
partícipe de mi MENTE). Te estoy revelando mis secretos.
(Y dijimos):
-Sí dámelos… (El Dijo): -¿Quieres más? Aquí va. ¿Quieres más? (Respondimos): -Dame
más.
(Dios expresó):
-Aquí va. (Dijimos): -Dame más.
(Dios dijo):
-Ya, ¿te gustó?... (Respondimos): -¡Ay que rico, Papá!, reino en vida.
(Dios dijo): -OK,
ahora, actúa como yo. No, porque ya te di los secretos.
(Dijimos): -Sí,
sí, pero ¿qué pasó? (Dios dijo): -No. Ya te di los secretos. Ya te di mi mente.
Ahora, tú tienes -con esa mente- juzgar como yo juzgo.
(Respondimos):
-Está bien. (Dios nos dijo): -¿Estás listo?
(Respondimos):
-Sí, estoy listo.
(ES cuando
Dios dice): -Ángeles, está listo, ya. Comienza.
Y empieza,
mira, el huracán, ¡Suuuuh! ¡Fusuuuu! (a
soplarnos)…
Mira, Papá es
tan bueno contigo que, Él primero espera que la palabra afirme tu CORAZÓN
(mente). (Y luego pregunta): -¿Estás listo? ¿Estás lleno de palabra? (Respondemos): -Sí. (Dios pregunta): -¿Qué
más tú eres?
(respondemos):
-Soy un dios. (Dios dice): -¿Qué
más?
(Decimos): -Tengo
ángeles. (Dios pregunta de nuevo): -¿Qué más? (Respondemos): -Soy rico. (Dios
pregunta): -¿Estás seguro?
(Reiteramos):
-Rico. (Dios dice): -OK.
(Nosotros
también decimos): -Estoy sano. (Dios dice): -¿Estás seguro? (Respondemos): -Sí… (Dios expresa): -Tremendo…
Y cuando se
llevó la palabra… (Dios allí pregunta): -¿Cuánto das por la palabra? (Decimos): -Todo lo entrego. Todo. (Dios
dice): -Tremendo. Ángeles vamos. Vamos está listo, métele mano. (Aplausos).
Y
entonces, el ángel, que lleva años DORMIDO al lado tuyo, de momento, le dan
trabajo (y dice):
-Ay, por fin,
chico. Por fin vamos a SOPLAR a este hombre. A ver que se vaya la paja que
tiene en el medio. El heno y la hojarasca…
Y empieza el
ángel, mira (a soplar): -¡Fuuuuuu! ¡Fuuuuuu! ¡Fuuuuuuu!
Y de momento
el hermano, dice: -Oye, ¿qué está pasando que yo llevo aquí tres años, y a mí nunca
me había pasado esto?
(Y otro
hermano tierno le dice): -Oye, yo no sé. Será que José Luís De Jesús Miranda,
no es Jesucristo hombre.
Y de momento
el ángel dice: -¿Cómo? (y sopla más duro) -¡Fuuuuuuuuuu! ¡Fuuuuuuuuu!!
Y de momento,
él dice: -¡Ay Dios mío, yo creo que yo me metí en FALSA doctrina. (Y el ángel
sopla más DURO): -¡Fuuuuuuuuu!
Je, je, je…
(Aplausos).
Oye,
y así es que suceden los NAUFRAGIOS (en la fe). Dice: -¡Ah, no, yo mejor me voy de aquí, porque
antes estaba mejor! Antes, el negocio mío daba plata. Ahora se me fue la plata. Y como el ángel
sabe, que tu aguijón es la PLATA (dinero), el huracán viene vestido de plata.
Yo te lo digo porque te AMO. Y te lo estoy advirtiendo, porque te amo. Pero
si no te ha llegado, te va a llegar.
Pero en
cambio, si tú amas la VERDAD, y tú sabes lo que tú has creído, y tú sabes que
tenemos que ser PROBADOS y tenemos que ser FORMADOS; y que hay una
labor de madurez, que Papá, está haciendo en nuestras vidas, cuando viene el
huracán, tú dices: -Mi amor, agárrate de esta PALABRA y no sueltas un
congregarte. Allí voy el miércoles,
necesito esa palabra, voy a pasar esto porque yo sé que esta es la palabra
poderosa y NADA me apartará de este Ministerio. ¡Abba Padre!... Je, je, je. ¡Uuuuu! (Ovación).
Oye,
y de momento cuando tú estás allí AMARRADO, mira, con tu esposa, con tu familia,
y está SOPLANDO el
viento, pero tú estás ahí (firme, soportando). Mira, y te doblas así, (casi por
caerte)… pero te vuelves otra vez….
Y de momento
viene la BONANZA (quietud). (Y respiramos tranquilos):
-¡Fuuuuuuu! ¡Ay, que rico mi amor! Yo me siento bien.
Oye, yo siento como que esto ya pasó. (la esposa dice): -Yo, también mi amor,
me siento tan bien.
(El esposo
pregunta): -¿Estamos firmes? (La esposa responde): -Estoy firme.
(Dice el
esposo): -Esto es lo que es. Yo veo a Papá en todo esto. ¿No niegas al Señor? (la
esposa dice): -¿No lo niegas? No, yo no lo niego. ¿Y tú?
(El esposo
dice): -Tampoco lo niego. ¡Abaaaa Padreeeeee!
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