|
Ministración
de la SIEMBRA:
Vamos a SEMBRAR en
estos momentos, vamos a pasar a la segunda ministración, y para
eso, por favor, les pido que me acompañen a segunda carta a
Timoteo capítulo 2, verso 10 al 13.
Dice:
“Por tanto, todo lo soporto…”
Diga: Todo lo
SOPORTO.
-¿Usted SOPORTA?
(Dice):
“…todo lo SOPORTO por amor de los
escogidos, para que
ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con
gloria eterna”.
Eso IMPLICA,
soportamos hasta la prensa mal enfocada…
(Eso en
relación a la cobertura periodística cuando el Apóstol José Luis
va a los países).
Soportamos TODO.
Soportamos CALUMNIAS, soportamos difamación,
soportamos persecución de tu trabajo, en tu familia, con tus
vecinos…
Dice (verso 11):
“Palabra fiel es esta: Si somos MUERTOS
con él, también VIVIREMOS con él; si sufrimos, también
REINAREMOS…” ¿Con quién? (Dice: Con ÉL).
¿Por qué pone la
PALABRA “sufrimiento” al lado de REINAR con él? Cuando
dice “REINAR” con él, está hablando de REINAR con Dios.
Ahora, quiere decir que hay que tener cuerpo porque y si tú vas
a SUFRIR con él y REINAR con él, pues es porque él tiene un
cuerpo de sufrimiento, igual que tú y yo.
Quiere decir que los
mismos padecimientos que el HIJO del HOMBRE sufre, y la misma
BURLA, tú y yo lo sufrimos… ¿Tú eres perseguido por CREER que
Jesucristo hombre regresó…?
Pues Pablo dice: “Si
sufrimos con él”…
Ahora, ¿qué
significa REINAREMOS con él? ¿Tú sabes lo que significa
REINAR con él? Que de lo que él participa nosotros también
participamos. ¿Tú sabes lo que es REINAR con él? Su reinado, de
la HERENCIA que él tiene nos hace partícipes a nosotros por
haber SUFRIDO con él.
Si SUFRIMOS con
él, si sufrimos por acusa de entender que él ya llegó a la
tierra y regresó.
Si SUFRIMOS por eso, pues también vamos a REINAR con él. De su
prosperidad (de su abundancia, de su salud, de su cobertura
angelical).
Porque dice el
verso 12: “…si le negáremos,
él también nos negará. Si fuéramos infieles,
él permanece FIEL; él no puede negarse a sí mismo”.
Si tú crees en esa
MANIFESTACIÓN tú vas a REINAR con él… Ahora, si
tú le NIEGAS, entonces él te NEGARÁ a ti; no es que te pierdes
pero él te NIEGA sus servicios. Porque ese servicio
angelical es sólo para los CREYENTES, los que creen. Ahora,
los que creen PADECEMOS.
Los que
creemos SUFRIMOS, sufrimos malos entendidos. Sufrimos
desprecios.
Iglesia, estamos en
los tiempos del Hijo del Hombre. Estamos en los tiempos de
Jesucristo hombre. Ya, mire, ya el Ministerio
Internacional Creciendo en Gracia ya NO se conoce como un
ministerio que predica “SALVOS SIEMPRE SALVOS”. Eso como
que quedó ya (obsoleto). (Ahora que digan):
-Predica
“predestinación”. Que era horroroso aquello predicarlo (hace
años), ya eso ni se habla de nosotros de eso.
Ahora lo que dicen es:
-No, ese es el ministerio que dice que Jesucristo ya
volvió…
Pues si tú
SUFRES ese agravio, si tú sufres por esa persecución, tú vas a
REINAR
también juntamente con él, vas a andar en prosperidad y en
abundancia.
-¿Cuántos lo reciben?
-(Abba Padre). -(Aplausos).
Vamos a estar en pie,
iglesia. Es un privilegio. ¿O tú crees que él va a sufrir
padecimientos y burla y tú no? (como decir): -No, yo me quedo
calladito, que lo critiquen a él, y yo… Como decía Pedro: -Yo
no le conozco…
(Aunque alguien te
diga): -No, pues si tú hablas con él, tú estabas con ellos en
la convención pasada…
(Dirás): -No, no,
es más yo nunca lo he visto…
No nosotros no
somos de ese tipo, nosotros somos de los de SUFRIMOS con él,
nosotros padecemos con él.
Nosotros crecemos con él. Nosotros somos COLABORADORES
juntamente con Jesucristo hombre.
¿Tú recibes la
PALABRA? -(Abba Padre). -Pues si tú la recibes, tú vas a
reinar con él. Mira, conforme a como Jesucristo hombre vaya
creciendo, porque él va creciendo… ¡Óyeme iglesia…! Dice
que Jesús crecía en gracia y en sabiduría, y Pablo dice que
Cristo aprendió obediencia; quiere decir que el Hijo del
Hombre también va creciendo.
