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Ministración de la SIEMBRA:
(…)
Vamos ahora con gozo a pasar a la Ministración de la Siembra
para sembrar en este Gobierno. Y para eso, por favor les pido me
acompañen al libro histórico de Mateo, capítulo 26, verso 6
al 13.
Mateo
26:6-13,
dice:
“Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, vino a
él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran
precio,…”
Otro de los reporteros, porque estos son reporteros los que
escribieron, historiadores; dicen que era de ‘nardo puro’.
“…. y
lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la
mesa..”
Escuche bien, esto es un perfume, que costaba
300 denarios y ese era casi el salario de un año de trabajo.
Imagínese, un perfume, ¿cuánto es que usted se gana al año?
Denme, el salario normal de una persona. ¿Cuánto? 30,000 dólares
al año; y cogerlo y echarlo, así derramarlo, en la cabeza de
alguien. ¡Ah!. Y después lo critican por los anillos y por los
carros que tiene.
Mira, mira ¡Ah!
“Al ver
esto, los discípulos se enojaron,
mire,
diciendo:
¿Para qué este desperdicio?”
¡Oye! ¿lo consideraron
qué? ‘Un desperdicio’ (contesta la amada). Eso es lo que
hacen a veces los reporteros, cuando entrevistan a nuestro
Apóstol. ¿Pero usted, por qué tiene un anillo de 9,000 dólares?
¿Y un reloj de 12,000 dólares? Eso es un desperdicio, no puede
usar eso en, para los pobres. ¡Oye! y los mismos ‘reporteros’ se
lo dijeron a Jesús. ¡Mira! y eran discípulos de Él. Qué clase de
discípulos.
Dice:
“Porque
esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado,
a quiénes,
a los
pobres. Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a
esta mujer? pues ha hecho conmigo una…, una buena obra. Porque
siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me
tendréis. Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha
hecho a fin de prepararme para la sepultura. De cierto os digo
que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el
mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de
ella….”
¡Qué
tremendo!
Así
que, ¿usted cree que su siembra en esta hora para Jesucristo
hombre, es un desperdicio? No, (contesta la amada). ¿Es una
buena obra? Sí, replica la amada.
¡Ah!
Oiga esto, Jesús dijo:
“…a los
pobres siempre los tendréis, pero a mí no…”
Y Jesucristo
está en medio nuestro, con más razón le sembramos.
¿Cuántos quieren
sembrar? ¿Cuántos quieren, oiga, entregarle el nardo puro? (Abba
Padre) ¿Usted tiene perfume hoy, para entregárselo a Él?
Vamos a estar puestos
en pie y sembrarlo. Yo hablo con los que han sido engendrados
por Él, con los que en verdad han sido consolados por su
palabra. Así que este es el momento de usted tomar, de lo
recibido de su mano, ymbrarlo con gozo. Aunque te critiquen.
Te van a decir: ¿Tú le
siembra a ese hombre loco? ¿Tú le siembras a ese boricua.? Y
tú vas a decir: ¡Sí! Porque me ha hecho feliz. Me ha enseñado
una palabra, que me ha hecho feliz, me ha puesto a reinar en
vida.
Así que diga conmigo:
HOY DERRAMO MI SIEMBRA, MI PERFUME, MI OFRENDA A JESUCRISTO
HOMBRE, CON GOZO Y RECIBO MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE. ME DECLARO
SANO, RICO, Y PRÓSPERO. ABBA PADRE.
Pase al frente y
siembre con gozo a Papá.
Abba Padre, sembramos
con gozo. Los que estamos por internet, en cualquier lugar del
mundo, pueden enviar su siembra, en la sección siembra; llenen
los datos, datos personales con su tarjeta y todo. Y no es
impedimento, también puede derramar su perfume desde allá, a la
distancia, para la cuenta de nuestro Apóstol.
Siembra
Los niños pueden pasar
a sus clases con sus maestras.
Se les da la
bienvenida a las visitas que por primera vez asisten al Centro
Educativo, entregándoles información gratuita.
El Obispo de obispos,
informa del nuevo material de Dali que ya esta disponible para
envíos.
Ministración
de la Palabra:
Bueno, ¿estamos listos
para la palabra? Antes que nada quiero darle, enviarle a toda la
amada del Señor, aquí y en el mundo, un abrazo, un saludo y un
beso de parte de nuestro Padre en la fe, nuestro Dios,
Jesucristo hombre, Dr. José Luis de Jesús Miranda. (Aplausos)
Bueno, hoy hay un
tema bien precioso y venimos a recibirlo, yo vine a recibirlo.
Diga: Yo vine a recibir.
El tema lleva por
título: LA RAIZ DE ISAÍ, PARTE II.
Y estuvimos hablando
el miércoles pasado, que el Apóstol Pablo profetizó: que los
gentiles iban a cantar a su nombre; que los gentiles iban a
magnificar su nombre; que los gentiles iban a alabar su nombre.
Y también el Apóstol Pablo en el mismo capítulo 15 de Romanos
dice que los gentiles esperarán en Él. Dice: “Y estará la raíz
de Isaí, el regidor de los gentiles…”
¡Eh! La raíz de Isaí,
quien es el regidor no a los judíos, regidor de los gentiles.
Dice: “Y los gentiles esperarán en Él….” Dando a entender que si
los gentiles son los que iban a esperar en Él y los gentiles le
iban a alabar; y los gentiles le iban a magnificar; y los
gentiles iban a cantarle, entonces esa manifestación de la raíz
de Isaí y regidor de los gentiles, iba a ser gentil.
No dice que los judíos
iban a cantarle, que los judíos iban a esperar en Él. Dice: que
los gentiles. Quiere decir que esa vena profética, esa línea que
venía y donde aparecería el Señor por segunda vez; iba a ser de
entre los gentiles.
Por eso el profeta, el
Apóstol Pablo decía: “Cuando entre la plenitud de los gentiles,
entonces Israel será salva…” Pero primero los gentiles.
Ahora, para entrar al
tema de hoy, porque si es la raíz de Isaí; me decía el
Apóstol, porque si la palabra dice que ese regidor a los
gentiles, es la raíz de Isaí. ¿Esa raíz de Isaí es judía?.
Vamos a verlo, en el
primer verso, Mateo capítulo 1 verso 1. O más bien por qué
nosotros enseñamos que esa raíz de Isaí no es judía. Esa es la
explicación, me corrijo en esto.
¿Por qué la raíz de
Isaí, quien es el regidor a los gentiles, hay pruebas bíblicas
de que no es judío? ¿Puedo repetir esto?
Pablo dice que vendrá
la raíz de Isaí y se levantará el regidor de los gentiles.
Quiere decir que la raíz de Isaí era el regidor a los gentiles.
Es sinónimo. Ahora, esa raíz de Isaí quien es el regidor de los
gentiles, no es judío. Vamos a ver por qué esa raíz no es judía.
Vamos a verlo en
Mateo capítulo 1 verso 1, mira cómo dice:
“Libro de
la genealogía de,
de quién,
Jesucristo, hijo de David,…”
Hijo de quién, mira el
brinco que da. Da un brinco desde David a Abraham, en la
genealogía. No habla del padre de David, del abuelo. No, no.
Dice:
“Hijo de
David, y
rápido dice,
hijo de
Abraham.”
Ahora una pregunta:
Abraham, ¿qué era? ¿Abraham era judío o era gentil? Abraham era
gentil, de los caldeos. Él recibió la promesa estando en la
Incircuncisión. No había sido circuncidado. Quiere decir que
Abraham era gentil. Entonces, esa raíz de Isaí, su raíz comenzó
en Abraham, a quien se le dio la promesa y no era judío, era
gentil. Entonces se le dio la promesa a él y a su descendencia.
¿Estamos claros?
Entonces, la vena
profética, esa línea que venía desde Abraham, no era judía, era
gentil. Y la vena profética que anunciaba la segunda
manifestación de Cristo, era regidor a los… Tan poco era judía.
Naturalmente, en su
primera manifestación, con Jesús de Nazaret tuvo que ser judío.
Porque Él venía a confirmar la promesa hecha a los padres, Él
venía a cumplir la ley, venía a quitar el pecado, venía a pagar
el precio, eso sí le tocó a un cuerpo judío. Pero la promesa
para Él y para su descendencia de que serían benditas todas las
naciones, no venía, no comenzó en un cuerpo judío.
Ahora, el próximo
punto, escuche bien, el velo ( no el espíritu). El velo, tenía
que venir de la vena profética de Abraham. Ese velo, no el
espíritu, la carne que Dios se iba a poner, tenía que venir de
esa línea de Abraham. No podía ser de otra descendencia, tenía
que ser de ahí. Y Abraham, era gentil.
Para eso, vamos a
Gálatas capítulo 3 verso 16. Dice:
“Ahora bien, a Abraham fueron hechas...”
¿Qué? ¿A quién fueron hechas las promesas?
“A Abraham fueron hechas las promesas, y
a su simiente. No dice: a las simientes, como si hablase de
muchos, sino como de uno: Y a tu simiente…” ¡Hello!
(aplausos)…
“Y a tu
simiente…”
La promesa fue hecha a Abraham y a su simiente y después dice:
“Y no está hablando de la simiente como de muchos. NO.