Ahora, lo que yo
quiero es CRECER al lado de él, yo quiero ir allí mismo, cuando
él se mueve, yo me muevo. Y cuando él (hace algo), yo
también…hasta la ESTATURA de un varón perfecto.
Pues yo quiero esa
HERENCIA…
(Aplausos).
-¿Cuántos lo reciben?
-(Abba Padre). Tú eres parte de ese PUEBLO, porque tú has
entendido, iglesia. Mira, lo único diferente entre tú y tu
vecino es que tú lo entiendes y el vecino está CIEGO,
eso es todo…NO es ni el carro, ni los muebles, nada de eso, ni
las ropas que usas, es aquí (es la MENTE). Que tú has entendido
y él está CIEGO. Ahora, como tú has entendido, tú vas a REINAR
en vida. Pero eso trae persecución, pues NO importa, todo
lo soportamos por AMOR de los escogidos.
Diga: ME SIENTO
ORGULLOSO DE SER PARTE DEL GOBIERNO DE DIOS, RECIBO QUE A TRAVÉS
DE MI SIEMBRA LA PALABRA CORRE, EL HIJO DEL HOMBRE CORRE Y
LAS NACIONES TIEMBLEN ANTE SU PRESENCIA.
Abba Padre, pase al
frente y siembre con gozo a Papá.
Siembra
Reciba mucho más
abundantemente.
Los PADRES
pueden pasar a llevar sus HIJOS a las clases,
como hemos instruido y así guardar el buen orden y pueden ellos
también ser instruidos como nosotros.
Se les da la
bienvenida a los asistentes que nos acompañan por primera vez.
Ministración
de la PALABRA:
Bueno, ¿estamos listos
para el CONSEJO?
Antes que nada,
reciban un abrazo y un saludo del Papá de tu espíritu. El que te
parió en tu espíritu. El que te engendró (Apóstol José
Luis De Jesús)… (Aplausos).
Así que, y qué lindo
saber que traigo algo que NO es mío, sino es de Él, de Dios
mismo para su AMADA. Y recibo que entramos a una nueva gloria
hoy, a nivel mundial.
Porque estamos
viviendo tiempos proféticos.
Todo lo que los
profetas anunciaban, que usted decía: -Bueno, y qué rayos
dice ese profeta. Lo estamos viviendo. Sí, por eso es que
hay que abrir los ojos. Y estamos entrando, oiga esto, estamos
entrando en una ETAPA donde las profecías las vamos a
ENTENDER, pero había que entender primero el evangelio, para
luego INTERPRETAR la profecía.
Tú no puedes primero
interpretar la profecía sin entender el evangelio. Primero es
el evangelio, luego entonces vamos a las ESCRITURAS. Porque
las escrituras profetizaron del evangelio y profetizaron de lo
que estamos viviendo nosotros en estos TIEMPOS.
Así que el tema de hoy
lleva por título:
“La Raíz de Isaí”.
Ponga mucho cuidado de
lo que vamos a hablar. Romanos capítulo 15 y el verso 9.
Dice:
“… y
para que
los
gentiles
glorifiquen a Dios
por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te
confesaré entre los gentiles, y cantaré a tu nombre. Y otra vez
dice: Alegraos,
¿judíos?,
gentiles,
con su pueblo.
Y otra vez: Alabad al Señor…”
-¿Quiénes? -(GENTILES).
-¿Los
gentiles iban a alabar a quién? -(Al SEÑOR).
“…y
magnificadle todos los pueblos…”
Aquí, escuche bien,
aquí está:
“Y otra vez dice Isaías:…”
todo esto que venimos
hablando, lo dice Isaías, entonces dice:
“Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz
de Isaí, y el que se levantará a regir los gentiles;
los
gentiles esperarán en él”.
Ahora escuche bien, la
profecía decía que venía la RAÍZ de Isaí, y la profecía también
dice, y Pablo repite, que esa raíz de Isaí, es el que se
levantaría a REGIR a los GENTILES.
Vamos a leerlo otra
vez, 2:12 dice: “…Y otra vez
dice Isaías: Estará, futuro,
estará la raíz de Isaí, y el que se levantará, es la
misma persona, y el que se levantará
a regir los gentiles;…”
Por eso es que
nosotros decimos que el que venía se llamaría el regidor de los
gentiles. Porque dice:
“…el que se levantará a regir los
gentiles.
Ahora escuche bien, el
sistema religioso está esperando ese regidor del pueblo judío. Y
el regidor, la segunda, que es lo mismo que la segunda venida de
Cristo. O sea, el regidor a los gentiles que Pablo profetizó que
venía; es sinónimo a la segunda venida del Señor. Porque no va
haber un regidor y después la segunda venida del Señor. Es lo
mismo.