La promesa fue hecha a Abraham
y a su simiente; y esa simiente,
“…la cual
es Cristo.”
Quiere decir que la
promesa de heredar el mundo, y de alcanzar el mundo, y de
bendecir al mundo comenzó en Abraham, que no era judío, a quien
le fue hecha la promesa y para su simiente. Pero dice: No, de
sus simientes, sino una sola, la cual es Cristo.
Entonces, el Apóstol,
me dijo: -Carlos, ESTA MAÑANA EL ESPÍRITU DE GRACIA ME
LEVANTÓ Y ME DIJO: NO VUELVAS A DECIR QUE DIOS PUDO HABER
ESCOGIDO OTRO VASO, PORQUE TENÍA QUE SER ESE. ESA ES LA LÍNEA DE
LA DESCENDENCIA DE ABRAHAM.
Iglesia,
¿usted está entendiendo lo que yo estoy tratando de decir,
ahora? Sí, porque yo veía siempre que el Apóstol decía: Mire, si
Jesucristo hombre pudo ser cualquiera. Pero esta mañana, dice
que el Espíritu le dijo que no podía ser cualquiera. No. No,
digas más eso. No es cualquiera, fue a ti, porque tú vienes por
esa vena profética. ¡Hello!
Digo, si
la promesa fue hecha. Mire, Dios siempre interviene. Porque
quien hace los planes aquí, no es el hombre. Quien hace los
planes es Dios. Dios es el que dice, bueno yo quiero esta
familia, yo quiero aquella familia, hoy… Eso no es un accidente,
no es una casualidad. Eso es que Dios te llevó fríamente
calculado.
Y el
hecho de que escogió a la virgen María, para venir en su primera
manifestación, eso era profético estaba en el decreto. Entonces,
tenía que ser así. Y escogió a Abraham, así predestinadamente.
Pues
en el caso de Jesucristo hombre, de la misma manera.
¿Cuántos
están entendiendo? ¿Me hago entender, Iglesia? El velo que Dios
usó para manifestarse en su segunda venida, viene por la vena
profética de Abraham.
Dice:
“La promesa que
se le hizo a Abraham y a su simiente. No a las simientes como
hablando de muchos, sino como hablando de uno, la cual es…”,
pero está hablando claro “…es Cristo…”
Ahora, por eso el
Apóstol me decía: -Carlos, cuando veían a Jesús le decían:
“Hijo de David”, le hablaban de la vena, la que venía, “hijo de
David, ten misericordia de mí”; porque ellos sabían que Él
venía, los que creían, naturalmente. Porque hay unos que no
creen: -No, si ese es el hijo del carpintero. ¿Quién es ese
Señor ? Ese es un muchacho que, es más, ese es un engañador.
Como decía el perro
este en el reportaje: “Ese es un falso, un diablo, un
Anticristo”, porque no está alumbrado. Pero los que en verdad
creen, decían: “Hijo de David”. Porque él sabía, ellos sabían
que el Mesías que venía, tenía que venir por la línea de David,
y tenía que ser hijo de Abraham.
Entonces, tú recuerdas
el caso cuando Jesús nació, que Simeón, recuerdan a Simeón, que
lo cogió en sus brazos y le dijo ahí mismo: “Ah, ya me puedo
morir tranquilo, mis ojos vieron la salvación del Señor.”
Ya está, fíjate, ¡un bebé! No había ni abierto la boca, no había
predicado, no había hecho un milagro y ya dijo este es el de la
vena profética. Este es simiente. Este es de la simiente de
Abraham, este es la simiente que viene. ¡Qué tremendo! Ahí mismo
dijo, me puedo morir ahora, estoy
tranquilo. Ya lo vi, mis ojos lo vieron.
Mire el
que es creyente, no hay que empujarlo mucho, ni mucha prueba, al
escucharlo, con verlo. Je, je, je. Por eso es que somos
diferentes a los demás. Por eso es que no juzgamos como los
demás juzgan. Usted y yo somos gente diferente, somos una raza
diferente. Como decía el Apóstol, con sangre diferente. Je, je,
je. Somos diferentes. Y no somos como los demás, no somos
carne. No, somos espíritu, somos creyentes, somos hijos de la
promesa, somos hijos de Abraham.
Entonces, me decía el Apóstol: -Carlos esto es un regalito para
la amada, Gálata capítulo 3, verso 29. Un regalito para
su esposa. Dice
“Y si vosotros sois de Cristo,…”
¿Cuántos son de
Cristo?
“Ciertamente…”
Je, je, je. !Oye! ¡Eso
está tremendo! ¿Cuántos son de Cristo? Pues,
“…ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la
promesa.”
¡Hello!