Ese regidor a los
gentiles o la segunda venida del Señor, el sistema religioso lo
espera que se iba a levantar entre el pueblo judío. Pero ahí
dice que venía a regir a los gentiles, ahí dice los gentiles
cantarán a su nombre. Los gentiles lo llamarían el Señor de los
gentiles.
“…Alabadle todos los gentiles…”
Quiere decir que una
de las características de la segunda venida del Señor, de ese
Regidor, es que se iba a levantar a regir los gentiles. No en el
pueblo judío. Por eso es que el sistema religioso, no puede
encontrar a Jesucristo dentro del pueblo gentil. Porque ellos
están buscando en el llamado reloj de Dios, allá en Jerusalén.
Pero si allí claramente dice que los gentiles esperarán en Él.
Hasta ahora ¿me hago
entender? Está clarito.
Ahora, ese regidor a
los gentiles, dice que es lo mismo que la raíz de Isaí. Y el
profeta habla de la raíz de Isaí. Quiere decir que la raíz de
Isaí, el regidor de los gentiles, el Señor, el Hijo de hombre,
Jesucristo hombre, el Edificador, la Segunda venida es
sinónimo, es lo mismo.
Pero esa clave, ese
código de raíz de Isaí hay que entonces entender e ir al antiguo
pacto para entender de dónde venía el regidor de los gentiles.
Vamos a ver, veamos de
dónde sale esa raíz. Vamos al 1er. Libro de Samuel
capítulo 16 verso 1. Ahí está:
“Dijo el Señor a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl,
habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel?”
Habiéndolo ¿qué?. Se
estaba llorando por un rey que ya Dios había desechado. El
pueblo seguía llorando por Saúl, y ya Dios lo había desechado.
Quiere decir que hubo un cambio de reinado ahí. Todo eso era
predestinado. Un cambio de reinado.
Ahora vamos a ver ese
cambio, Capítulo 16 verso 10.
Mira el verso 10:
“E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de...”
¿De quién? Porque como ya se desechó a Saúl,
entonces Samuel se puso a buscar el rey y Dios lo puso a buscar
y cuando Isaí lo supo. Diga: Isaí. Isaí que tenía 7 hijos,
cuando supo lo que Samuel venía a buscar, el ungido, el elegido
que Dios había separado para su reino. Imagínate, Isaí sacó sus
siete hijos porque los tenía bien entrenaditos para la guerra,
muchachos poderosos, fuertes, con corpulencia, ya preparados,
guerreros.
Entonces cuando Samuel
pasó, el sacó esos siete y dice, vamos a leer el verso otra vez,
en el verso 10:
“E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero
Samuel dijo a Isaí: el Señor no ha elegido a éstos. Entonces
dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió:
Queda aún el menor,
pero ese, esee, lo que
hace es que apacienta las ovejas, ese es flaquito, ese no
tiene…, no es alto como los demás, no tiene preparación de
guerrero,
ese apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él,
porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.”
Quiere decir, escuche bien, Isaí cuando le
dijeron Samuel busca el nuevo rey de Israel, y me imaginó que
Samuel le dijo:- Mira voy a pasar por tu casa, porque me dicen
que tú tienes hijos ahí. Y le dijo: Vamos a ver si Papá señala a
uno de esos. Si el Señor lo señala. Y el preparó a siete, de
esos guerreros, expertos en arco, y que sabían ya como ser…,
bueno 7 buenos prospectos que sabían como ser rey de Israel.
Y cuando vió los 7 de
esos musculatura. Le dijo: ¡Oye!, ¿pero esos son los únicos
hijos que tú tienes? Imagínate, él ni pensó en David, porque
David era un pastor de ovejas, sabrá Dios lo débil y lo
debilucho, y lo flaquito que era David. No sabía, o sea, no
tenía estatura a lo mejor, no tenía porte, apariencia de
presidente, o de rey. Es que Dios siempre hace las cosas al
revés, ¿verdad? Tú no te has fijado? Que Él no mira lo que el
hombre ve.
Y él le dice: Bueno yo tengo otro hijo por ahí,
pero ese ni perdamos el tiempo en traerlo, ese es pastor de
ovejas, ese apacienta ovejas, no sabe ni coger un, un... Y
parece que Samuel le dijo: Pues no voy a comer hasta que ese no
venga.
Y mira lo que dice el
verso 12: “Envió, pues, por
él, y le hizo entrar; y era rubio, mira para allá,
hermoso de ojos, o sea, ese nunca había conocido sol,
y de buen parecer.
Entonces el Señor dijo: Levántate y
úngelo, porque éste es.”
Mira qué bárbaro, qué
tremendo, como rey de Israel. Entonces ahí es porque todo esto
es profético. O sea Isaí, no podía ver en David, que ahí estaba
la vena profética de la descendencia que venía a regir y a
gobernar al pueblo, porque Isaí, miraba la apariencia, cuando
Dios no busca la apariencia. El hombre mira la apariencia, pero
Dios no trata con eso.
Entonces, cuando miran
a David, que no tiene apariencia, flaquito, de buen parecer, que
no se sabía… imagínate, se dicen tantas cosas de David. Hasta le
gustaban los hombres, hablaba la Biblia de él, tan bonito, tan
lindo es él. ¡Ese no puede ser!. Puede ser. Ese es el que yo
quiero. Y entonces, ungen a David.
Ahora, eso está
profetizado. Oye, eso está predestinado. Por eso es que hay
ciertos momentos, que cuando le hablan a Jesús, le dicen:
“Jesús, ten misericordia de mí, hijo de David…” Porque por esa
línea es que tenía que venir el regidor de los gentiles.
¡Hello! O sea, todo lo que los profetas hablaban, tenía un
orden y los ángeles y todo el decreto de Dios respeta ese orden.
Tú no eres, tú no
llegaste al vientre de tu madre por casualidad. O sea, tu vida
está delineada por el Señor. Tú no eres un accidente en este
mundo, todo lo que pasa en tú vida es porque estaban escritas en
el libro y Él sabía que tú las ibas a pasar y por eso trajo
ángeles a tu vida, para que te guiaran para aquello que estaba
preparado para ti. Por eso es que nosotros no tenemos que
quejarnos. (aplausos)
Por eso es que
nosotros no podemos negar al Señor, en nada. En nada de lo que
nos sucede podemos negarle.
Ahora, vamos a ver esa
vena profética, vamos a ver de dónde sale eso de “hijo de
David”.
Mire Mateo capítulo
9 verso 27.
“Pasando
Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo:
¡Ten misericordia de nosotros, hijo de,
qué,
Hijo de
David!”
Porque David era hijo
de Isaí, y no era, no eran los siete, era a través de David. Un
hombre con debilidades. Bueno, sabemos la historia de él, que
con premeditación maquinó por conseguir a esa mujer. Y maquinó,
imagínate, todo.
Nuestro Apóstol nos
contó hace unos días la historia un poquito más, el relato.
Cómo él buscó poner al hombre, al esposo de esa mujer, al frente
de la batalla, y lo lincharon. Y todo era para él quedarse con
la mujer.
Entonces, es un hombre
débil en carne. Sin embargo, no hay ni uno que pueda ser como
el corazón de David. ¡Qué tremendo! Porque es que Dios siempre
mete una medida de espíritu tremendo, en un vaso débil. Dios
siempre hace ese balance. Cuando usted encuentra alguien bien
débil, ponle el sello que es una medida grande. ¡No, no juzgue
por la apariencia!.
O sea, si tu hijo, si
tú tienes un hijo problemático. Ponte que tú tienes 3 hijos, y
uno de ellos es que te da candela; pues eso es en carne. Si lo
miras por dentro ese es que tiene, porque es que Dios siempre
los viste así. No ves, que Él viste a los que más ama, con más
decoro. ¿Y qué es vestirlo con más decoro? Darle un cuerpo bien
débil. Esas son las (el Obispo de obispos se toca los hombros)
esos son los galones, las medallas; que Papá te viste, con
cuerpos débiles. ¡Es un honor!. Tener un cuerpo débil, no
quieras tú tener un cuerpo no débil. Porque entonces, no
necesitas de Él.
Qué cosas, ¿no? A
veces uno por la contaminación religiosa, hemos sido enseñados a
juzgar las personas por su apariencia, por cómo se visten, por
cómo se conducen, por su pasado, por su historial de crédito,
por cuántos matrimonios ha tenido. No, esta persona es
excelente, intachable en la comunidad. Pero cuando tú le hablas
de la palabra: -¡No! Qué José Luis. No se puede tragar, ni
predestinación, ni una cosita así.
Pero búscate uno de
esos criminales mafiosos, que le han cortado la cabeza a dos o
tres, cuando le hablas de la palabra: ¡Lo recibo! ¿Viste?
Rápido el ángel, le sale la medida que tiene por dentro.
(aplausos)
Por eso es que no se
puede juzgar por fuera. No ves que el que ha sufrido mucho,
necesita más. El que no ha sufrido, dice: Yo no se por qué
aquella le derrama un perfume de nardo a los pies de ése. ¡Está
loco! Porque no ha sufrido. Pero ella se los derramó porque
ella fue consolada por el Maestro. Y ella sabrá. ¿Cuántos
maridos tuvo esa mujer? No dice. ¿Cuántos dice ahí? Bueno, dice
era una prostituta. Dice los siete demonios, Dice la historia.