Mire, usted no se ha puesto a pensar, ¿por qué tú crees y los
hermanos de la misma casa, no? ¡Hello! Esto no es por carne,
no, que yo tengo 3 hermanos más y ellos se suponen que
entiendan. No. No es por carne, por descendencia de carne. Esto
es por la vena profética. Si soy de Cristo, soy linaje de
Abraham.
Mire,
los que son linaje de Abraham, son gente especial, son gente
distinta, anormal. Son gente que le han pasado cosas, y como
quiera el ángel los protege. ¡Ay Padre! ¡Tú sabes las cosas que
tú has pasado en esta vida! Que otro con su pie tropieza y
muere; y a ti te ha pasado la misma muerte por el lado y te ha
librado el ángel del Señor. Porque hay propósito de Papá en tu
vida. Tú eres linaje de Abraham. ¡ABBA PADRE!. (Aplausos)
Diga: Yo
soy linaje de Abraham. ¡Hello!
¡No te
menosprecies! No te menosprecies. ¡Ah! Yo soy un accidente. A
mí, como que Dios se olvida de mí. ¡Que se olvida de ti,
muchacho! ¡Tú eres linaje de Abraham! Esa gente, los que son
del linaje de Abraham,
“caerá siete veces y
aún el Señor sostiene su mano”.
Ji,ji,ji. Los del linaje de Abraham, a eso todo lo que les
sucede, les obra para bien. Porque son del linaje de Abraham.
Tú no
has visto gente que dice: Ese muchacho se porta tan mal y
siempre, oye, qué suerte tiene ese muchacho. Ja, ja, ja. Y mira
qué es malo, y siempre de la policía se escapa y no está muerto
y ¡ups! ¡Linaje de Abraham! Eso no es casualidad. Tú no eres, no
somos un accidente en este mundo.
Por eso,
aunque tu papá y tu mamá, trataron de impedir que tú fueras
formado en la verdad, o que tú nacieras, o te educaras y fueron
un impedimento para ti, el medio ambiente, la sociedad, la
religión, la pobreza, eso no impidió el que tú llegaras a este
conocimiento. Porque esto estaba predestinado, Iglesia. Tú eres
linaje de Abraham. La promesa fue hecha para ti.
Dice,
Pablo: Si sois de Cristo, sois linaje de Abraham y heredero. Y
si tú eres de Cristo y eres linaje de Abraham, tú eres heredero
según la promesa. Hay herencia para ti preparada de antemano, y
nada podrá permitir que eso se detenga. Nada. (Aplausos)
No hay
circunstancias en tu vida, que puedan impedir que el propósito
de Dios para ti preparado desde antes de la fundación del mundo
se manifieste en su decreto. Porque tú eres linaje de Abraham.
Los que son de fe son Bendecidos (con toda bendición –responde
la amada--). Casi nada.
Por eso
es que, mire, los que somos linaje de Abraham, podemos, podremos
tener debilidades, muchas debilidades, y es verdad que metemos
la pata a cada rato, pero somos creyentes. La palabra dice,
cuando nos habla la palabra, yo creo eso. Aunque la palabra nos
esté picando a nosotros mismos, por el mismo medio la creemos.
No somos incrédulos. Somos creyentes. Porque somos linaje de
Abraham.
La
promesa fue hecha en nosotros. Y Dios va a cumplir su propósito
contigo. Con todas tus debilidades, con todas tus
imperfecciones, con toda tu autoestima baja. Dios va hacer en
ti, lo que Él dijo que iba hacer, porque tú eres precioso ante
sus ojos. Tú tienes valor ante los ojos del Señor y Él derramó
sangre por tu vida. Él entregó su cuerpo por ti. Porque él va
hacer en tu vida, lo que Él se propuso hacer.
Dios no
tiene problemas con debilidades, ni con situaciones, que me pasó
esto, que no tengo el pasaporte, que yo no tengo trabajo, que no
tengo papeles, eso no impide para nada; porque eso es carne.
Dios trata con espíritu y ese espíritu que Él trajo a vivir en
ese cuerpo, lo viene guardando y cuidándolo. Como dijo Job que
aunque pasó, por lo que pasó, tu Espíritu, tú has guardado mi
espíritu; tú cuidado guardó mi espíritu.
No
importa las circunstancias que hayas pasado en tu vida, hay
ángeles asignados para ese espíritu que enviaron al cuerpo de
esa madre, o el vientre de esa madre, para guardarlo y llevarlo
a las obras preparadas de antemano. ¡Qué lindo!
Diga:
Soy linaje de Abraham.
Entonces, los que no son linaje de Abraham, entonces no son
herederos. Mira por eso Pablo decía:
Uno nació de la
esclava y otro de la …,
y no van, los dos no heredan. Porque uno es linaje,
descendencia, sangre real. Pero el otro es sangre gris. Ese no
va y puede llevar tu mismo apellido.
Bueno,
mira, mira, mira del vientre de Eva salieron dos simientes: Caín
y Abel. Y del vientre de, cómo se llama, de Rebeca salió Esaú y
salió Jacob, porque esto no es por carne, esto por la vena
profética.
Vamos a
Hebreos, capítulo 2 verso 16, para verlo más claro. Dice
“… Porque ciertamente,
escuche,
no socorrió a los ángeles,
o sea, Jesús no
socorrió a los ángeles,
sino que socorrió,
a quién,
a la descendencia de Abraham.”
Ahí está claro.
O sea, Él
no murió por todos. Él murió, Él socorrió, a la descendencia de
Abraham, a lo suyo. ¿Estamos entendiendo ahora un poco mas
claro?. Entiendes ahora, por qué Él se dio un viaje y se humilló
hasta lo sumo, a tomar forma de siervo.
¿Entiendes por qué?
¿Por qué Él pago un precio? ¿Porque recibió escarnio y fue
abofeteado y burlado y maltratado y por el gozo puesto delante
de Él, Él sufrió el oprobio?
Tú sabes cuál era el
gozo puesto delante de Él, por el cual dijo: No me importa, yo
voy a cumplir ese mandato. La descendencia de Abraham, la línea,
los elegidos.
Imagínate cuando Pedro
le dice: Maestro, no mueras. Tú estás loco, apártate de mí,
Satanás, que estos que vienen, son por los que yo doy mi vida
por ellos. Yo los conocí antes de la fundación del mundo. Y yo
tengo propósito con ellos. Nadie va a impedir que yo entregue mi
vida por mis ovejas. (Aplausos).
Por eso, usted tiene
que respetar los hijos de Dios. Y a veces vienen cerquita tuyo y
vienen con un cuerpo, diferente al tuyo, y con una debilidades
un poco más marcadas que las tuyas y tú no los puedes rechazar,
porque son linaje de Abraham. Y si tú los rechazas y los
marginas por un comportamiento, o por una vestimenta, o por cómo
come, o por como bebe, tú no estas, te estás metiendo contra
Cristo mismo. Porque esa persona es simiente.
Por eso es que Pablo
dice: Mire, el que viola la ley de Moisés, ah, lo meten preso.
Pero el que viola, el que pisotea la sangre de Cristo, mire, el
que viola la ley de Moisés, ¡ups! Que mató, va preso. Robó, lo
meten preso eso es todo. Pero el que pisotea la sangre de
Cristo, en la cual fue santificado e hiciere afrenta al
Espíritu de Gracia, mayor castigo hay para Él.
Por eso es que a este
sistema religioso le viene castigo, le viene consecuencias.
Porque le han hecho afrenta al Espíritu de Gracia, han llamado
inmundo lo que Él santificado.
-Sí Pastor, pero es
homosexual. Pero es santo, es un homosexual santo. –Sí, pero es
lesbiana. Es una lesbiana bendecida y hay que respetar el linaje
de Abraham. Venga en el cuerpo que venga, venga en el tamaño
que venga, hay que respetar el linaje de Abraham. Porque es la
descendencia de Dios. Y esto, la religión no lo soporta ellos no
saben atravesar tu carne y mirar tu espíritu. Ellos te juzgan
por tu carne. –Mira, esa mujer vino vestida como una ramera, ni
le pidas parte hoy, que se siente atrás. Ellos juzgan así. No
sabiendo que esa es una hija de Abraham.
Por eso es que Jesús
decía, mire, a veces Jesús hacía unas cosas tan raras, se
encontraba hablando con una mujer con siete maridos. Qué podían
decir de Jesús, estando con una mujer que tenía siete maridos.
¿Qué tú crees? O sea, usa la mente carne ahora, no tienes que
usar ni la de Cristo; usa la de carne. Usa la malicia tuya. Ja,
ja, ja. Qué dirían de Jesús si lo ven comiendo en ‘Red Lobster’
¡Ah! (ja,ja,ja) Con una mujer que tenía siete maridos. ¿Qué
tú crees? ¡Ah! Y que las cámaras de Univisión o Telemundo,
¡Ah! o de CBS lo toman.
-Mira, ese es el
llamado Jesucristo hombre, o Jesús de Nazaret en ese tiempo
comiendo con una mujer que tiene siete maridos. ¿Qué van a
decir? Se lo comen vivo. ¡Ah! Y si tú eres otro carnal, dicen:
¡Ay! Mira pa’llá qué cosa tremenda. Pero los que son hijos de
Abraham, no juzgan así. ¡hello!, los hijos no juzgamos por lo
que somos. Nosotros juzgamos conforme al evangelio.