¿Sabrá Dios lo que ha
pasado? No se sabe. La violaron, la maltrataron, la obligaron. Y
cuando encontró al Maestro, dijo: ¡Muchacho! ¡Mi vida se la
entrego a él! Por eso es que no juzgue. Dios va a buscar la
manera, de usar lo vil, lo menospreciado, lo que la sociedad
margina. Papá dice: Ese es mío.
Y con qué tú crees que
Dios está haciendo la reforma en este mundo. ¡Ah!, ¿con gente de
reputación? ¡No! We don’t need that people. (Nosotros no
necesitamos esas personas) Ja, ja, ja. Esos son peligrosos.
Los que tienen reputación son peligrosos. Primero hay que
matarlos, primero, antes de que sean instrumentos útiles. No
ve, que una persona con reputación, le pasa por encima a otro,
con tal de mantener su imagen y busca lo suyo, su propio vientre
para mantener el status que edificó por 20 años en la comunidad.
Por eso es que en este
reino, digo la Reforma que Papá está haciendo –pa’consolarte un
poquito—La Reforma que Papá está haciendo con el mundo, Él lo va
a hacer con gente coja, perni-quebrada, los que la familia
llama: la oveja negra de la familia. -Todos, todos, todos
prosperaron, menos tú. Todos se casaron bien casaditos, menos
tú. Todos han sido hombres de bien menos tú. Y has recibido la
burla y la crítica de todos. Pues esos más débiles son los que
Dios más usa para manifestar su poder, en este tiempo en el
mundo. ¡ABBA PADRE! (aplausos).
Por eso es que, de
nosotros se dice que en nuestro Ministerio son gente muy débil.
Y lo recibimos. Nosotros, no, no, no negamos eso. ¡Muchacho! No
ves que ahí es que está la gloria. Ojalá que vengan pero de los
buenos. De los bien débiles, porque todavía hay gente por ahí
que son bien… Que no han venido porque no estamos listos para
aguantarlos. ¡Hello! Pero están en fila, están esperando que tú
madures. Que maduremos están esperando. Y son gente mira, desde
que tú le hablas. Con un silbato, Jah! Ya entendió. ¡Muchacho!
Esto es lo mío.
¡Qué lindo! ¿Verdad?
Qué lindo, como Papá ama a sus hijos, los recoge de todos los
confines de la tierra.
Pues este David,
imagínate, debilucho, no tenía apariencia de guerrero, su
estatura bajita, pero el ángel, el profeta dijo: Ese es el que
el Señor quiere.
Entonces, a Jesús lo llaman, “Hijo de David”.
Ahora, nota esto que
sucedió antes de Jesús ascender, mira lo que dice Hechos
capítulo 1 verso 6. “Entonces los
que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor,
¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?”
El reino, el reino de
David, el de Israel, el que estaba profetizado que iba hacer
restaurado. Y entonces, ahí es que les dice: -Mire a ustedes, no
les toca ver los tiempos y las sazones. Tranquilos, ustedes lo
que van a recibir es poder, cuando venga el espíritu de verdad,
está hablando de Pablo. Cuando venga Pablo es que ustedes van a
recibir poder.
Pero, en otras
palabras, cuando Jesús les dice: -Mire no está para nosotros
entenderlo. Es como decir la restauración del reino de Israel y
de David no es para el tiempo de ustedes; eso no es ahora, eso
es cuando venga la raíz de Isaí. Eso es cuando venga el regidor
de los gentiles.
Entonces, vamos a ver
algunas características de esa raíz de Isaí, cómo identificar.
Ya sabemos que Pablo habló del Regidor de los Gentiles y dijo
que también iba a ser llamado la raíz de Isaí. Entonces, ya
vimos de dónde sale la raíz de Isaí, Isaí es el papá de David,
la raíz de Isaí, el hijo de Isaí.
Entonces se encontró
que no era Saúl, era David. Y David no tenía un aspecto como de
ser un buen rey a nivel humano, pero él era el escogido para
restaurar y levantar el pueblo.
Ahora, vamos a ver
algunas características, para identificar dónde está esa raíz.
Porque a mí me gustaría saber, donde está, que la gente
entienda, dónde, en quién está esa raíz de Isaí; para poder
entender que sobre él está apuntada la profecía del regidor de
los gentiles.
Isaías capítulo 11
verso 1. Y oiga esto, David nunca terminó su reino. Es más él
quiso edificar el templo y no pudo. Toda la promesa. Dios
comienza siempre y a lo mejor termina la profecía, la visión con
otra persona, no con la que empezó. Por eso es que David no pudo
terminar, pero su hijo sí. Y así a través de la descendencia
siguió esa promesa, que Dios hizo a su pueblo de que restauraría
el reino de David. Que restauraría el reino de Israel. Que
gobernaría, que regiría a las naciones.