¿Entiendes, lo
especial que tú eres? ¿Entiendes, lo especial que es una persona
que es alumbrada? ¿De dónde viene? Viene de una corte real. Je,
je. Es realeza, o sea tiene linaje, tiene una herencia, tiene
unas promesas que estaban preparadas, aún antes de nacer. Ya
estaba preparado para él. Por eso el que entiende esto, trata a
sus hijos con respeto; usted cuando entiende esto, usted no
trata a su hijo: -¡Ah, so bruto, salte de aquí! No, porque él es
linaje de Abraham.
-Mire, bendecido, ¿tú
me puedes conseguir mis zapatos, por favor? ¿Mi amor, tú me
puedes dar un cafecito, por favor? Digo, si puedes, sino lo
busco yo. Sí, por qué cómo tú vas a tratar a tu esposa así como…
No, esa es una hija de Abraham. ¡Qué silencio! Ja, ja, ja. A
su nombre, Gloria. Ja, ja, ja.
No, no, no, cuando
usted, entiende esto, hasta los perros, usted los trata bien. El
perro de su casa: -¡Espera, so bruto! No, espérate, no me lo
toques, que ese es mi perrito. ¿Cuánto más aún, a un hijo de
Abraham? ¡Qué lindo! Je, je,je.
Ahora, mire Hebreos
capítulo 9, ahí mismo. Hebreos capítulo 9 verso 28.
“Así también Cristo,
escuche, así también Cristo fue
ofrecido una sola vez para llevar los pecados…”
¿De quiénes? ¿Quiénes son los muchos? Los ángeles,
¿quiénes?. Los ángeles que son descendencia de Abraham. No
todos, porque él no murió por los impíos.
Mire, hay unos por los
cuales Cristo no murió. Eso es otro error que nos ha enseñado
la religión, que Cristo murió por todo el mundo. Y Él espera con
sus brazos abiertos que usted venga y se decida por Él. No,
Cristo no murió por todos.
Dice, el verso 28:
“Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los
pecados de...” ¿De cuántos? No todos. ¿Y quiénes son
esos muchos? Todos los hijos de Abraham, la simiente, los del
linaje de Abraham. Si usted, el que no es de Él, Él no murió por
él.
Dice, Él vino a salvar
y a buscar lo que se le había perdido. Era de Él, siempre fue.
Tú siempre fuiste de Él. Adán te destituyó de la gloria y Él
vino y te reconcilió consigo mismo, Él hizo la paz contigo. No
es porque –no, yo decidí; no, yo estoy cansado de esta vida; yo
me decido por Cristo. Usted no se decide por Cristo. Nadie se
decide por Cristo. La carne no puede buscar a Dios. Todo se
opone, la carne no puede. Dios es quien inicia. ¿Y por qué Dios
inicia? Porqué tú eres linaje de Abraham. Tú eres conocido por
Él antes de la fundación del mundo.
Me decía el Apóstol:
-Carlos, cuando una persona se opone a este mensaje, hay que ver
de qué linaje es. Escuche bien, los que nos están viendo por el
internet. Si usted escucha esta palabra y usted se opone a esta
palabra, entonces usted no está dando muestras de que es del
linaje de Abraham.
¡Hello! ¿Por qué
quiénes son los herederos?
Dice:
“Los que son de Cristo, ciertamente
linaje de Abraham son, entonces, y por consiguiente,
son herederos, según la promesa…”
Entonces, si usted no
entiende esta herencia: de que el pecado fue quitado, de que el
diablo fue destruido, de que no hay condenación, de que no hay
infierno, de que estamos bendecidos, completos, salvos para
siempre; y usted no quiere entender eso. Entonces, usted tiene
que juzgarse ¿qué linaje soy yo?
Es más, yo puedo
entender que usted tenga problemas con el anillo del Apóstol,
con el carro del Apóstol y con el dinero que se le da; pero si
usted se va en contra de la palabra, entonces no. Porque los que
son linaje de Abraham, ellos esperan la promesa. No ve que la
promesa fue hecha a Abraham y a su descendencia. Y cuando ellos
la oyen, ellos dicen: -¡Eso era lo que estaba esperando!. Y si
usted rechaza esta promesa, este evangelio, entonces usted está
dando destellos de que aparentemente usted no es de la realeza.
¡Esto es serio!
Mire, este tema, abre
otro libro en este ministerio. Porque la segunda venida del
Señor, no podía ser en cualquiera, tenía que ser por la vena
profética de Abraham y tenía que ser gentil.
Y usted, que entendió
esta palabra, tampoco es cualquier persona. Usted es heredero,
usted es linaje de Abraham, usted es una persona muy especial a
quien Dios reservó para su gloria. Que no ha habido abuso, que
no ha habido vicio, no ha habido enfermedad, no ha habido
problemas en esta vida y no le han podido quitar lo que Dios
predestinó para su vida. (aplausos). Porque usted es linaje de
Abraham. (continúan los aplausos).
¿Podemos entender
ahora lo especial que somos? ¿Por qué Él ha tenido tanta
paciencia buscando a los suyos? Puedes entender ahora, ¿por qué
Él dice no les voy a tomar en cuentas sus pecados, los voy a
pasar por alto? ¿Puedes entender eso? Por qué Él dice, para mí
es como si no lo hubieran hecho. Ya yo eché sobre mis espaldas
sus pecados y quité ya la separación que había.
Para mí yo los bendije
con toda bendición, los amo para siempre, son míos para siempre,
nadie los arrebatará de mi lado, ni la vida, ni la muerte, ni
ángeles, ni potestades, ni principados, ni lo presente, ni lo
por venir, podrá separarlos a mí de mi amor, porque son míos,
los conocí antes de la fundación del mundo, los envié a la
tierra con un propósito al vientre de su madre, y me ideé un
plan trazado de antemano, para que mi vida se manifestara en la
vida de ellos y para que mi gloria se manifestara en su camino y
haré en ellos lo que yo quiera hacer, porque son míos y los he
traído por el vientre de mi madre y los soporto hasta las canas.
(Ovación).
¡Guauu! ¿Tú sabes lo
que es soportar hasta las canas? ¿Tú sabes lo que significa
soportar hasta las canas? Soportar hasta las canas, es soportar
más de lo que tú mismo te puedes soportar a ti mismo. Porque tú
a veces ni te soportas a ti mismo ¿Sí o no? Pues, Él soporta
más de lo que tú te soportas a ti, porque Él no te mira la
carne, Él dice, este es linaje mío, linaje de Abraham.
Iglesia, entiendes
ahora, ¿por qué esta palabra hay sacarla al mundo? ¿Por qué los
entendidos tienen que escuchar? ¿Por qué es que tenemos que
gastarnos a nosotros mismos por esta palabra? ¿Entiendes? ¿Por
qué el Apóstol, tiene que llegar a las naciones? ¿Por qué
sembramos? ¿Entiendes? ¿Por qué sembramos? ¿Por qué protegemos
este ministerio? ¿Por qué respetamos a un elegido? Y a nadie
conocemos, según la carne. ¿Entiendes por qué? Claro, si es
linaje de Abraham. Y por más débil que sea, por más que brinques
o que pataletees, es linaje de Abraham.
Como dijo Jesús cuando
se encontró con una mujer encorvada, una vieja encorvada así,
-esta es linaje de Abraham, parece que le vio la vena
profética. Je, je, je. -¡He! Levántate, y se enderezó esa
mujer. Yo no sé cuántos años tenía, pero se enderezó y empezó a
caminar derechita, porque era linaje de Abraham. Los que somos
descendientes de Abraham, hay sanidad para ti, hay herencia, hay
prosperidad para ti hay reservado para ti y tú familia. ¡Abba
Padre! (Aplausos)
Diga: Yo ando en
salud.
Iglesia, Él pagó
precio por tu salud. Tú eres linaje de Abraham. Él entregó su
cuerpo, por su herida fuimos nosotros sanados.
Él se hizo pobre,
siendo rico, para que sus hijos fueran enriquecidos. Tú eres un
rico. ¿Cómo te vas a llamar pobre, si tú eres del linaje de
Abraham? Y Abraham era riquísimo. ¡Qué gloria! ¡Muchacho! ¡Qué
gloria, iglesia! ¡guauu!
(Aplausos)
Y termino, la
conclusión, con un misterio. Romanos 11:25 al 29.
“Porque
no quiero, hermanos, que ignoréis,
no dice: Ministerio,
este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros
mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte,
hasta que haya entrado la plenitud de los...”
¡Oye! Lo que los
Israelitas llamaban perros. Porque ellos juzgaron la herencia
por carne. -No, yo soy hijo de Efraín. -Yo vengo de la tribu
de Manasés. Tú has visto esa gente, que se creen. –No, yo soy
hijo de Benjamín del linaje, hebreo de hebreos.
Cuando Pablo dice:
Mire, no por ser descendientes de Abraham según la carne, son
llamados hijos. ¡Hello, eso es otro tema! Je, je. ¡Hello! Eso es
otro puerto. Esto no es por carne.