Mira como dice:
Isaías 11:1. “Saldrá…”
Esto es profético, esto es una profecía.
“Saldrá una vara del tronco de,
de dónde, ¡Hello! Ese
es, ese es, ¡eh!, la raíz,
del tronco
de Isaí, y un vástigo retoñará de sus raíces….”
Ahora, mira las
características.
“Y reposará sobre él,
sobre el vástago de la
raíz
de Isaí,
reposará sobre él, el Espíritu del Señor; espíritu de
sabiduría…”
Esa
sabiduría que estaba escondida, esa predestinada que ninguno de
los príncipes de este siglo conoció.
“Espíritu de sabiduría y de inteligencia,…”
Ese espíritu de
revelación, que te agudiza los sentidos para tú entenderlo.
“Espíritu de consejo…”
¡Oye! Como esa
palabra, cuando Él nos habla es consejo sabio y nos consuela.
“Y
espíritu de poder,…”
Como dijo Pablo: de
poder, de amor y de dominio propio.
“Espíritu de conocimiento...”
Cómo nos ha
enseñado ese espíritu, como nos ha dado conocimiento del bien y
del mal.
“Y de
temor del Señor.”
Mire ese espíritu del Señor que habla a través de nuestro
Apóstol, nos hace temer su cobertura. Nosotros respetamos su
cobertura. La gente piensa que nosotros somos personas bien
irrespetuosas. No. Nosotros respetamos la cobertura. Lo que no
respetamos son las doctrinas de hombres. Eso sí, pero
respetamos, le tenemos un temor reverente del Señor en ti. De tu
ángel. De tu cobertura, de tu posición. A nadie conocemos según
la carne.
Ahora mira, ese verso
habla del Espíritu. Ahora, son siete espíritus. Esos son los
siete ojos. Mira vamos a contarlos.
Mira el verso 2, el
verso 2: Reposará el espíritu del Señor: uno. Espíritu de
Sabiduría: dos. Espíritu de Inteligencia: tres. Espíritu de
consejo: cuatro. Espíritu de poder: cinco. Espíritu de
conocimiento: seis. Espíritu de temor del Señor: son siete.
Siete ojos. Los siete espíritus del Señor que están sobre esa
raíz de Isaí. Sobre ese vástago que retoñará de sus raíces.
Ahora mira el verso
3. Estamos leyendo el contexto y todo.
“Y le hará entender diligente en el temor del Señor. No juzgará
según la vista de sus ojos,…” Mire, ese que venía de
la raíz de Isaí, no iba a juzgar, iba a entender lo diligente.
“No
juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan
sus oídos;…”
No va a juzgar por lo
que dicen por ahí. Cuántas veces al Apóstol le han dicho sobre
una persona. ¡Pero yo no lo juzgo así!. Porque el espíritu del
Señor está sobre él. Él tiene el espíritu de sabiduría de
conocimiento, de inteligencia. Imagínate, que no puede violar
nada de eso.
“Sino
que juzgará con justicia a los pobres,
eso es lo
que busca la política,
y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la
tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios
matará al impío…”
¡Hellooo!
Eso está claro, o no
está claro. Con el espíritu de su… Míralo ahí otra vez, verso
4. “Sino que juzgará con justicia
a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra;
y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de
sus labios matará al impío.
Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de
su cintura….”
Mira,
“Matará con el espíritu,
de qué,
su boca.
Entonces qué dijo
Pablo que iba hacer el Señor en su segunda venida. Vamos a verlo
en 2ª. Carta a Tesalonicenses capítulo 2 verso 8.
Porque el profeta lo
dijo, que cuando venga el vástago, el que retoñará, el vástago
de Isaí, pues él va a matar con sus labios al impío.
Dice:
“Y entonces se manifestará aquel inicuo,
aquel impío, a quien el
Señor…”
¿Quién lo va a matar?
(El Señor, contesta la amada). Entonces la raíz de Isaí, era
¿quién?
“….el
Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el
resplandor de su venida;…”
(aplausos).
Y me decía el Apóstol:
-Carlos, ese espíritu del Señor que venía, cuando dice que
mataría al impío, es que también venía a enseñar que hay dos
simientes. Iba a denunciar y a señalar la simiente de perdición,
la iba a matar. Porque iba a decir que cuando el impío muere no
hay más memoria de él. Ese es el hijo de perdición.
Nadie hablaba de eso
antes. Nadie destapó lo que era el hijo de perdición, nadie. Es
más nadie habló del inicuo, de Pedro. Eso estaba escondido,
porque eso estaba guardado para el resplandor de su venida. Eso
estaba guardado para el Señor, para que con el espíritu de su
boca, que iba a venir en la raíz de Isaí. ¿Me hago entender?