Y mira cómo dice, por
eso es que venía por los gentiles. Ahora, cuando entre,
“la plenitud de los gentiles; y luego…”
Diga: Luego. ¿Por qué tú crees que está
empezando en Latinoamérica, y en Norte América? Porque es que
los gentiles primero. Y después…
“...todo
Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sión el
Libertador…”
¡Hello! Ya llegó.
“…el libertador,
el regidor,
que
apartará de Jacob la impiedad.
Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así
que en cuanto al evangelio, son enemigos,
los israelitas,
por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados
por causa de los padres…”
Porque aunque ellos no
han entendido, también hay muchos escogidos, que van a entender.
Pero primero tienen que vernos a nosotros reinando, para
provocarles celo a ellos.
Tú sabes que hasta
ahora, ninguna organización llamada religiosa, ha provocado el
celo por uno, ninguna. Porque los judíos tienen mire (el Obispo
de obispos hace seña con sus dedos de dinero), mire,
supuestamente ellos son los que tienen plata. Y ningún, ningún,
ninguna religión los ha provocado a celo.
Solo hay un pueblo que
los puede provocar a celo. El pueblo del libertador, el pueblo
del regidor de los gentiles. Ese sí va a provocalrles celo.
Porque ese pueblo se va a levantar cual nunca ha habido sobre la
faz de la tierra; que tendrá poder, tendrá riquezas. Imagínate,
con cuerpos glorificados. Cualquiera le da celo con un cuerpo
glorificado. Pues va haber tanta gloria, que este gobierno va
hacer tan poderoso, que va a provocar a celo al pueblo Israel.
Y los entendidos que
son humildes: Yo me someto. José Luis de Jesús Miranda, tú eres
mi Dios, tú eres Jesucristo hombre, pongo al lado, digo que es
por fe. Digo que no es por obra. Digo que lo que se me dio a mí
fue un pacto añadido.
Y sigue diciendo:
“Porque irrevocables son los dones y el
llamamiento de Dios…”
Los planes que Dios
tiene con tu vida, eso es irrevocable. Nadie puede quitar ese
llamamiento. Y si tu hijo, todavía no entiende, tú sabes que
tiene oído, pero todavía no, está como medio y no quiere
congregarse, pero tú sabes que él entiende. Tranquilo,
tranquilo. Los llamamientos y los dones son irrevocables. Lo
están velando a él, hay ángeles detrás de él, hay propósitos en
su vida. Si él todavía no está domado es porque él tiene que
estar sueltecito un tiempito. Y no le ve a pasar nada porque él
es del linaje de Abraham, (Abba Padre) Je, je, Ese lo están
guardando, hasta el pelo lo están guardando (Aplausos).
¡Oye! Y si se va a la
nube, también ahí lo agarra la voz del Juez justo. Dios mismo en
su tribunal, ahí mismo en la nube ahí dice: ¡Oye, lo que mi mamá
decía, tenía razón! ¡Lo que me decía el viejo, es verdad! Y van
a aprender los entendidos, sea ausente o presente le van hacer
agradable al Señor.
Así que termino con
esto, me decía el Apóstol: -Carlos, tenemos que entender el Plan
de Dios para su segunda venida; en ese plan Dios escogió habitar
en un vaso gentil y de ese vaso gentil venía la vena profética
de Abraham.
Después de que
resucitó, me decía el Apóstol, él habitó en luz inaccesible,
pero en su segunda venida, no podía habitar en cualquier vaso.
Ese velo tenía que venir por la vena profética de Abraham.
Iglesia, es un
privilegio, que Dios mismo en su segunda manifestación, nos haya
engendrado como sus hijos y hoy podemos entender que Dios está
en la reunión de los dioses.
Dale un aplauso fuerte
a Jesucristo hombre. Los músicos pasen. Vamos a estar puestos en
pie y vamos a glorificarle. Vamos a magnificarle, porque él está
en medio de su pueblo.
Diga: Yo soy linaje de
Abraham, dígale al que está al lado suyo: Somos linaje de
Abraham y hay herencia para mí.
Mira, por eso tú no
puedes salir por ahí con la cabeza cabizbaja. No mira,
¡hello!, porque no nos gloriamos en nosotros mismos. No nos
jactamos. Como decía Pablo: no se jacten en usted. No, nosotros
no nos jactamos en nosotros. Nosotros nos gloriamos en el Señor.
De que Él nos escogió, desde antes de la fundación del mundo,
para ser sus hijos llamados y Dios va a terminar lo que Él dijo
para ti.
Así que declaro que te
vas en el gozo del Señor, que te vas en su consuelo, reposado. Y
declaro que los ángeles son fieles cuidando esa simiente de Papá
que está en ti. Declárate sano, Declárate completo, bendecido. |