Retoñaría de las raíces.
Iglesia, estamos por
entrar en una etapa en el Ministerio donde las profecías se van
a aclarar, los profetas, cosas que usted leyó y que no entendió,
el espíritu y todo eso. Ahora las vamos a entender. Porque
estaban vedados hasta estos tiempos. (aplausos).
Pero ya se va a
entender con el ojo de Jesucristo hombre, sabiendo que el Señor
ya llegó. En base a eso es que usted va a leer eso. Porque no
era para entenderlo antes, porque el Señor no había llegado.
Hay profecías del
antiguo pacto, que cuando lees el verso, por ejemplo cuando
dice: “Nacerá un niño…”
Está hablando de Jesús de Nazaret. Pero después dice: “Y
lo dilatado de su imperio.” Ya está hablando del Hijo del
hombre.
Quiere decir, que hay
profecías, que tienen: A, B y C. Primero hablan de Jesús de
Nazaret, luego hablan de la manifestación del Hijo de Dios
cuando resucitó, pero todavía falta que se cumpla la otra parte
de la profecía que es cuando viniera el deseado de las naciones.
O sea, usted no puede
limitar la profecía, a solo la primera parte de la venida del
Señor. Hay unas que son para eso, pero hay otras que son,
cuando dicen, “las naciones”, ahí ya no te está hablando de
Jesús de Nazaret, porque no habían naciones para ese tiempo, ya
está hablando de la función del Hijo del hombre, de Jesucristo
hombre. Pero que ese Jesucristo hombre que venía que era el
Señor mismo, venía de la raíz de Isaí.
Lo que te trato de
decir, es lo que Papá te trae esta noche, que el que venía, que
es de la raíz de Isaí, iba a ser levantado dentro del pueblo
gentil; no entre el pueblo judío.
Por eso es que todos
se turban, todos están buscando el Medio Oriente. No es allá.
Entonces, todo el mundo dice que Israel es el reloj de Dios, así
le llama el sistema, el reloj. Están buscando. Son las 12 allá,
doce menos cinco. Tiene que estar allá. Tiene que estar en algún
lugar. Tiene que estar en algún tabernáculo, en alguna sinagoga
tiene que estar metido leyendo. ¡NO! Les llegó como ladrón en la
noche.
Mira es como Jesús,
mire, ¿quién es Jesús? Ese, que está comiendo con los pecadores,
con las prostitutas; ese es el Maestro. -¡No, imposible!, ¡No
puede ser! Porque ellos se imaginan que Jesús de Nazaret tenía
que estar metido orando en el templo. No lo podían ver tomando
vino con las prostitutas y los pecadores. ¡Eso era imposible!
Que Jesús de Nazaret pudiera hacer eso. Je, je, je. Es que Dios
siempre se manifiesta así. Es más, a los mismos religiosos, les
dijo, miren, las prostitutas y los ladrones, olvídense, van
adelante que ustedes. Ustedes están atrás. Esta gente está más
adelantada que ustedes.
Con razón es que Jesús
estaba tanto tiempo ahí. Je, je, je. Y Él llegaba al santuario,
al tabernáculo, leía un pedacito, “Hoy se ha cumplido”. Y volvía
allá a la fiesta, con los, con los…. ¡Qué bárbaro, ese Jesús!.
Ja, ja, ja, ja. Eso era en la ley. Imagínate a Jesucristo hombre
ahora en Gracia. (aplausos).
¡No, ese no puede ser
el Señor! Si ese fuma, ese bebe, ese tiene un, un, una cadena
de oro. ¡Chico, usa la mente! Jesucristo vino ¡Uffffhum! Vino
disfrazado. Sí, porque si Él viene así en una alita, con una
aureola, ¡Hasta los impíos se le postran, ahí! -¡Tú eres el
Señor! Y él no podía hacer eso porque esto no es de todos. Así
cualquiera cree. ¡Hasta el impío cree así! ¡Cualquiera siembra,
cuando lo ve, así, levantándose de los pies! Y cambiando el agua
en vino, frente a tus ojos. ¡FuuuH! -Dale la chequera mi amor,
que ese es Jesucristo hombre. Así cualquiera.
Bienaventurados, los
que creen sin haberle visto. Sin buscar señal para oír su
palabra. ¡Abba Padre!. (Ovación, aplausos) Je, je, je.
Mire, si Jesús, si
Jesús en su segunda venida, llega a venir así como él, como lo
esperan, así volando por las nubes, todos estos católicos y
protestantes, todos se hubieran convertido. Entonces no hubiera
apostasía.
Pero cómo, imagínate,
usa la mente de Cristo, ¿cómo se cumplía que Él llegara como
ladrón, algunos entendieran y otros no? Porque si llega a ser
demasiado obvio, todos entenderían. Pues entonces, Él tenía que
llegar de una manera como que: ¡Hum, no, no! Pero otros
dijeran: ¡Mhum, ese es, ! Y otros ¡Pues, no puede ser!, y
otros: ¡Ese es, eh?!. Porque viene camuflageado.
Por eso es que yo te
digo, no juzgues por lo que… Él mismo dice, que no iba a juzgar
por la apariencia, por lo que sus ojos vieran. Pero es que sino,
imagínate, sería todo tan aburrido en esta vida. Y tú no,
¡Ahh! ese no es. ¡Ahh, ese sí! ¡Es Él! ¡Qué aburrido!
Qué interesante,
interesante es algo que tú… Interesante es que tú conozcas una
persona, que te cae mal, por lo que haga. Ja, ja, ja. Y de
momento tú la conoces y digas: Hay, pero qué tremenda persona de
…, yo la juzgué por la primera impresión, pero qué linda es esa
persona. Eso, sí que es interesante.
Pues la venida del
Señor era así. Llegó así, como ladrón, encubierto, mira. Pero
habían unos ‘clips’ unos códigos. Que iba a matar al inicuo, al
impío, con el espíritu de su boca. Iba a juzgar con equidad a
los pobres. No iba a juzgar por la apariencia. No se iba a
dejar llevar por lo que se oía. Esos son códigos, hermano.
El sistema no cumple
esos códigos. Nadie sobre la faz de la tierra ha podido llenar
esos zapatos. Solo Jesucristo hombre. Y estamos viviendo esos
tiempos de Jesucristo hombre. (aplausos).
Ahora, me decía el
Apóstol: -Carlos, la raíz de Isaí, David, es otro velo de Dios.
Me decía el Apóstol: -Carlos tú recuerdas en Ecuador, cuando yo
dije (recuerdan, el tema que el Apóstol habló de los 4 velos.) Y
Él dijo hay un quinto, pero no lo voy a hablar ahora, pues
Carlos, es David. Ese es el quinto velo. Porque Dios usa, Dios
usó ese velo para manifestarse. Pero no terminó esa función, la
línea seguía, la vena profética tenía que continuar.
Mira lo que dice, mira
lo que dice Isaías 11:10. Porque mire, esto es interesante
entender. Me decía el Apóstol: Dios reencarna cuando Él quiere.
En otras palabras, usted no puede aplicar la reencarnación para
cada uno. Nosotros, encarnamos. Pero eso de que me morí y ahora
volví y me metí en una gallina; y me morí otra vez y me metí en
un pollo. Je, je, je. No, porque eso, eso se enseña de cada
ser humano.
Ahora Dios sí
reencarna. Dios sí se mueve. Él, sí reencarnó en Melquisedec. Y
después vino y volvió a encarnarse en David, uso a David.
Después usó a Moisés, después con Jesús de Nazaret y ahora con
Jesucristo hombre.
Por eso es que Jesús
decía, fíjate que sí se manifestó a través de David, que el
mismo Jesús dijo: ¿Por qué David dijo? Dijo el Señor a mi
Señor. Como que, como si David estuviera hablando del que venía,
pero a la vez él era Señor del que… ¿Me entiende?
O sea, no hay tiempo
para entrar a todos esos versos, pero el mismo David, se hablaba
como sí el que venía, David, era Señor del que venía.
¿Por qué dijo el
Señor? ¿Por qué David dijo: Dijo el Señor a mi Señor.? ¿Qué,
que el Señor tenía un Señor? Era una manifestación de Dios.
Entonces, si usted ve las profecías, todo era: Y cuando se
restaure, el reino de David… Y cuando el hijo de David… Y
cuando venga David…. Cuando se restaure el reino de Israel…
Eso no se había
cumplido, hasta estos tiempos porque se está, porque eso tenía
que llegar con la venida del Señor. Pero eso iba a comenzar en
el pueblo gentil. ¡No! ¡Ahí es que está la clave! Dios lo
ocultó, mire ¡Pag! Cuántas veces que hemos leído ese verso y
no sabíamos que antes del regidor de los gentiles, era raíz de
Isaí. En otras palabras, ese regidor de los gentiles que venía a
regir al pueblo gentil, venía por de la descendencia de David.
Usted ha notado,
cuando dice la Biblia: Y el hijo de Enoc era fulano, y Fulano
era hijo de Zutano y Zutano tenía el abuelo tal, y la genealogía
sigue porque es que había una línea que seguir profética. Y
cuando hablan de Jesús, Jesús hijo de María, después dice: Y
María hija de qué se yo que… y después… siguiendo para atrás
hasta…
|